Adoptar o no adoptar

Alba Muñiz 3 mayo, 2016

Que te plantees el tema de adoptar o no a una mascota es un dilema que puede surgir en algún momento de tu vida. Quizá esta inquietud tenga que ver con tomar una decisión entre comprar un animal de compañía o recurrir a un refugio. Pero también puede pasar por determinar si finalmente eliges incorporar a un miembro no humano a la familia. En cualquiera de los casos, la responsabilidad debe primar sobre toda cuestión.

La pregunta del millón: ¿para qué queremos un animal de compañía?

curiosidades de los conejos

La primera pregunta que deberías hacerte es para qué quieres una mascota. Por eso debes tener siempre claro que tener un animal implica que debes hacerte responsable de él mientras viva o vivas. A la compañía, alegría y a una larga serie de beneficios que nos proporciona compartir el hogar con un amigo canino, felino -o de la especie que elijamos- hay que sumarle los cuidados y el respeto que todo animal se merece de nuestra parte.

Por ejemplo, un lindo y costoso animalito de raza siempre viene bien para lucirlo ante las amistades o mientras lo paseas por lugares exclusivos. Pero si es ese tu principal objetivo, mejor adquiere, de acuerdo a tu presupuesto, un automóvil de alta gama o un teléfono inteligente. Una mascota, antes que nada, es un ser vivo al que debes amar y cuidar, no un objeto de ostentación.

Además, si tu decisión pasa por comprar, debes asegurarte de que el lugar elegido sea serio. El negocio de la venta de mascotas a veces anda por carriles bastante oscuros donde los animalitos poco importan. Entonces se da la dicotomía de que mientras cientos de mascotas son abandonadas y atestan los refugios o andan por las calles, otras miles se hacinan y padecen en criaderos ilegales y son exhibidas en tiendas de venta.

¿Adoptar o no? He ahí el dilema. Si las condiciones te lo permiten y las ganas no te faltan, no te prives a ti, ni prives a tu hijos de compartir el hogar con una mascota.

Temas para plantearse a la hora de decidir adoptar o no una mascota

Ahora, si nunca has tenido una mascota y te estás planteando la posibilidad de adoptar una, pero las dudas te surgen, deberías responder en tu cabeza una serie de temas antes de tomar la decisión definitiva:

  • ¿Cuentas en tu casa con suficiente espacio para incorporar un nuevo miembro a la familia?
  • ¿Te comprometes a alimentarlo de manera adecuada, llevarlo al veterinario regularmente, desparasitarlo y cumplir con el calendario de vacunación?
  • ¿Tu presupuesto alcanza para cubrir los gastos que implica ser un dueño responsable?
  • ¿Tienes tiempo para dedicarle a sus paseos, juegos, aseo, etc.?

Estas preguntas también te serán útiles para determinar el tipo de mascota que más se adecua a ti según tus posibilidades económicas y de tiempo y espacio.

Elige una mascota con la razón y con el corazón

Una vez resueltas todas estas cuestiones y el resultado es que están dadas las condiciones para que adoptes un animalito, no lo dudes más. Las protectoras y refugios están colmadas de estos seres ansiosos de una segunda oportunidad, lo sabes bien. Y debes saber también que el abandono no distingue entre animales de raza o mestizos, o entre cachorros o adultos.

Así que usando el corazón pero también la razón, seguramente hallarás al compañero ideal para ti o para tus hijos.

O quizá lo encuentres directamente en la calle. Lamentablemente, son muchos los animales que están en esta situación. Si este es el caso, acércate con cuidado y, tras descartar que el animal no está perdido, llévalo al veterinario para que lo revise y te de las indicaciones necesarias sobre su cuidado.

Adopta, seguro no te arrepentirás

los beneficios de tener una mascota

Entonces, la duda entre adoptar o no una mascota debe ser resuelta priorizando la responsabilidad y el amor que podamos ofrecerle a estos seres .

Si las condiciones te lo permiten, no te prives de incorporar a tu vida y a la de tus niños todo lo bueno que implica tener una animal de compañía.

Por eso tienes que tener la seguridad de que podrás cuidarlo y respetarlo. Tu nuevo amigo, si se siente querido, sab retribuir con creces todo el cariño que tienes para ofrecerle.

 

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