Las enfermedades más comunes en perros domésticos

Cualquier ser humano se puede enfermar y nuestras mascotas no son menos. Aunque los problemas de salud que suelen tener nuestros fieles amigos, pueden ser muy variados. A todos nos pasa que cuando vemos a nuestros perros enfermos, lo pasamos muy mal, ya que a veces no sabemos qué es lo que les pasa.

Es por este motivo que desde Mejor con Mascotas os queremos dar a conocer las enfermedades más comunes en perros domésticos, de esta manera serán más fáciles de detectar a tiempo y también es un modo de prevención.

La otitis canina, una de las enfermedades más comunes

perro y veterinario

La otitis canina es una de las enfermedades más comunes en los perros. Se trata de la inflamación del conducto auditivo externo, causado por diversos motivos como alergias, bacterias, introducción de un cuerpo extraño o porque nuestro perro se rasca excesivamente.

Los síntomas que se aprecian en el perro son sacudidas frecuentes de la cabeza y rascado de las orejas, secreción de cerumen, oreja de color rojo, un fuerte olor, etc. En estos casos es recomendable llevarlo al veterinario y determinar las causas para así proporcionarle a tu perro un tratamiento adecuado.

El moquillo

El moquillo es otra de las enfermedades más comunes y que más preocupan a los dueños de las mascotas. Esta enfermedad está causada por un virus y que se contagia a través de los fluidos de animales infectados.

Es por eso que es muy importante que observes a tu perro y si notas que está decaído, tiene fiebre, no quiere comer ni beber, se le observan erupciones, etc., es muy importante que acudas al veterinario.

En los casos graves de moquillo, los perros llegan a tener convulsiones, tics e incluso parálisis. Es muy difícil curar el moquillo, por eso en esta enfermedad es muy importante la prevención. Tienes que vacunarlo cuando tiene entre 6 y 8 semanas de edad. No pongas en contacto a tu mascota con otros perros sin antes ponerle la vacuna.

Dermatitis canina

Si tu perro se rasca con mucha frecuencia y antes no lo hacía, tienes que estar alerta porque puede sufrir algún problema en la piel, como alergias o problemas dermatológicos. La dermatitis puede estar causada por algún trastorno interno, por alguna alergia o por un factor ambiental.

Puede ocurrir que en determinadas épocas del año, tu mascota tenga caspa en su pelaje, algo que pude ser normal, pero si notas que no desaparece, puede ser que sea a causa de una dermatitis, por lo que debes acudir de inmediato al veterinario.

La cistitis

Esta enfermedad afecta en más casos a perros adultos que a cachorros. La cistitis consiste en una inflamación de la vejiga causada por una bacteria. Los síntomas más comunes son aumento de las ganas de orinar, sangre en la orina y la dificultad a la hora de orinar.

Las causas pueden ser muy variadas como piedras o tumores en la vejiga e incluso una anomalía en el sistema nervioso. En estos casos es muy importante que acudas al veterinario, entre tanto debes asegurarte que tu perro beba bastante agua y sobre todo, hay que cambiarle la dita.

Leishmaniosis canina

cachorro

Esta enfermedad es conocida como “la enfermedad silenciosa”, ya que es contagiada por culpa de un mosquito. Los síntomas más comunes suelen aparecer de dos tipos: la que afecta a la piel y la que es visceral.

En el caso de que sea cutánea aparecerá calvas en la piel, úlceras cutáneas, crecimiento excesivo de las uñas o formación de nódulos. En el caso que afecte a las vísceras, puede ser que tu perro pierda peso de repente, esté desganado, tenga hinchado el vientre, sufra de diarrea e incluso hemorragias nasales.

Esta enfermedad es muy difícil de curar completamente y tampoco existe una vacuna, por lo que solo se puede prevenir aplicando productos antiparasitarios, evitar que tu perro duerma en el exterior y hacerle controles regularmente.

Artritis canina

Esta enfermedad es muy común en perros de edad avanzada. Consiste en un trastorno de las articulaciones por la degeneración del cartílago articular. Los síntomas que aparecen en tu perro son cojera constante, dificultad para levantarse, dolores en los huesos o dificultad en sus movimientos.

En estos casos tienes que consultar con tu veterinario y que te recomiende ejercicios específicos para estos casos. También es muy importante un cambio en su dieta, con suplementos dietéticos y medicamentos específicos para la enfermedad.