Evita que tu perro contraiga la sarna

La sarna es una enfermedad de la piel causada por varias especies de pequeños ácaros, parásitos externos comunes, que se encuentran en los perros. Algunos ácaros de la sarna son residentes normales de la piel mientras que otros no lo son. Todos los ácaros pueden causar en la piel infecciones leves a graves si se proliferan.

A continuación te contamos en qué consiste la sarna en los perros y cómo puedes prevenirla.

¿Qué causa la sarna en los perros?

garrapatas

La sarna sarcóptica (Sarcoptes scabei) es causada por ácaros de tamaño microscópico, de forma ovalada y de color claro.

Las hembras, que poseen ácaros (canis Demodex), se los transfieren a los cachorros, a través de caricias durante los primeros días de vida.

Hay tres tipos de sarna que afectan a los caninos. Casos localizados que se producen cuando estos ácaros proliferan en una o dos áreas pequeñas. Esto se traduce en parches escamosos aislados. Por lo general, se observan en la cara y tienen apariencia de lunares.

Otro forma en la que se manifiesta se conoce como demodicosis localizada. Se considera una enfermedad común en los cachorros y, aproximadamente, el 90% de los casos se resuelve sin ningún tipo de tratamiento.

En contraste, la del tipo generalizada, afecta a áreas más grandes de la piel o a todo el cuerpo de un perro. Las infecciones bacterianas secundarias hacen de esta una enfermedad de la piel que pique mucho y llegue a ser hasta maloliente.

La enfermedad también podría ser una señal de que el sistema inmunológico ha sido comprometido, que existe algún problema hereditario, endocrino u otra dificultad de salud subyacente. El tratamiento depende de la edad en que el animal desarrolla la enfermedad.

Una de las formas más resistentes de la pododermatitis demodéctica, se limita a la piel y suele ir acompañada de infecciones bacterianas. Para localizar estos ácaros y hacer un diagnóstico adecuado se deben realizar biopsias a detalle.

Síntomas generales

La enfermedad causa la pérdida del cabello, calvicie, costras y úlceras. Las infecciones bacterianas secundarias pueden hacer de la sarna una enfermedad muy molesta.

La del tipo sarcóptica tiende a causar picazón intensa. Puede dar lugar a la inquietud y el rascado frenético, síntomas que generalmente aparecen una semana después de la exposición. También puede ocasionar pérdida de cabello, piel enrojecida, dolores corporales y costras.

Las áreas más comúnmente afectadas son las orejas, codos, cara y piernas. Rápidamente se extiende a todo el cuerpo.

Cuando se transmite a los seres humanos, esta enfermedad causa una erupción de granitos rojos, similares a las picaduras de mosquitos.

¿Qué debo hacer si mi perro tiene esta enfermedad?

enfermedades oculares

Lleva a tu perro a un veterinario. El especialista realizará un examen físico, análisis de muestras de piel y tratará de confirmar la presencia de ácaros  por medio de un microscopio.

 Los cachorros y perros de menos de 18 meses de edad son especialmente propensos a desarrollar la sarna localizada, que a menudo desaparece por sí sola.

La sarna generalizada, que es más grave, puede ser hereditaria en algunos animales perros. Razas como Pastor inglés y Peis shar, de edad avanzada, son propensos a este tipo de enfermedad que suele afectar a sus pies.

Dependiendo del tipo de sarna y la raza de tu perro, la medicación se puede administrar por vía oral o se aplica por vía tópica, mediante inyección o por medio del baño y la aplicación de un champú especial.

El primer paso en el tratamiento es aislar a tu perro para evitar que la enfermedad se propague a otros animales y seres humanos.

El veterinario puede prescribir medicamentos antiparasitarios, remedios para aliviar el picor, inflamación e infecciones secundarias de la piel. Los resultados se ven generalmente después de un mes de tratamiento.

Los más jóvenes, por lo general, se recuperan completamente, pero los adultos requieren tratamiento a largo plazo para controlar la enfermedad.

Si tu perro ha sido diagnosticado con sarna sarcóptica, tendrás que limpiar a fondo o reemplazar su ropa de cama y tratar a todos los animales en contacto.

Si sospechas que el perro de un vecino puede estar infectado, mantén a tus mascotas alejadas.

Lleva a tu perro, periódicamente, al veterinario para asegurarte que los ácaros definitivamente se han erradicado.