Una perra arriesga su vida para salvar a una niña

Luis Francisco · 3 febrero, 2016

Como todos sabemos, los canes son capaces de realizar cualquier acto con tal de proteger la vida no solo de su amo o alguien por quien sientan amor, sino también por aquellos que se encuentren en peligro, como hizo la perrita que protagoniza esta historia.

Esto fue lo que ocurrió en la ciudad norteamericana de Oklahoma, luego de que una niña fuese rescatada por una perra callejera, lo que se ha convertido en uno de los acontecimientos más impactantes de la localidad, que demuestra por enésima vez que los caninos son uno de los seres más especiales que ha creado la naturaleza.

Dos vidas entrecruzadas

border collie y niña

Todo comenzó una tarde soleada, típica de película estadounidense, donde se ve claramente el verde de los jardines de las casas, las fuentes mojando los alrededores y los niños jugando plácidamente en las calles, como si celebraran con júbilo e inocente disfrute cada segundo de la vida.

En dicha zona de la ciudad deambulaba de vez en cuando una Border Collie sin nombre y sin dueño, la cual era bien tratada por todos los residentes, al ser ella una versión en blanco y negro de la famosa canina Lassie.

Por otro lado, una niña llamada Mandy transcurría los primeros años de su vida en la escuela, en su casa y con los juegos, disfrutando cada uno de los instantes de su reciente niñez.

Las historias de la pequeña y la canina se cruzarían de manera decisiva, para materializar un hecho que aún genera eco en todas partes del mundo por la demostración de valentía y coraje de una Border Collie que  se convertiría en una heroína.

Arriesgar la vida propia para salvar otra

Esto ocurrió una hermosa tarde de sol, en la que Mandy saldría de su casa para jugar con sus amistades del vecindario, siendo este un acto que solía hacer muy a menudo.

La niña y sus amigos jugaban tranquilamente a la pelota, hasta que al lanzársela a ella, esta no podría atajarla y caería en la carretera, lugar al cual ella inocentemente se dirigiría para recogerla y volver a jugar con sus amiguitos, sin darse cuenta que un camión se aproximaba a muy alta velocidad.

Quienes fueron testigos del suceso vieron horrorizados cómo el vehículo se aproximaba a hacia la pequeña, quien se percataría de su presencia ya cuando se encontraba a punto de ser atropellada.

Ante lo que parecía ser una tragedia imposible de evitar, la perra aparecería de la nada para abalanzarse sobre la niña y empujarla hacia el otro lado de la acera para evitar que fuese atropellada.

En pocas palabras, la Border Collie sacrificaría su vida para evitar que Mandy muriera, ya que al lograr sacarla del camino, sería atropellada por el camión, ocasionándole una grave fractura en una de sus patas.

Al ocurrir esto los vecinos saldrían de sus casas para ver que ocurría, alarmados por los gritos de los niños y los otros testigos del hecho, ante lo cual procederían a llamar a las autoridades.

Ángel de nombre y alma

Luego, tras asegurar que la pequeña se encontraba sana y salva, procedieron a verificar con mucho cuidado el estado de salud de la canina, llegando a la afortunada conclusión de que más allá de la lesión en su patita, no sufrió ningún otro tipo de daños.

Lo curioso fue que al no saber nadie su nombre y percatarse de que la Border Collie no tenía dueño, los habitantes del vecindario decidieron llamarla Ángel, gracias al milagroso y oportuno acto de heroísmo que había hecho.

Como gesto de agradecimiento, los vecinos decidieron reunir dinero entre todos para llevarla a un veterinario con experiencia para que le realizase la operación y pudiese recuperar la movilidad de su pata.

Un final feliz

border collie

Sin embargo, tras escuchar toda la historia y sentirse sumamente conmovido, el especialista decidiría realizar gratis la intervención quirúrgica para posteriormente llevar a Ángel a un centro de adopción.

Lo mejor de todo fue que poco tiempo después la hermosa y recuperada canina sería adoptada por una familia que le ha brindado todo su amor, mientras que Mandy se encuentra aún feliz, jugando con sus pequeños amigos en el vecindario. En pocas palabras, se trata de una historia de la vida real, llena de heroísmo, coraje, valentía, y un final feliz.

Imagen cortesía de Corinne Benavides.