Consejos para adiestrar a perros tímidos

Irene Peláez · 28 marzo, 2015

La timidez en los animales es causada por la inseguridad. Esta inseguridad puede venir por predisposición genética, falta de una socialización adecuada en los primeros meses de vida del perro (si no salía de casa y no ha tenido contacto con otras personas o perros), falta de un liderazgo claro y firme por parte del dueño o experiencias traumáticas en el pasado (tales como abusos verbales, físicos o emocionales).

Los signos que muestran que un perro es tímido o tiene miedo son generalmente, las orejas pegadas a la cabeza, la mirada huidiza y hacia el lado opuesto, los labios hacia atrás, el cuerpo arqueado o contraído en forma de C y la cola entre las patas. Aquí te contamos como adiestrar a perros tímidos.

Obediencia básica

perro mestizo

Un perro tímido o inseguro se resistirá a ser socializado y educado. Sin embargo, su timidez se puede solucionar estableciendo pautas de conducta y con mucha paciencia. Lo primero es que el dueño se afirme claramente como líder del grupo. Si el dueño no destaca claramente como el jefe de la manada, el perro no le escuchará o no confiará en él y si no puede confiar en su dueño no aprenderá a relajarse y a sentirse cómodo en su entorno.

Para ser aceptado como líder, el dueño deberá empezar a utilizar la técnica del “nada es gratis”, es decir hacer trabajar al perro para conseguir premios, caricias y juegos. Además deberá empezar un programa de obediencia básica, enseñando a su pequeño amigo a sentarse, venir, tumbarse y quedarse quieto. Estos ejercicios ayudan a reforzar la autoridad del dueño sobre el perro y a confiar en su amo, además de darle una educación necesaria.

Nada de mimos

Aunque cueste, una pauta muy necesaria para educar a un perro inseguro es no mimarle ni intentar tranquilizarle, porque percibirá estos mimos como elogios y pensará que lo correcto es tener miedo. No se debe acudir cuando llora y hay que hacerle ver que no se le va a proteger ante las cosas que le dan miedo, aunque sí que se debe procurar premiarle mucho cuando esté tranquilo en situaciones que previamente le provocaban nervios o intranquilidad.

También se le debe poner en las condiciones que provocan sus miedos para que supere sus temores, sin forzarlo claro está, pero sí de forma directa y firme hay que hacer que lo haga sin dejarle opción. Antes de que el can entre en estado de pánico, se debe llamar su atención, pedirle que haga caso al dueño. De esta forma se distraerá y hará lo que le da miedo con más confianza.

Los perros aprenden a través de la repetición y esto hace que las cosas le sean familiares. Si una acción que le da miedo se repite con frecuencia, al final el perro la hará, porque ya le resulta familiar y le genera confianza.

Una postura correcta

perro mayor

La actitud corporal del can es también importante a la hora de controlar su timidez. Se debe procurar que no tome una postura sumisa. Cuando haga los ejercicios de conducta, se le debe forzar a que tenga la cabeza alta y el cuerpo recto. La mente sigue al cuerpo y si el cuerpo está confiado, la mente empezará a relajarse también.

Otras pautas son el ejercicio y el movimiento. El ejercicio libera estrés y además de liberar energías, relaja al animal, por lo que es conveniente llevar al perro a hacer ejercicio físico y largos paseos, así como enseñarle a jugar y dejarle que gane los juegos, para que coja confianza.

Además, los paseos ayudan a la socialización de tu mascota. Es conveniente llevarlo a diferentes ambientes donde pueda conocer otras personas y animales y aprender a jugar con ellos. Para que no se asuste ante una avalancha de personas y sensaciones nuevas, se debe proteger el espacio físico del animal y no dejar mucho contacto con extraños. Aun así, se puede dejar a un extraño acariciarlo de vez en cuando, para que vaya perdiendo sus miedos, pero en el pecho o en el cuello, nunca en la cabeza o detrás de las orejas porque el perro puede interpretarlo como amenazante y responder con agresividad.

Con estas pautas y mucha paciencia, un perro tímido podrá convertirse sin problemas en un perro sociable y desenvuelto, pero hay que recordar que el can siente el estado de ánimo del propietario. Si el dueño es inseguro y tiene miedo, se lo transmitirá a su peludo amigo. El amo debe ser confiado y optimista, para ser el líder de la manada.