Vacunas para gatos: el veterinario, nuestro mejor aliado

Antonia Tapia · 2 abril, 2015

Los expertos afirman que las vacunas son esenciales para que los animales tengan una buena salud. En los felinos, las vacunas básicas sugeridas son aquellas que combaten el moquillo, la rinotraqueitis viral felina, el calicivirus felino y la rabia. Pero ¿qué son las vacunas?, ¿qué tipo de enfermedades previenen y cada cuánto deben aplicarse?

Las vacunas ayudan a preparar el sistema inmunológico del cuerpo para combatir la invasión de organismos causantes de enfermedades. Son muy importantes en la salud de los felinos. Por eso es imprescindible seguir un calendario de vacunación de acuerdo a la historia clínica, medio ambiente y estilo de vida de tu mascota.

¿Cuáles son las vacunas para gatos?

gato persa 2

Las vacunas para gatos se dividen en dos categorías, básicas y no básicas. Las primeras se consideran vitales para todos los felinos y los protegen contra la panleucopenia (moquillo felino), calicivirus felino,  rinotraqueitis y la rabia. Las no básicas, se dan en función del estilo de vida del gato. Alguna de ellas son el virus de la leucemia, Bordetella, Chylamydophila felis y virus de la inmunodeficiencia felina. Los gatos adultos, por ejemplo, pueden ser revacunados anualmente o cada tres años.

A continuación, compartimos cuáles son las enfermedades que combaten las vacunas para gatos.

Moquillo felino: es una enfermedad viral altamente contagiosa y mortal. Los signos incluyen apatía extrema y pérdida de apetito. Fiebre, vómitos y diarrea son vistos con frecuencia, pero algunos gatos mueren súbitamente con pocos signos clínicos.

Rinotraqueitis vírica felina y calicivirus felino: se estima que es responsable de un 80-90 por ciento de las enfermedades de las vías respiratorias superiores. Aunque generalmente no es grave en los gatos adultos, la enfermedad causada por estos virus puede ser a veces fatal en los gatitos. Estornudos, ojos llorosos, secreción nasal y fiebre son los síntomas más típicos de la infección.

Rabia: es una amenaza creciente para los gatos. Es fatal y es un gran problema de salud pública. Se recomienda la vacunación contra esta enfermedad en todos los felinos, y en algunos países, es requerida por ley. A los gatitos se les debe administrar entre las 12 y 14 semanas de edad.

Leucemia felina: se propaga en la saliva y en las secreciones nasales de gatos infectados; se transmite por contacto prolongado con felinos que tienen la enfermedad, heridas por mordedura, y de la madre infectada a sus gatitos.

Clamidiosis: es causada por la bacteria Chlamydia psittaci. La conjuntivitis es el signo más común, pero también se pueden presentar síntomas como estornudos y secreción nasal. Las bacterias se transmiten a través del contacto directo con un gato infectado, y las tasas más altas de infección se encuentran en los felinos de entre cinco semanas y nueve meses de edad.

Virus de inmunodeficiencia felina: es otro asesino viral de los gatos. El principal modo de propagación del virus es a través de las heridas por mordedura.

Otras vacunas que también pueden suministrarse son contra la peritonitis infecciosa felina y bordetelosis.

En el caso de los gatitos, ellos reciben automáticamente los anticuerpos en la leche de su madre, si ella tiene un sistema inmunológico saludable. Cuando el gato cumple entre seis y ocho semanas de edad, su veterinario puede empezar a administrar una serie de vacunas con intervalos de tres o cuatro semanas hasta que llegue a las 16.

Recomendaciones

sida en gatos

Las vacunas estimulan ligeramente el sistema inmunológico del animal, a fin de crear protección contra enfermedades infecciosas específicas. Esta estimulación, puede crear síntomas leves, que van desde dolor en el lugar donde fue puesta la vacuna, un poco de fiebre y quizás una reacción alérgica. Existen también otros efectos secundarios menos comunes como pueden ser tumores en el lugar en el que se aplicó la inyección o alguna enfermedad inmune asociada con la vacunación.

Es importante tener en cuenta que las vacunas han salvado innumerables vidas y juegan un papel vital en contra las enfermedad infecciosas felinas. Como con cualquier procedimiento médico, existe una pequeña posibilidad de efectos secundarios. En la mayoría de los casos, los riesgos son mucho menores que los riesgos de la enfermedad en sí. 

Generalmente, los gatos que son vacunados, no muestran efectos dañinos en su salud. Las reacciones a las vacunas son normalmente leves y de corta duración. Los signos clínicos incluyen fiebre, pérdida de apetito, vómitos, diarrea, hinchazón y enrojecimiento alrededor del sitio de la inyección y cojera.