Cómo entrenar a un gato para pasear con correa

Cristina · 17 junio, 2015

Si has decidido sacar a tu gato a pasear con correa, tienes que tener en cuenta algo obvio: no es un perro. Por eso, antes de conseguir que lo haga con soltura, necesitará un tiempo de adaptación. Para que sea todo un éxito, en este artículo te vamos a mostrar cómo entrenarlo.

Consejos para entrenar a tu gato para pasear con correa

  • Consulta con su veterinario. Antes de dar el resto de los pasos es mejor que le comentes tu proyecto a su veterinario. Podrá asesorarte y, además, te indicará si es necesario que tu gato reciba alguna clase de vacuna o tratamiento preventivo ahora que va a explorar el mundo.
gato con correa

  • Elige el arnés. Debes comprar uno que sea específico para gatos. En este caso, la correa va colocada sobre la parte del arnés que queda sobre el lomo. Acude a una tienda especializada para conseguir un buen asesoramiento.
  • Familiarizarse con el arnés. Sería un error tratar de colocarle el arnés nada más comprarlo, ya que este tipo de animal es desconfiado por naturaleza. Déjaselo cerca para que se vaya familiarizando con él antes sacarlo a pasear con correa. De lo contrario, podría arañarte.
  • Colocar adecuadamente el arnés. Sé paciente. Deja que tu gato huela el arnés, que ya estará impregnado con su olor, y después pónselo sin que se enfade demasiado. En primer lugar, colócalo sobre sus hombros y deja que baje por su pecho hasta llegar a las patas delanteras. Retíralo y premia que haya permitido que llegues hasta aquí. Hazlo varias veces. Vuelve a repetir la operación, pero esta vez ajústalo totalmente, dejando una separación de un par de dedos entre el arnés y la piel de tu gato, pero no más. Cuando termines, recompénsalo. No lo saques en ese momento. Déjaselo puesto y permite que se acostumbre en un entorno seguro para él, como es su hogar.
  • La correa. Las primeras veces que unas la correa al arnés notarás que tu gato se pone tenso, así que empieza poco a poco. Primero pónsela y déjala suelta, pero vigilando en todo momento que no se enrede con ella. Luego tómala en la mano y da un pequeño paseo, de un minuto y vuelve a dejarlo suelto para que se relaje.
  • Enséñale quién manda. En este momento es importante que tu mascota tenga claro que cuando lleve puesta la correa estará bajo tu control. Corrige su dirección varias veces. Esta fase del entrenamiento tendrá que durar el tiempo que requiera tu felino para ser capaz de sobrellevar la situación sin ponerse agresivo ni ansioso. Lo mejor es que los primeros días lleve el arnés unos pocos minutos. Luego iremos aumentando el tiempo progresivamente hasta llegar a lo que durará el paseo cuando lo vayas a sacar con correa a la calle.
  • Premios. Tanto después de colocarle el arnés, como mientras está con él y al retirárselo, premia su buen comportamiento. Puedes hacerlo con una chuchería o simplemente con caricias y palabras de aprobación.
gato comiendo

  • Elegir el día. Llegados a este punto, no hay prisas. Ya sabes cómo colocar el arnés, la correa y premiar su buen comportamiento. Ya estás casi listo para sacar a pasear a tu gato con correa. Ya solo te queda un paso más: elegir el día adecuado. No escojas ni uno en el que notes que tu mascota esta alterada ni, por supuesto, tampoco ese en el que tú estás muy nervioso. Elige un día relajado para ambos. Procura además que el clima acompañe. No lo hagas en un día de lluvia, pero tampoco en uno de calor sofocante.
  • Llegó el día. Coloca el arnés, respira profundo y saca a tu gato a pasear con correa. Entiende que ese primer momento puede ser agobiante para él, así que no te olvides de las recompensas. Si ves que no quiere salir de la puerta de casa o del portal, tira una golosina al suelo para incitarlo a dar el paso. Escoge una zona que sea tranquila y en la que no haya muchas personas y, sobre todo, evita a los perros: podrían ser agresivos y asustar a tu gato. A partir de ahí, déjale que conozca el lugar y no estéis mucho tiempo el primer día. Ya lo irás incrementando.

Casi se nos olvida un último consejo: disfruta de la experiencia de pasear con correa a tu gato.