Cómo cuidar a un cachorro por la noche

Alba Muñiz · 25 junio, 2015

Por fin te decidiste y adoptaste un lindo cachorrito. Pero, ¿tuviste en cuenta todos los flancos que debes cubrir para que la adaptación del animal a su nuevo ámbito sea lo menos traumática posible?

Uno de los temas más complicados para resolver suele ser su cuidado durante la noche. Si el perro se queda solo en el lugar que le has asignado en tu casa, como suelen aconsejar muchos expertos, seguramente llorará sin cesar y con todas sus fuerzas.

Entonces, ¿qué puedes hacer para calmarlo?

Consejos para cuidar a un cachorro por la noche

cachorro durmiendo

No creas que te ha tocado en suerte el más caprichoso de los canes del mundo. Antes que nada, intenta ponerte por un momento en el lugar del perrito y seguramente entenderás sus reacciones.

  • Acabas de sacarlo de su entorno, en donde estaba cuidado por su madre y acompañado por sus hermanos.
  • Se encuentra de repente en un espacio distinto, rodeado de desconocidos -humanos y quizá otras mascotas-, percibiendo olores nuevos y objetos desconocidos.
  • Cuando llega la noche, de repente lo dejan absolutamente solo.

¿No te parece esta una situación lo suficientemente angustiante? ¿No está justificado el miedo que está padeciendo el animal? Se siente desorientado, desprotegido e inseguro.

De todas formas, algunos recomiendan no hacer caso al llanto del cachorro, ya que en una semana se adaptará a la nueva situación y comprenderá cuál es su lugar para dormir y que, además, no le pasará nada estando solo.

Explican que si cedemos ante sus lamentos y lo llevamos al dormitorio, seguramente cesarán los aullidos pero habrá aprendido la forma de llamar tu atención y volverá a hacerlo una y otra vez cada noche.

Y nunca aprenderá a comportarse correctamente, ya que lo que se le permite una vez, el perro entiende que le será permitido siempre.

Otros explican que, durante una primera etapa, por lo menos hasta que empiece a acomodarse a su actual entorno, el animal no debe quedar solo por las noches. La idea es que el animalito duerma en su cama pero en un espacio donde sienta la presencia de los miembros humanos de la familia que lo adoptó.

Si quieres conciliar el sueño, aunque sea de a ratos, lo mejor será que pongas su camita al lado de la tuya. Con el paso de los días, tienes que ir alejando su cama paulatinamente hasta ubicarla en el lugar de la casa que hayas destinado para tu perro.

Los partidarios de este sistema señalan que, si ignoras el llanto del cachorro y lo dejas solo, le acarrearás problemas a futuro. Por ejemplo.

  • Miedo a la soledad y ante situaciones diversas durante toda su vida.
  • Llantos y ladridos constantes por cualquier motivo.
  • Destrozos en la casa.

La tercera vía

cachorros shar pei

Entre estas dos posiciones que pueden catalogarse de extremas, existe una tercera opción que propone que el perrito duerma solo desde un primer momento pero usando algunos trucos para mantenerlo en calma.

  • Si es posible, colocarle una manta que tenga el olor de su madre.
  • Proporcionarle una buena provisión de juguetes.
  • Dejarle cerca un reloj de manecillas. La idea es que cuando oiga el tic tac lo asocie con los latidos del corazón de su mamá.
  • Colocar en su cama una botella con agua tibia, envuelta en una tela, para que le recuerde el calor materno.

Lo ideal es que el animal coma entre 3 y 4 horas antes de irse a dormir y que, luego de su cena, juegue lo suficiente para que gaste energía y necesite de un sueño reparador.

Además, debes procurarle una cama confortable, con las suficientes mantas, para que no pase frío y así evitar que se enferme.

También es aconsejable utilizar feromonas sintéticas, que reemplacen a las que segrega la perra para calmar a sus cachorros.

En todo caso, las teorías suelen ser muy buenas pero la realidad te irá marcando cuál es la mejor forma de tratar al nuevo integrante de la familia. Ante cualquier duda, puedes pedir consejo al veterinario.

Lo más importante será que tengas mucha paciencia y le brindes el cariño necesario para que el cachorro se sienta acogido en su nuevo hogar, duerma tranquilo por la noche y deje dormir al resto de la familia.