Todo sobre el Bulldog francés

Sociables, juguetones y vivaces, así es el maravilloso Bulldog francés. A pesar de su aspecto un poco gruñón esta raza se caracteriza por ser enérgica y elegante, siendo ideal para familias con niños, porque pasarán muchas horas divirtiéndose juntos. Históricamente se los ha relacionado con la alta sociedad, y como un símbolo de sofisticación, lo que ha facilitado que se extienda por diversos países europeos. Sigue leyendo para que aprendas un poco más sobre esta raza.

Historia de la raza

El primer registro de un ejemplar de Bulldog francés proviene de 1880. Sin embargo, se da producto de la mezcla de razas muy variadas y antiguas, por ejemplo los Molosoides del Epirus o el Molosos del Imperio Romano (raza que también originó al Bulldog inglés).

Sus orígenes están muy lejos de las grandes mansiones, pues en un comienzo era usado como perro de compañía de comerciantes en el mercado central de París. Sin embargo, debido a su porte elegante y a su contextura compacta pero fuerte, llamó la atención de miembros pertenecientes a sectores opulentos, quedando finalmente enteramente relacionado con la clase adinerada.

Características

bulldog frances

El Bulldog francés es un perro de talla pequeña, aunque debido a su musculatura y a tener una distribución corporal compacta, puede llegar a pesar 14 kilos sin que esto signifique que tiene sobrepeso.

Una de las características más representativas de esta raza es su cara achatada, con una cabeza cuadrada y ancha. También son conocidos por tener orejas grandes y puntiagudas, similares a las de los murciélagos. Esto hace que tenga un sentido del oído excelente pero en contraposición, debido a la forma de su trompa, tiene el sentido del olfato disminuido con relación a otras razas. Este can tiene una mandíbula fuerte, en especial si tenemos presente su tamaño.

Gracias a su musculatura y a la forma de su cuerpo es una raza de complexión fuerte. Esto se le debe a que tiene un lomo elevado con relación a la cola, además de poseer una espalda ancha, en comparación con el resto del cuerpo. Además presentan las patas traseras un poco más cortas que las delanteras. La cola es muy corta y se enrosca naturalmente de acuerdo a los estándares determinados para esta raza.

La mirada de los Bulldog franceses es muy expresiva, con ojos grandes y redondos que sobresalen un poco. El manto de este perro varía entre el negro, diferentes matices entre el negro y el blanco, y el arena, que puede también variar entre el rojo y el marrón.

Cuidados especiales

Debido a los pliegues que se forman en su cara y lomo, pueden producirse hongos o dermatitis si no se asean regularmente. Además, al igual que todos los perros de hocico corto, tiene tendencia a desarrollar afecciones respiratorias e insuficiencias cardíacas, producto de una mala oxigenación, también por este motivo es un perro que roncará con fuerza en las noches.

Como su manto es corto cuidarlo en muy fácil, bastará con que lo cepilles 3 veces por semana para evitar la acumulación de pelos sueltos. A pesar de su pelaje, no tiene mucha tolerancia al calor.

Personalidad

bulldog

El Bulldog francés es en general un perro vivaz y extrovertido, le gusta el ejercicio al aire libre y correr, por lo que es perfecto para personas que quieran tener toda la energía de un perro como el labrador o el bóxer, pero en un empaque más pequeño. Sin embargo, si no se ejercita adecuadamente, tiende a desarrollar problemas de ansiedad y estrés derivados del aburrimiento.

A pesar de su energía es un perro conocido por ser bondadoso, tranquilo, además de inteligente. Es una mascota muy atenta a lo que ocurre en su entorno, tomando posturas de vigilancia, pero debido a su tamaño, difícilmente sería considerado un perro guardián.

Cariñoso, noble y curioso, en ocasiones se podrá testarudo al momento de exigir caricias de su cuidador. Sin embargo, la habilidad para compartir con otros y de permanecer tranquilo a pesar de la energía que poseen, lo han hecho muy exitoso y apetecido en los hogares.