Crear una zona bonita para tu mascota en casa ¡es posible!

Irene Peláez · 19 marzo, 2015

Los amantes de las mascotas saben que suele resultar complicado encontrar complementos y decoraciones bonitas para ellos. Así que hemos preparado esta selección para que tú mismo, como dueño de mascota, encuentres inspiración para conseguir una zona bonita para tu amigo.

Además de las típicas casetas para perros y gatos, que son muy prácticas si el animal debe dormir fuera de casa, os mostramos otras opciones para que estos peludos compañeros tengan un rincón privilegiado en cualquier lugar de la casa.

Una zona bonita para tu mascota con colores claros y neutros

perros comiendo

Para los aficionados de los colores claros y neutros, existen varias opciones decorativas para crear un espacio para vuestras mascotas, y pueden ser tanto clásicas como actuales e incluso de estilo nórdico. Lo que todas tienen en común es que son muy decorativas. Por ejemplo, el armazón de una casa de madera en tonos blancos con un cojín en la base para nuestro perro. O un saco calentito de punto para que se acurruque nuestro gatito.

Sofás y tumbonas bajitas y pequeñas, proporcionarán un descanso ideal para nuestros animales, y hasta un cono de mimbre con un agujero por abajo para que nuestro gato se refugie y una parte plana por arriba para que descanse, puede quedar también muy decorativo.

Rincones exclusivos para ellos

Los rincones decó tampoco están de más a la hora de crear el rincón favorito de nuestros compañeros. Pueden decorarse con composiciones de fotos suyas, sus comederos e incluso con estantes para guardar sus cosas. Así crearemos un espacio especial sólo para él o ella, que puede consistir en un solo mueble con estantes para sus accesorios y un espacio abajo para su cojín favorito, o en una plataforma de cuero donde nuestro animal pueda tumbarse tranquilamente.

Camas con materiales reciclados

gato en una maleta

Otras opciones son las camas hechas de materiales reciclados, aprovechando las tendencias ecológicas de hoy en día. Para ello se pueden utilizar cajas de madera o incluso maletas viejas, y debidamente adaptadas quedan muy decorativas. Por ejemplo; si tienes una maleta vieja o estropeada, se puede dividir por la mitad y usar como cama para animales, con un cojín o una manta. Como apoyo pueden usarse unas patas de silla de oficina vieja, una mesa de café para tirar o incluso cuatro pelotas de béisbol (pegadas a la maleta, claro. No queremos que se caiga nuestro peludo amigo).

Si la maleta es muy grande, puede valer para varios dos mascotas. Además, si tenemos varios animales (y varias maletas) se pueden colocar unas encima de otras, separadas por palos, o bolos o lo que se os ocurra, como si fuesen una litera. Algo parecido puede hacerse con un cajón o incluso con las cajas de madera donde vienen las botellas de vino o las frutas, convenientemente pintadas para que queden bonitas.

Además de una cama tipo cesta, que es más tradicional, se le puede hacer al gato una tienda de campaña con dos perchas de alambre y una camiseta vieja, simplemente desmontando las perchas, curvándolas y colocándolas en cruz, formando el armazón de la tienda y sujetándolas en la parte de arriba con cinta adhesiva. Luego se mete el armazón por dentro de la camiseta y se cose la parte de debajo. El agujero del cuello quedará como agujero de entrada y con las mangas se puede hacer un adorno. Dentro se coloca un cojín y ahí tenemos nuestra tienda para animales.

Un cojín para nuestra mascota

Además, los más manitas pueden hasta crear el propio cojín de su mascota, para darle un toque más hogareño. Para ello mide la cesta, maleta, cajón, caja, tele o lo que sea que vayas a usar como base para la cama de nuestro peludo amigo.

Escoge una tela suave y fácil de lavar. Recorta la tela de forma que sea un centímetro más ancha que el fondo de la cama. (Si no sabes coser, pon tres centímetros por si acaso). Corta otra tela del mismo tamaño. En el borde de ambas telas (dejando unos milímetros para que se sujete bien) coloca unos alfileres sujetándolas juntas por tres lados. Cóselas a mano o a máquina (del lado que quedará hacia dentro), como prefieras.

En el cuarto lado (o un tercio del círculo, si la base es redonda), cose una cremallera. Ten en cuenta que las costuras quedan hacia dentro del cojín, así que cose la cremallera al revés (con el “asa” hacia el lado contrario al que estás cosiendo). Luego se le da la vuelta a la tela (lo de dentro para fuera) y se rellena el cojín. Y ya tienes un cojín de la tela que quieras.