10 consejos para que tu perro no te transmita enfermedades

La transmisión de enfermedades entre una persona y un perro es más sencilla de lo que parece. Para controlarlo, es preciso que se cumplan los programas de vacunación, así como dar a los hábitos de higiene la importancia que se merecen.

Con el término “zoonosis” nos referimos a las enfermedades que los animales pueden transmitir a los humanos. La teoría nos dice que también es posible al contrario, es decir, que los humanos transmitan afecciones a los animales mediante la “zoonosis inversa”.

Veremos a continuación una serie de pautas que ayudarán a evitar que nuestro perro nos pueda contagiar alguna enfermedad.

Los programas de vacunación

miedo al veterinario

Es muy importante cumplir los diferentes programas de vacunación y desparasitación del perro. De esta forma evitaremos enfermedades como la rabia o la leptospirosis, que son un gran peligro para la salud, tanto del animal como en su posible contagio a los sus propietarios.

Leche materna

La hembra madre transmitirá a los cachorros diferentes anticuerpos contra varias enfermedades a través de la leche materna. Por este motivo es importante que las crías y cachorros sean alimentados con esta leche el mayor tiempo posible.

Besos y lametones

Por bien cuidado e higienizado que tengamos a nuestro amigo, nunca es buena idea tener la costumbre de dar besos en el hocico a nuestro perro, así como permitirle que nos lama la cara. Ellos huelen muchas cosas, entre ellas las colas de otros canes, donde viven unas cuantas bacterias y parásitos.

Aunque inspire ternura y sea muy cariñoso observar como nuestro amigo nos lame la cara, no olvidemos que suelen limpiarse sus genitales con la lengua, y también lamen otras cosas más repulsivas para nosotros los humanos. Debemos encontrar otras formas de manifestación del cariño.

Las patas del perro

Cuando volvemos del paseo diario con nuestra mascota, es aconsejable limpiar bien sus patas, que suelen mojarse, quedar húmedas y formar un campo de cultivo ideal para hongos.

El baño y el cepillado

Es necesario bañar con frecuencia a nuestro perro por higiene y para inspeccionar que no tenga hongos y pulgas. Si descubrimos algún tipo de alteración en su piel, lo mejor es no tocar con las manos desnudas y acudir al veterinario.

Desinfectando su espacio

El lugar donde nuestro amigo duerme debe estar muy limpio y libre de infecciones.

Cuidado con los paseos

Al sacar a nuestra mascota de paseo a sitios donde habitualmente hay otros perros, o bien si vivimos en el campo, etc., es fundamental evitar que nuestro perro tenga contacto con la orina y heces de otros animales para evitar enfermedades como la brucelosis. No dejaremos que beba de aguas residuales, si se mete en pantanos y otras zonas húmedas en el campo lo bañaremos inmediatamente al llegar a casa y evitaremos que entre en contacto con animales silvestres o portadores de otras enfermedades como las ratas.

Nosotros también les contagiamos

Si portamos una enfermedad contagiosa, también hemos de tener cuidado de no contagiar a nuestra mascota. Se ha demostrado que podemos contagiarles algunas enfermedades como paperas, estafilococo dorado, tuberculosis y hasta pulgas; sin embargo, cabe aclarar que esto es muy poco probable y que históricamente se han dado casos muy aislados.

Enfermedades como la tiña

En el análisis de las enfermedades que nuestro perro puede contagiarnos está la tiña. Las esporas de la tiña se producen por los hongos y una mascota podría recoger la infección por hongos. Observaremos los síntomas de esta enfermedad a través de lesiones en la piel del perro, parches de pérdida de pelo, manchas rojas en la dermis, etc.

Anquilostomas

perro enfermo

Los Anquilostomas chupan en la mucosa intestinal de los perros, causando una pérdida de sangre que puede ser mortal, especialmente cuando se manifiesta en los cachorros. Los huevos de estos parásitos que se encuentran en las heces de mascotas se podrían transferir a través de la piel en los dueños de mascotas si pisamos, por ejemplo, las heces con los pies desnudos.

Los síntomas de esta enfermedad en nuestro can serán la diarrea y la pérdida de peso fundamentalmente.

En cuanto a las manifestaciones de esta enfermedad en los seres humanos, aunque no son frecuentes, puede originarse erupciones cutáneas con picor, tos, sibilancias, dolor de estómago, anemia o pérdida del apetito.

El tratamiento eficaz suele contener antiparasitarios recetados para los animales domésticos y las personas han de consultar con su médico.

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