¿Tu perro sufre de halitosis? ¡Combátela!

Antonia Tapia · 1 agosto, 2015

La halitosis es un problema muy común en los perros. La causa más recurrente es algún tipo de problema dental. Las bacterias, la saliva y las partículas pueden formar la placa, lo que provoca el mal aliento.

Si esta condición no se trata a tiempo puede desarrollarse gingivitis, o peor, la enfermedad periodontal, lo cual hará que el aliento sea aún más desagradable.

En este artículo compartimos algunos consejos sobre la halitosis y cómo puedes hacer para prevenirla. ¡Toma nota!

¿Qué causa la halitosis en los perros?

El mal aliento persistente puede indicar que nuestro perro necesita una mejor atención dental o de que algo anda mal en su tracto gastrointestinal, el hígado o los riñones. En todos los casos, la halitosis es una señal de alerta que debe investigarse.

Además de los problemas dentales, la halitosis puede estar provocada por la diabetes, cánceres, obstrucciones y ciertas infecciones.

Otras causas pueden ser las infecciones en áreas alrededor de la boca, enfermedades respiratorias, comer heces o basura en mal estado, así como algunas enfermedades autoinmunes, cáncer u otras enfermedades bucodentales, como la amigdalitis.

Muchas veces, el mal aliento canino está provocado por una enfermedad dental o de las encías, y ciertos perros –particularmente, los pequeños– son especialmente propensos a la placa y el sarro.

Sin embargo, el mal aliento persistente también puede indicar problemas más grandes que pueden estar relacionados con el sistema respiratorio, el tracto gastrointestinal o los órganos internos.

Es un hecho que cualquier mascota con mal aliento debe ser examinada por un veterinario, a menos que su propietario sepa que es producto de algo que el perro comió. Algunas de las causas del mal aliento pueden desembocar en graves complicaciones e incluso ser mortales si no se tratan rápidamente.

¿Cómo puedo determinar la causa del mal aliento en mi perro?

Autor: ccrv
Autor: ccrv

Tu veterinario es la mejor persona para determinar la causa. Para tratar de diagnosticar a tu animal habrá que realizar un examen físico y de laboratorio.

Por otro lado, cuando lleves a tu pequeño amigo, tienes que estar preparado para responder preguntas sobre la dieta de tu perro, higiene bucal, hábitos de ejercicio y el comportamiento general.

¿Cuándo hay que ir al veterinario?

Si el aliento de tu perro de repente tiene un olor inusual, consulta con su veterinario. Los siguientes casos pueden ser señal de problemas médicos que necesitan tratamiento inmediato:

  • Un aliento dulce o afrutado podría indicar la diabetes, sobre todo si tu perro ha estado bebiendo y orinando con más frecuencia de lo habitual.
  •  Un aliento con olor a orina puede ser un signo de enfermedad renal.
  • Un olor inusual acompañado de vómitos, falta de apetito y córneas o encías de color amarillo puede ser señal de un problema hepático.

 ¿Cómo se trata el mal aliento?

El tratamiento depende del diagnóstico de tu veterinario. Si la placa es la culpable, tu perro podría requerir una limpieza profesional. Si se trata de un problema de la dieta, es posible que tengas que cambiar la comida regular de tu mascota.

 Si la causa es gastrointestinal o una anormalidad en el hígado, los riñones o los pulmones, consulta a su veterinario acerca de los pasos que debes tomar.

¿Cómo puedo evitar que mi perro tenga mal aliento?

cepillar los dientes al perro

Mucha gente asume que el mal aliento en los perros, especialmente a cierta edad, es normal. Pero ese no es el caso. De hecho, el tomar medidas a tiempo acerca de la salud oral de tu cachorro no solo hará que su vida sea más agradable sino que, al igual que sucede con las personas, la medicina preventiva siempre es una opción inteligente.

Lleva a tu perro con su veterinario y realiza los chequeos regulares para asegurarte de que no tiene problemas médicos subyacentes que puedan causar halitosis.

Asegúrate de que su veterinario rastrea el estado de los dientes y el aliento de tu perro.

Alimenta a tu perro con una dieta de alta calidad y con alimentos fáciles de digerir.

Cepilla los dientes de tu perro con frecuencia, si puede ser, a diario. Asegúrate de usar pasta de dientes para perros, ya que otros productos pueden dañar el estomago de tu pequeño amigo.

Por último, proporciónale  juguetes para masticar que sean seguros y que permitan que los dientes de tu perro puedan limpiarse gracias al proceso natural de la masticación.