Una historia triste con un final increíble

Mariela Ibarra Piedrahita · 5 abril, 2015

A inicios de 2014 un perro en muy malas condiciones fue encontrado en el subterráneo por miembros de la perrera de Newport (Gales). Era un Staffordshire Bull Terrier muy mayor  y se hacía evidente que había estado en la calle durante muchos años, lo que terminó afectando considerablemente su salud. Esta es una historia triste con un final increíble.

Se encontraba en un estado de desnutrición severo, y en el interior del estómago del perro hallaron piedras y huesos, lo que les indicó a los veterinarios que su dieta básicamente consistía en desperdicios de alimentos y, al resultar insuficiente, tragaba piedras para poder sentirse lleno.

Debido a su edad avanzada, cerca de los 13 años, se encontraba totalmente sordo, ciego de un ojo y tenía las patas traseras en muy malas condiciones, posiblemente debido a un golpe o a una enfermedad degenerativa de huesos o articulaciones.

El proceso de curación del perro sería largo, además por su edad, los veterinarios no creían que lograra sobrevivir. Igualmente, en caso de que se recuperara sería casi imposible encontrarle un hogar, pues la mayoría de personas prefieren adoptar perros jóvenes o que no tengan condiciones médicas tan delicadas como las de este infortunado canino. Así que sin más opciones, se optó por sacrificarlo y de esta forma evitarle un sufrimiento mayor.

maltrato animales

Entonces lo inconcebible ocurrió, se le hizo un chequeo para detectar si el perro tenía chip y resultó que este tenía uno con toda su información y la de sus cuidadores. El perro se llamaba Chance y su familia eran los Cox. Sin embargo, lo increíble no terminó aquí.

Después de enviar una carta a la familia informándoles sobre el rescate de la mascota, recibieron una llamada. La mujer al teléfono era Julie Coombes, quien les dijo que debía tratarse de un error, pues los perros de la familia se encontraban en casa. Sin embargo, se le informó que el perro tenía un chip con sus datos, un Staffordshire Bull Terrier blanco con negro. Al escuchar la descripción del perro se produjo un silencio y la mujer preguntó ¿en serio?,¿encontraron a Chance?

Al llegar a reconocer la mascota Julie y su hijo, Sion Cox, no pudieron evitar las lágrimas al encontrar en tan pobres condiciones a Chance, el perro que habían perdido 10 años atrás.

Chace era el perro de compañía de Sion, quien en 2004 contaba apenas con 11 años de edad. Una tarde durante ese año la mamá de Sion, permitió que Chance saliera al patio (en ese entonces tenía 3 años) mientras se despedían de Sion y lo dejó ahí. Cuando volvió al patio para que el perro entrara a casa, este había desaparecido.

A partir de ese momento inicia la desesperada búsqueda de la familia para hallar el can, tocaron muchas puertas, fueron con la policía, se apoyaron de grupos animalistas, pusieron anuncios en los periódicos, repartieron cientos de fotos. Sin embargo, parecía como si a Chance se lo hubiese tragado la tierra.

El paradero del perro permaneció como un misterio, hasta que la familia recibió la carta de la perrera, por suerte Chance tenía microchip y pudieron reencontrarse con él a tan solo 1 día de que lo sacrificaran.

perro en la calle

Lo primero que hicieron Julie y Sion fue llamar al perro por su nombre, Chance, a lo que el can levantó las orejas y los reconoció inmediatamente. En la perrera se les informó que su situación era muy grave, por lo que habían decidido sacrificarlo. Sion y su madre no tuvieron mucho que pensar, tomaron a Chance y se lo llevaron de vuelta a casa, de donde nunca debió haberse ido.

Actualmente Chance está viviendo con Sion en su residencia universitaria en Cardiff y se ha recuperado muy bien de sus años de abandono. Disfruta de dar paseos junto a su amo y llora cada vez que este se tiene que ir. El pensamiento de Sion sobre su viejo amigo es que no importa si Chance vive 3 meses o 2 años, solo espera poder darle una vida digna y ofrecerle lo mejor.

Es hermoso ver todo lo que puede mejorar un perro gracias al amor y cuidados de una persona, y esperamos que Chance tenga muchos años por delante al lado de su familia. El primero de abril cumplió 14 años y su aspecto nunca había sido tan bueno como ahora.