Cómo actuar ante golpes de calor en perros

Antonia Tapia · 15 julio, 2015

A medida que nos acercamos a los meses de primavera y verano,  que son más cálidos, es importante recordar que el golpe de calor es un fenómeno relativamente común en las mascotas, y sobre todo en perros y gatos.

Cada verano, cientos de perros deben ser llevados con urgencia a los veterinarios debido a que han sufrido un golpe de calor. Algunos de estos casos son leves pero, por desgracia, puede ser grave y resultar fatal.

Como estamos en verano es muy importante que tenemos ciertas precauciones. Por eso a continuación compartimos algunos tips para que sepas cómo actuar ante golpes de calor en perros.

¿Qué es un golpe de calor?

perro nadando

La hipertermia es el término utilizado para describir una elevación de la temperatura corporal. Este aumento se produce normalmente como respuesta a un disparador, como puede ser la inflamación en el cuerpo o un entorno caliente.

Cuando un perro está expuesto a altas temperaturas ambientales, insolación o agotamiento por calor puede padecer hipertermia. Esto sucede porque los perros no sudan a través de su piel como sí lo hacen los seres humanos.

Los perros sudan a través de las almohadillas de sus patas y el jadeo de la nariz. Si un animal no puede expulsar eficazmente el calor, la temperatura interna del cuerpo comienza a subir.

En el caso de un golpe de calor, jadear no es suficiente para enfriar el cuerpo.

El golpe de calor se produce cuando los mecanismos normales del cuerpo no pueden mantener la temperatura en un rango seguro.

Un perro con un golpe de calor moderado presenta una temperatura corporal de entre 40 a 41 °C y  puede recuperarse en una hora si se les da los primeros auxilios y atención inmediata en la veterinaria.

Recuerda que la temperatura corporal normal es de 37 y 38 °C.

Un golpe de calor severo, cuando la temperatura corporal está por encima de 41 °C, necesita asistencia veterinaria inmediata o puede ser mortal.

Una vez que se detectan los signos de un golpe de calor, existe muy poco tiempo para evitar que el daño se agrave o incluso se produzca la muerte.

Por general,  los propietarios no son conscientes de que sus mascotas están desarrollando esta condición hasta que es demasiado tarde para revertirla.

Para prevenir cualquier situación es importante aprender a reconocer los signos de un golpe de calor y evitar que le suceda a tu perro.

Como mencionamos, el tratamiento médico de emergencia es necesario para prevenir el daño multiorgánico y la muerte. Por lo tanto, el reconocimiento temprano de los signos comunes de un golpe de calor es fundamental para salvar la vida de tu pequeño amigo.

Signos que permiten detectar el golpe de calor

perro durmiendo

Un perro que sufre de un golpe de calor mostrará varios signos como jadeo rápido, lengua roja brillante, encías rojas o pálidas, saliva pegajosa, depresión, debilidad, mareo, vómitos, quizás con sangre, diarrea y coma.

Lo que debes hacer es sacar al perro de la zona caliente inmediatamente.

Antes de llevarlo a tu veterinario, trata de bajar su temperatura: mójalo bien con agua fría o, en caso de ejemplares cachorros o pequeños, utiliza agua tibia.

También aumenta el movimiento del aire a su alrededor por medio de un ventilador.

Ten precaución: el uso de agua muy fría en realidad puede ser contraproducente.

El enfriamiento demasiado rápido puede causar otras condiciones médicas que quizás también pueden llegar a amenazar la vida de tu mascota. La temperatura rectal se debe revisar cada 5 minutos.

Cuando la temperatura del cuerpo ha bajado, las medidas de enfriamiento deben ser detenidas y el perro deben secarse completamente y cubrir para que no se siga perdiendo calor.

Incluso si parece estar recuperándose, debes llevarlo a su veterinario tan pronto como sea posible. Todavía debe ser examinado, ya que quizás puede estar deshidratado o tener otras complicaciones. Por lo tanto, debes permitir el acceso al agua para que se rehidrate.

Una vez en la veterinaria, el profesional controlará la temperatura, le dará líquidos y, en ocasiones, oxígeno. Posiblemente tome algunas muestras de sangre y se monitoreará su tiempo de coagulación.

Para prevenir, en días de calor, mantén a tu mascota en un ambiente fresco y ventilado.

Procura que no le falte el agua y evita los paseos al aire libre al mediodía o durante la siesta.