Descubre si eres ligeramente amante de los gatos o un gato-dependiente

Antonia Tapia 14 agosto, 2015

Los mininos son algunas de las criaturas más independientes que conocemos. La mayoría de los amantes de los felinos reconocen que, si los gatos tuvieran pulgares, no necesitarían a los seres humanos.

Este tipo de mascotas puede entretenerse sin medios visibles de apoyo y meditar cómodamente en medio de caos extremo. Por lo tanto, que un gato sea dependiente es casi inverosímil.

Lo que sí puede ser una realidad es que sus propietarios se transformen en amantes de los gatos o gato-dependientes. A continuación compartimos algunas definiciones sobre estos dos conceptos con los que, quizás, te encuentres familiarizado.

¿Amante de los gatos o gato dependiente?

gato y persona

Pequeños, peludos, suaves, juguetones, gruñones, coquetos,  audaces, curiosos y muy, muy inteligentes, a los gatos les caben esos calificativos y muchos más.

Independientemente de la raza que escojas, todos ellos tienen un don particular y es su apego a la independencia, la aventura y a la estética lo que los hace ejemplares listos, admirables y queribles.

Un propietario amante de los gatos es aquel que, ante todo, respeta a los felinos y, claro,  a su carácter particular. Es decir, si el minino no tiene ganas de estar en una reunión social, no se lo fuerza.

Si no quiere ir cuando se lo llama, se le tiene paciencia, y si no quiere que se le hagan cariños, no se lo molesta.

Al comprender la personalidad de los gatos se entiende y se respeta su grado de autonomía. A diferencia de los perros, los gatos, durante su proceso de domesticación, eligieron a los humanos para convivir.

Por lo tanto, que se manejen como seres libres, sin responder a las necesidades de sus dueños, es una de las características más notables de su comportamiento.

Incluso hasta las personas que no saben mucho sobre gatos asumen que los mininos no requieren de mucha ayuda externa. Es por eso por lo que palabras como “distante” e “indiferente” son las más frecuentes en las descripciones del comportamiento felino.

La mayoría de los amantes de los gatos adoran la idea de que el felino dormirá a su lado, o que compartirá el sofá con su dueño durante extensas siestas por la tarde. Pero… ¿eso es posible? ¡Claro que sí! Siempre y cuando tu mascota tenga ganas de compartir esos espacios.

Por otro lado, si un gato es muy dependiente de sus dueños, quizás haya algo con su salud que no ande muy bien. Por eso siempre es recomendable que se realices visitas periódicas al veterinario para descartar cualquier tipo de inconveniente.

¿Eres un gato-dependiente?

beneficios aportan gatos

En otro extremo están los dueños que son gato-dependientes. Es decir, aquellas personas que poco entienden sobre el comportamiento felino y que, lejos de respetarlo, no hacen otra cosa que invadirlos a cada rato.

Un ejemplo concreto de dueño gato-dependiente es cuando el animal se encuentra plácidamente dormido en algún cojín y el propietario invade su espacio, lo toma por asalto y lo comienza a molestar para que responda con morisquetas.

Sin duda, la escena que describimos en el párrafo anterior es un gran un error. El gato es libre por naturaleza. Obligarlo a que responda cuando nosotros queremos y de la forma que queremos no es lo mejor.

Si hacemos eso, el felino se sentirá acorralado y seguramente nos hará notar su mal humor.

Lo llamo y no viene. Constantemente muchos propietarios de gatos se confunden y tratan a su minino como si fuera un perro. Puedes llamar incansablemente a un gato y, aunque te escuche, si no quiere ir, no irá.

La conducta gato-dependiente hace que el propietario cometa errores, no respeta al animal y piense que el felino deberá obedecerlo a toda hora, como si fuera un perro. Nada más erróneo y distante de la conducta gatuna.

Exageradas demostraciones de cariño, comprar indumentaria para felinos o responder a todos los antojos del gato también son señales de que un propietario se convertido en un gato-dependiente.

Correr o estar atento a cada maullido y tener un tipo de atención ilimitada hacia los felinos también puede ser un arma de doble filo. Quizás el gato solo está aburrido y por esa sencilla razón hará todo lo que esté a su alcance para llamar la atención de sus dueños.

Pero ten cuidado, con los gatos nunca se sabe y si el pequeño está maullando más de lo normal, lo mejor es que lo lleves al veterinario para descartar cualquier tipo de malestar.

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