Todo lo que debes saber sobre la dieta BARF para perros

Aitana Bellido · 23 febrero, 2019
Esta nueva tendencia entre los dueños millennials puede ser beneficiosa para tu mascota, pero la dieta BARF para perros no está exenta de riesgos

Las dietas BARF (Bones and Raw Food, en sus siglas en inglés) no paran de ganar popularidad entre los dueños de todo tipo de mascotas. Sus detractores y defensores tienen mucho que decir al respecto, y en este artículo te explicamos todo sobre la dieta BARF para perros.

¿En qué consiste exactamente la dieta BARF para perros?

Cada vez más blogs y revistas se empeñan en recomendar esta misteriosa dieta BARF para perros. Tradicionalmente, solo los perros de caza o de trineo seguían una dieta basada en alimentos no cocinados hasta que, en 1993, el veterinario australiano Ian Billinghurst propuso ampliar el nicho de mercado de esta dieta al mundo de las mascotas.

Según Billinghurst, los perros adultos se beneficiarían mucho más de una dieta basada en los alimentos que los canes consumían antes de ser domesticados, es decir, en carne cruda, huesos y restos de verduras. En concreto, una dieta BARF para perros suele contener:

  • Carne cruda procedente de músculos
  • Huesos, que pueden ingerirse molidos
  • Órganos internos como hígados o riñones
  • Huevos crudos
  • Verduras, brócoli, espinacas o cilantro
  • Fruta apta para el consumo canino
  • Ciertos lácteos, como yogur

Para Billinghurst, el pienso tradicional no aporta los nutrientes necesarios para estos animales, que corren el riesgo de sufrir un deterioro en su salud a largo plazo si se alimentan exclusivamente de él.

Beneficios de la dieta BARF para perros

Beneficios y riesgos de las populares dietas BARF para perros

Los defensores de la dieta BARF afirman unos resultados espectaculares a corto y largo plazo, que incluyen:

  • Un manto más brillante
  • Una piel más sana
  • Dientes en general más limpios
  • Niveles de energía más altos
  • Menor cantidad de heces

No obstante, el informe realizado por la doctora Lisa M.Freeman, publicado en 2001 en la revista Journal of the American Veterinary Association, es mucho más cauto al respecto, y recomienda no recurrir ciegamente a estas dietas basándonos únicamente en artículos ominosos de internet.

Para los dueños que no quieran alimentar a sus perros únicamente con comida cruda, Freeman recomienda una dieta basada en platos cocinados en casa, asesorada por un nutricionista animal certificado. Según Freeman, los resultados a largo plazo de esta dieta distan mucho de ser beneficiosos, ya que su alto contenido en grasa, responsable del incremento en el brillo del manto, acaba dando lugar a problemas coronarios.

Dieta BARF: desventajas

También hay que tener en cuenta el riesgo de contaminación bacteriana que sufre este tipo de alimentos, así como de contagio de Salmonella o E. coli en humanos. Para los perros con un aparato digestivo sensible o dañado se recomienda cocinar las comidas en casa en vez de recurrir a alimentos crudos.

El peligro de los parásitos en la dieta BARF para perros

A pesar de reducir la cantidad de conservantes que nuestras mascotas ingieren en su día a día, la tendencia de la dieta BARF deja una puerta abierta a un molesto enemigo tanto para humanos como para animales: los parásitos.

Según la revista Veterinary Record, no solo se encontraron porcentajes de Salmonella y E. coli en los alimentos no cocinados, sino que, además, se detectó la presencia de Toxoplasma gondii, el que en caso de afectar a mujeres embarazadas, puede dar lugar a malformaciones en fetos.

La mejor táctica para evitar que tanto mascotas como dueños sufran un contagio suele ser congelar la carne antes de cocinarla o de dársela a nuestros perros, tal y como haríamos con nuestra comida.