Vida cotidiana de los perros terapéuticos

La terapia asistida con perros está orientada a personas que padecen distintos problemas físicos o mentales y, dado sus buenos resultados, cada vez son más requeridos los canes para cumplir con esta tarea.

Y, si bien un animal con esta función visitará cotidianamente escuelas, hospitales, geriátricos o penitenciarías, no por eso dejará de ser una mascota que disfrutará de paseos,  juegos, juguetes y mimos dentro de su ámbito familiar.

¿En qué consiste la labor de los perros terapéuticos?

A diferencia de los canes de asistencia, que conviven las 24 horas con las personas a las que ayudan de diversa manera, los perros de terapia solo realizan visitas programadas, acompañados de su guía –que, por lo general, es su dueño– y juntos trabajan bajo la dirección de un especialista (psicólogo, pedagogo, etc).

Así, contribuyen a:

  • Despertar reflejos en personas discapacitadas.
  • Superar fobias, depresiones y enfermedades de origen nervioso.
  • Relajar a pacientes con demencia.
  • Disminuir los niveles de violencia y aislamiento en los centros penitenciarios.

Un día habitual para estos perros puede transcurrir en:

Residencias de ancianos

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Son de gran ayuda en casos de demencia, Alzheimer y problemas auditivos.

Colegios

Contribuyen al desarrollo de habilidades cognitivas y a la mejora de las capacidades motoras. Además, animan a los niños a la lectura y participan de programas sobre cuidados y adiestramiento de mascotas con métodos no crueles.

Hospitales

Su principal función es distraer a los pacientes para que olviden, aunque sea por un rato, las enfermedades que padecen o el dolor que sienten.

Hogares particulares

Son una buena opción para los enfermos terminales que deciden recibir cuidados paliativos en su domicilio. Los distraen del dolor y les generan bienestar al poder acariciarlos.

Centros penitenciarios y de menores

La idea es que los presos adiestren y cuiden a los perros y puedan aprender un oficio (por ejemplo, peluquería canina). y que los menores aprendan a hacerse responsables de un animal.
En estos casos, se utilizan perros de protectoras y albergues.

También es de gran importancia la participación de estos canes en terapias centradas en el plano cognitivo, asistiendo a pacientes con:

  • Problemas motrices
  • Trastornos del desarrollo
  • Retraso mental
  • Parálisis cerebral
  • Autismo

En los últimos tiempos  han comenzado a utilizarse estos perros para ayudar a niños que deben testificar en juicios.

¿Cómo? Se le enseña al menor a hablar en presencia del can. Así, cuando llega el momento de entrar en la sala judicial, la presencia del perro le otorga apoyo y control de estímulos.

Requisitos que deben cumplir los perros terapeúticos

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No todos los perros tienen aptitudes para llevar a cabo esa tarea. Por eso se los evalúa para descartar patologías de comportamiento como las fobias y la agresividad.

Lo ideal es que estos animales vivan con una familia y no que provengan de albergues, salvo en algunos casos específicos ya mencionados.

Además de recibir una obediencia básica, deben reunir las siguientes características:

  • Muy sociables y dóciles
  • Deseosos de agradar al hombre
  • Tolerantes, pacientes y dispuestos
  • Inteligentes y capaces de aprender con facilidad
  • No deben alterarse con ruidos bruscos

Ya en la fase del adiestramiento específico, a través del refuerzo positivo y del trabajo diario, se les enseña, principalmente, a no alterarse ante ruidos fuertes, pavimentos desagradables u olores penetrantes, como, por ejemplo, los de un hospital.

Luego se los somete a situaciones simuladas para comprobar su reacción y se evalúa para qué patología presentan mayor disposición.

Si bien en principio cualquier raza puede ser utilizada para estos menesteres, las más requeridas son  GoldenLabrador Retriever. No es recomendable usar perros de gran tramaño, que intimiden al pacientes; o animales que pierdan mucho pelo, a causa de las alergias que pueden provocar.

Tampoco son aconsejables los animales con orejas y colas amputadas. Su apariencia poco amigable puede llegar a intimidar. También habría que obviar a los perros que babean demasiado, ya que resultan muy antihigiénicos para algunos ámbitos.

Fuera del ámbito médico y sin mediar patologías, todo aquel que tiene o tuvo un perro puede hablar de los beneficioso que resulta compartir la vida con una mascota.

Eso de que el perro es el mejor amigo del hombre es un frase que parece cobrar más sentido día a día.

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