¿Qué hace un voluntario en una protectora de animales?

Laura Huelin 28 febrero, 2018
Cumplir una función altruista para ayudar a las mascotas que sufren maltrato o abandono; esta figura es necesaria debido a la escasa financiación con la que cuentan los refugios, siempre desbordados en lo que a trabajo y a capacidad de acogida se refiere

Las protectoras de animales son instituciones imprescindibles en nuestra sociedad. Son las encargadas de cuidar, proteger y defender a los animales abandonados o maltratados. Estas asociaciones funcionan gracias a la participación altruista de la gente, y para conocerlas más a fondo te contamos qué hace un voluntario en una protectora de animales.

Qué es un voluntario en una protectora de animales

Los voluntarios son personas que donan su tiempo y su esfuerzo, es decir, no tienen una remuneración económica por su trabajo. Los voluntarios son gente que emplea su tiempo libre en desempeñar un trabajo a cambio de la satisfacción de hacerlo.

No solamente las protectoras de animales tienen voluntarios: hay muchas otras causas sociales que funcionan gracias a ellos. Cualquiera puede ser voluntario en la causa que más le guste, y no se suelen pedir conocimientos específicos para entrar a trabajar en los programas.

Podemos resumir en que para ser voluntario en una protectora de animales solo hace falta tener tiempo libre, compromiso y ganas de trabajar. Todos coinciden en que la compensación que se recibe no es económica, sino emocional y en base a experiencias.

Trabajos de limpieza

La limpieza de los refugios puede parecer un trabajo pesado, pero es imprescindible para el bienestar de los animales que viven en ellos. Los recintos de los animales, no solamente de los perros, deben ser limpiados a diario para garantizar la higiene y la salud de sus habitantes.

Ayudar a protectoras de animales

Muchos de los voluntarios que acuden a los refugios hacen sobre todo trabajos de limpieza: barrer pelos, rehacer las camas, retirar las mantas y los juguetes estropeados y fregar el suelo. También es necesario limpiar los cuencos de comida después de haber repartido las raciones del día y cambiar el agua.

Paseos de los perros

Después de limpiar, toca salir de paseo. La vida dentro de los refugios es monótona para los perros y agradecen disfrutar de un rato en el exterior, mientras ven lugares nuevos y siguen olores nuevos y cambiantes.

Los paseos cambian mucho de una protectora a otra: algunas hacen paseos todos los días y otras organizan paseos multitudinarios una vez a la semana. Si quieres salir a pasear perros, debes ponerte en contacto con las protectoras de tu zona y preguntarles cómo lo hacen ellas.

Además, dependiendo de dónde esté situado el refugio, harán un tipo de paseo diferente: los que están ubicados en entornos urbanos y los que están en zonas rurales pasean de maneras muy diferentes.

Pasear perros de la protectora

En cualquier caso, ten en cuenta que el paseo es un momento delicado para los perros abandonados: no todos saben pasear bien con correa y algunos no se llevarán bien con otros perros. Escucha y atiende a los consejos de los voluntarios más veteranos para hacer buenos paseos.

Casas de acogida

Las casas de acogida son un pilar fundamental en el funcionamiento de una protectora de animales. Son voluntarios los que admiten en su casa por un tiempo limitado un animal que necesita un lugar en el que quedarse un tiempo.

Las casas de acogida son voluntarios que trabajan desde su hogar cuidando a ese animal y no tienen por qué acudir a un refugio. Cuando su acogido encuentre adopción y, por lo tanto, una casa permanente, se despiden de él. Pueden repetir con otro animal necesitado o no: la decisión es suya.

Recaudación de fondos

Los voluntarios que pasan tiempo con los animales son necesarios, pero también lo son los fondos económicos con los que poder proveer a los refugiados. Hay voluntarios en una protectora de animales que se dedican exclusivamente a recaudar fondos para poder pagar facturas y comida.

Casas de acogida para perros

Hay protectoras que son asociaciones y es necesario captar socios para poder seguir funcionando; otras acuden a mercadillos y venden productos artesanales. Otras, en cambio, aprovechan subvenciones y patrocinios para poder sufragar los gastos veterinarios.

Los dueños de los negocios también pueden ayudar: se colocan huchas, se hacen cenas solidarias o incluso se hacen sorteos de productos atractivos. De nuevo, si quieres ser voluntario en una protectora de animales y colaborar, ponte en contacto con una de tu zona y te guiarán en qué necesitan.

Un hueco para todos

Sin embargo, esto no es todo: se necesita muchísima más ayuda y toda la gente puede echar una mano. El trabajo de un voluntario en una protectora de animales es mucho más que pasear perros o recaudar fondos, y las habilidades de cada uno son necesarias.

Por ejemplo, en los refugios necesitan electricistas para hacer el mantenimiento de la red eléctrica; redactores que ayuden en la difusión de sus animales, abogados que tramiten las denuncias de maltrato… Estas entidades de protección tienen un hueco para toda clase de personas y habilidades.

Las protectoras de animales se sustentan en el trabajo voluntario de mucha gente. No hay dos asociaciones que funcionen de la misma manera, y hay ocupaciones para todo aquel que quiera colaborar. Hay muchas formas de voluntariado diferentes.

Te puede gustar