Un perro rescata a una niña de tres años que se había perdido en el bosque

Cristina · 5 julio, 2015

Los que somos padres sabemos perfectamente que no podemos perder de vista a nuestros hijos ni un solo segundo. Poco más de ese tiempo necesitan para liar alguna en casa.

Unas veces los descubrimos en situaciones que nos causan más de una sonrisa, pero otras poniendo en riesgo su integridad física.

Sin embargo, la mayoría coincidiríamos en que cuando peor lo hemos pasado ha sido cuando fuera de nuestro hogar hemos dejado de verlos aunque sea un instante. En ese momento eterno, un sinfín de miedos y terrores invaden nuestra mente.

Afortunadamente, en la mayoría de los casos aparecen rápidamente y entonces no sabemos si abrazarles o castigarlos. Generalmente optamos por hacer ambas cosas y por ese orden.

Hablando de estos temas, hoy te contamos la historia de cómo un perro rescató a una niña de tres años que llevaba 11 días perdida en el bosque.

El perro, el mejor amigo de los niños

niño perro

Si decimos que el mejor amigo del hombre es el perro, no es menos cierto que esta clase de mascotas forman un gran binomio con los niños. Los más pequeños de la casa llegan a establecer con su animal favorito una relación sólida, con grandes beneficios para ambos.

Uno de ellos es que el can desarrolla un instinto de protección hacia nuestro hijo que a los padres nos tranquiliza en gran manera. Sabemos que si de ellos depende, nada malo le sucederá.

Sin duda este vínculo fue clave para que los protagonistas de este artículo permanecieran unidos ante la adversidad.

Un perro salva a una niña perdida casi dos semanas en Siberia

Karina Chikitova tenía solo 3 años cuando sucedieron los hechos que te contamos. Una mañana sus padres estaban entretenidos, ya que su progenitor partía de viaje.

Cuando el hombre arrancó su vehículo no se dio cuenta de que su hija comenzó a correr tras él, perdiéndose en el bosque con su perro. La madre, al no ver a su hija, pensó que se había ido con su padre, algo extraño. Por lo que hasta 4 días después no denunciaron su desaparición. Rápidamente comenzó la búsqueda.

Mientras tanto, la pequeña luchaba por conservar la vida en mitad del bosque. Construyó una casa con la maleza, se alimentó de bayas silvestres y bebió agua de un río cercano.

Aunque esta historia sucedió en verano, en Siberia en esa época del año la temperatura nocturna desciende hasta los cero grados. No obstante, no fue un gran problema, ya que su mascota le proporcionó el calor necesario para sobrevivir durante 9 largas noches. Entonces el perro volvió a su casa.

Cuando todo parecía perdido, el animal fue capaz de guiar a los equipos de emergencia hasta la niña que, por cierto, se encontraba en buen estado físico. Débil pero feliz, Karina regresó al hogar que nunca debería haber abandonado.

Una historia similar protagonizada por un perro y una niña en Polonia

niña perro

Una historia similar sucedió hace un tiempo en una aldea de Polonia. Otra pequeña de tres años dio un susto tremendo a sus padres. Un día se encontraba jugando en el patio de atrás de la casa de sus padres. Tan pronto estaba allí como desapareció.

Cuando los padres de Julia, que así se llama la pequeña, se dieron cuenta comenzaron a buscarla sin obtener ningún resultado positivo. Sin perder más tiempo contactaron con las autoridades locales.

Se organizó una partida compuesta por más de 250 personas, entre las cuales había policías, bomberos y voluntarios locales, para buscar a Julia. Además, contaban con un equipo de perros y un helicóptero con cámara de infrarrojos para facilitar la visión nocturna.

Precisamente durante toda la noche se esmeraron en hallar a la pequeña, pero todo fue baldío.

Sin embargo, al día siguiente, descubrieron a la niña a unos cuatro kilómetros de su hogar, metida en una zanja. Estaba completamente mojada y no era capaz de salir.

Eso sí, no se encontraba sola: su perro Charek permaneció junto a ella toda la noche proporcionándole calor. De lo contrario, seguramente habría muerto de hipotermia, ya que hay que tener en cuenta que esa noche las temperaturas descendieron hasta los cinco grados bajo cero.

Julia solo tuvo que ser hospitalizada unos días para conseguir recuperarse plenamente.

Sin duda estas dos historias muestran bien a las claras que los perros y los niños tienen una unión infranqueable. Así que habrá que fomentarla, ¿no crees?

Imagen destacada cortesía de Carlos Zambrano.