Consejos para combatir la toxoplasmosis

Cuando tenemos cualquier mascota una de las cosas que más nos preocupa es su salud. Por este motivo nos aseguramos de que reciba las vacunas que necesita y, cuando notamos que está enfermo, lo llevamos sin demora al veterinario. Sin embargo, para la mayoría de nosotros las enfermedades del mundo animal son bastante desconocidas. Por eso en este artículo te vamos a hablar de una de las más conocidas, la toxoplasmosis en los gatos, y veremos cómo combatirla.

Qué es la toxoplasmosis

La toxoplasmosis es una enfermedad originada por un parásito que puede contraer cualquier animal de sangre caliente, también el ser humano, e incluso los insectos pueden ser portadores de dicho parásito. Sin embargo, solo en los gatos el parásito produce huevos, por lo que se le llama huésped definitivo. Un gran porcentaje de los gatos que no viven únicamente en el interior del hogar han sufrido este mal, por el consumo de presas vivas y porque cada vez padecen más el virus de la Inmunodeficiencia Felina, que los hace más débiles a los ataques de infecciones parasitarias.

Cómo se infecta el gato de la toxoplasmosis

gatos

Aunque ya hemos hablado someramente de este asunto en el punto anterior, queremos que tengas claro las formas de contagio:

  • Intestinal. Cuando el gato ingiere tejidos de animales contaminados o los propios huevos del parásito, estos llegan hasta el intestino, donde se reproducen y forman nuevos huevos que se eliminaran al defecar. Una vez fuera del cuerpo del animal, a partir de las 24 horas y hasta cinco días después, estos huevos pueden infectar a otros. El gato estará enfermo unos 20 días, que es el tiempo que tardará en desarrollar los anticuerpos necesarios para luchar contra la infección.
  • Extraintestinal. Cuando los huevos son consumidos por algún animal pueden pasar del intestino hasta la sangre y contagiar cualquier parte del organismo. En ese momento se pueden reproducir provocando que el cuerpo produzca anticuerpos que controlan que los parásitos no se desarrollen. Solamente habría un desarrollo de la enfermedad si el portador sufriera una bajada de sus defensas. Cuando estos animales contagiados son destinados al consumo animal o humano pueden trasmitir la enfermedad, ya que esta no se detecta con los controles que pasan dichos alimentos, siempre y cuando se consuman crudos o mal cocinados.

La toxoplasmosis en los gatos

Generalmente el gato se contagia de la enfermedad entre los 2 y los 4 meses, que es cuando comienza o bien a cazar o a comer carne cruda suministrada por sus dueños. Cuando esto sucede la enfermedad se desarrolla, como veíamos, de forma intestinal, puede no presentar síntomas o sufrir diarreas.

Cuando se desarrolla de manera extraintestinal solo presentan sintomatología un pequeño porcentaje de gatos, y estos síntomas no son exclusivos de la toxoplasmosis, por lo que puede ser difícil el diagnóstico. Pueden presentar fiebre, poco de apetito, decaimiento o dificultades para respirar. También sufrir trastornos oculares, como hemorragias y desprendimiento de retina. Como decíamos antes, la enfermedad presenta síntomas cuando el gato no tiene bien sus defensas.

Tratamiento de la toxoplasmosis

Si sospechamos que nuestro gato sufre la enfermedad hay que acudir a su veterinario para que efectúe el diagnóstico. El tratamiento suele ser con antibióticos que, si bien no destruyen el parásito, impiden que se multiplique. Se le tratará durante un mes y, en ocasiones, será necesario utilizar dos clases diferentes de dichos fármacos para que sea más eficaz. Tienes que seguir las pautas del profesional de la medicina ya que, si te excedes con la dosis, el gato puede sufrir diferentes efectos secundarios.

Cómo prevenir la toxoplasmosis

mujer embarazada gato

  • Procura que no coma carne cruda ni presas vivas. Una manera útil de evitar esto último es con un collar con cascabel, que alertará a sus víctimas.
  • No permitas que tenga contacto con las heces de otros animales.
  • Limpia su arenero a diario.
  • No le dejes defecar en otro lugar diferente, como el jardín.
  • Desinfecta con amoniaco las zonas en las que haya podido depositar su materia fecal.
  • Realizar un par de revisiones veterinarias al año, sobre todo, si el gato hace vida fuera del hogar.

No olvidemos que las embarazadas son un grupo que presenta un riego especial, ya que la toxoplasmosis puede provocar abortos y graves malformaciones en el feto, por lo que si estás embarazada y convives con un gato, debes extremra las precauciones.

Ahora ya conocemos mejor la toxoplasmosis y cómo actuar ante ella.

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