Características del perro Keeshond. ¡Descubre cómo son!

Alba Muñiz · 25 mayo, 2015

El Keeshond o Wolfspitz, Gran Spitz Alemán Lobo o Spitz Lobo es un perro inteligente, cariñoso y leal que llama la atención por su hocico puntiagudo -que hace recordar a un zorro-, por sus ojos de mirada inteligente y atenta y por su largo y esponjoso pelaje. Muy activo, ágil y seguro de sí mismo, se lleva bien con otros perros y mascotas y con los niños. Además, tiene una gran capacidad de adaptación y puede comprender y acomodarse a los distintos estados de ánimo de sus dueños.

Aunque hoy es considerado como un animal de compañía, también se utiliza como guardián, porque está siempre alerta y tiene un ladrido fuerte e incansable para avisar de la presencia de desconocidos.

Los ancestros del Keeshond deben rastrearse en la Edad de Piedra, hace unos 6 000 años. Aunque la Federación Cinológica Internacional (FCI) lo clasifica como parte de la familia Spitz Alemán, esta raza -tal como la conocemos en la actualidad- es originaria de los Países Bajos y desciende de los perros nórdicos. Se trata de canes que se han desarrollado en un clima extremadamente frío, como el Chow chow, el Elkhound, el pastor lapón de Finlandia, el Pastor lapón de Suecia y el Samoyedo.

Algunas características del perro Keeshond

cachorro keeshond

Es un animal de talla media, compacto, sólido y bien equilibrado. Fuerte y sano, tienen un promedio de vida de entre 12 y 18 años. Otros detalles de su contextura física son:

  • Altura: 44 a 50 centímetros.
  • Peso: Entre 25 y 32 kilogramos (entre 55 y 70 libras).
  • Pelaje: Presenta una doble capa: la externa es de pelo largo y áspero, mientras que la interna es una lanilla corta, tupida y suave. Una abundante y espesa melena rodea su cuello y le da un aspecto similar al león. Además, tiene una gran chorrera sobre los hombros. En las patas tienen flecos.
  • Color: Mezcla de gris, crema y negro, que da la impresión de un gris plata carbonado. Las partes más claras del pelaje están en el hocico, alrededor de los ojos, en la cola, el vientre y las patas.
  • Cabeza: De tamaño mediano, ancha y plana. Si se la observa desde arriba, se asemeja a una cuña, cuya parte más estrecha es el hocico, y se ensancha hacia las orejas.
  • Orejas: Pequeñas, puntiagudas, triangulares y erectas; de inserción alta y muy cercanas entre sí.
  • Ojos: Medianos, ovalados y de colocación oblicua; de color oscuro.
  • Hocico: Moderadamente largo; la nariz es pequeña, negra y redondeada.
  • Cola: De tamaño mediano y de inserción alta, enroscada sobre la espalda y recubierta de un pelaje denso.

Datos que se deben tener en cuenta antes de elegirlo como mascota

perro keeshond corriendo

El Keeshond no soporta bien las altas temperaturas. Su gruesa capa de pelo fue diseñada para resistir el frío, la lluvia y la nieve. De este modo, deberías desistir de elegirlo como mascota si habitas en climas cálidos, para evitarle este tipo de sufrimiento. Si bien se puede acostumbrar a vivir en un piso, tendrás que sacarlo a pasear religiosamente una vez al día, ya que engorda con rapidez ante la falta de ejercicio. Por eso, los ambientes ideales para este animal son casas de campo o con un gran patio, terraza o jardín.

También deberás cepillar una vez por semana su pelaje, para librarlo del pelo muerto y evitar la formación de nudos. La muda del pelo ocurre en primavera y en otoño, por lo que dos veces al año puede que te encuentres con mechones desperdigados por toda la casa.

Hay que cuidar especialmente sus dientes y encías, ya que empieza a perder las piezas dentarias de forma temprana. Para evitarle infecciones y complicaciones posteriores, tendrás que cepillar sus dientes de manera regular con pasta de uso veterinario. Otras complicaciones de salud que puede presentar son:

  • Problemas de piel
  • Cálculos renales
  • Displasia de cadera
  • Epilepsia
  • Hipotiroidismo
  • Enfermedad de Cushing
  • Infecciones de los ojos
  • Luxación de rodilla
  • Algunos problemas cardiacos

A pesar de su espíritu independiente y audaz, puede ser educado fácilmente, aunque quizá no funcionen con él los métodos tradicionales de adiestramiento. Con paciencia, afecto, juegos y recompensas, seguramente lograrás el objetivo y podrás disfrutar de esta maravillosa mascota como un miembro más de la familia.