Conoce qué es un período neonatal en el cachorro

La vida de un cachorro neonato se basa, fundamentalmente, en comer y dormir. El 90 % de su tiempo. Con sus ojitos cerrados aún y con movimientos muy lentos y algo patosos, el pequeño cuerpo del cachorro irá respondiendo poco a poco al frío buscando las zonas más calientes debajo de su madre. Aunque el olfato aún no lo tienen muy desarrollado, tienen ya capacidad de reaccionar ante el dolor y cuentan con sentido del gusto.

Es muy importante que mantengamos una temperatura adecuada en la zona donde están los cachorros, lo ideal sería entre 34 y 36 grados. También revisaremos que el lugar esté muy limpio. Normalmente, la madre se encargará de una limpieza básica, pero los dueños completaremos esa limpieza.

Comienzo del aprendizaje en el período neonatal

cachorro de perro

En nuestra relación con los cachorritos neonatos, no podemos pedir de ellos que empiecen a asimilar nuestras enseñanzas y órdenes, pues carecen de capacidad de aprendizaje, y no acumulan todavía ninguna experiencia. Su aprendizaje básico se reduce a la alimentación, a la succión de los pezones de la madre, y eso seguirá así en las dos o tres primeras semanas. El comportamiento será el mismo el primer día de su nacimiento que el día número 11, sus sentidos aún no están desarrollados.

¿Cuál es el periodo que podemos considerar neonatal?

El periodo neonatal es el que transcurre entre el nacimiento y los 15 días, aproximadamente. En la acción veterinaria, y con la finalidad de reducir la mortalidad en este periodo, se trata de explorar a la madre, evaluar el entorno, y explorar convenientemente el conjunto de la camada e individualmente a cada cachorro.

En el análisis del entorno tenemos que vigilar bien varios factores, como son:

  • El caso de la higiene y la limpieza
  • La ventilación adecuada para el cachorro
  • La ubicación de su lugar de estancia
  • La humedad
  • La temperatura ambiente

Ten en cuenta que si es un espacio muy seco, puede provocar la deshidratación de los neonatos; una humedad excesiva puede provocar problemas respiratorios.

El peso y las necesidades fisiológicas

Entre los factores que hay que explorar del pequeño recién nacido, está el peso, muy importante. En función de cuál sea la raza, así deberá ser el peso adecuado del neonato. Por ejemplo, un chihuahua no pesará más de 120 gramos cuando acaba de nacer.

A lo largo del periodo neonatal, el peso se dobla en los perros, normalmente a los 14 o 16 días. Si el pequeño cachorro no coge mucho peso es que su alimentación no es suficiente, o bien que está deshidratado, y ello requiere nuestra atención.

En el momento en que los cachorros dejen de amamantar no tardarán en hacer sus necesidades. Tenemos que limpiar muy bien sus desechos y alejar a los pequeños de la zona.

En su segunda semana, los pequeños van teniendo más movilidad, pero no abrirán los ojos aproximadamente hasta el día 14. Ya en la tercera semana, con la aparición de la vista y el afinamiento progresivo del oído empezarán a contar con la energía necesaria para salir de su nido, ir dando pequeños pasos y jugar con sus hermanos.

En la cuarta semana ya se desplazarán sin problemas, seguirán a la madre, y jugarán más con sus hermanos.

Comenzando a convivir

Tenemos que ayudar a los pequeños recién nacidos en el comienzo de su proceso de socialización. Con nosotros las personas y también con otros individuos de su especie. Para ello ayuda el poner objetos con nuestro olor cerca de ellos, como es el caso de una zapatilla, bolsos, llaves, etc.

También irá siendo útil, poco a poco, incluir sorpresas escondidas, que ellos tengan que buscar, como es el caso de alguna golosina que les guste especialmente, objetos con olor a otro perro, etc. Esto irá potenciando su olfato, su capacidad de rastreo futura, a la vez que los va integrando en lo que será su mundo, rodeados de seres humanos y también de otros animales.

Los primeros ruidos

Autor: Scott Kinmartin
Autor: Scott Kinmartin

Un ejercicio interesante que podemos ir haciendo con los cachorros cuando cuentan con 3 ó 4 semanas es ir acostumbrándolos a los ruidos, incluidos los ruidos un poco fuertes.

Si podemos grabar sonidos fuertes como es el caso de un cohete o de un petardo, y reproducirlo fuera de la estancia donde el pequeño cachorro se encuentra, podremos observar cómo reacciona el animal a esa nueva situación para él, y a la vez conseguir que vaya acostumbrándose a ese tipo de ruidos, y controlar su reacción en el caso de que se asusten.

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