Seguro médico para mi gato: ¿es necesario?

Yamila · 10 junio, 2019
Quizás pensemos que las mascotas no requieren cobertura en caso de enfermedades o accidentes, pero si algo malo les sucede, los gastos son muy elevados

Así como las personas contamos con protección contra accidentes o enfermedades, las mascotas también deberían estar cubiertas ante cualquier eventualidad. Muchos se preguntan: ¿es necesario comprar un seguro médico para mi gato? En este artículo responderemos a esta consulta.

¿Un seguro médico para mi gato?

Al adoptar una mascota –sea de un refugio, de la calle o con pedigree– es necesario brindarle todo lo que necesita. Además de la comida, la cama y nuestro amor, los animales tienen que estar protegidos de las enfermedades o de los accidentes domésticos.

En el caso particular de los gatos, estos pueden ser algo sensibles a las pulgas, a los cambios de temperatura o a ciertas comidas. También son vulnerables a las infecciones, principalmente urinarias. Y si bien se dice que ‘siempre caen de pie’, lo cierto es que en ocasiones pueden lastimarse por jugar en algún sitio elevado.

Además, no podemos dejar de lado las patologías hereditarias o genéticas de ciertas razas. Por ejemplo, los persas son propensos a padecer riñón poliquístico, los maine coon atrofia muscular espinal y los siameses atrofia retinal progresiva.

En esos casos particulares, que tenga un seguro médico es fundamental, tanto en la prevención como en los tratamientos paliativos de dichas enfermedades u otras que puedan sufrir.

Gato en la consulta

¿Qué tener en cuenta antes de contratar un seguro médico para mi gato?

Por supuesto que como dueño de mascotas no queremos que nuestros mejores amigos se enfermen o que sufran, pero es mejor estar preparados para lo que pueda suceder. En ocasiones, no contar con un seguro veterinario se traduce en costes muy elevados en tratamientos o consultas con un profesional.

Antes de contratar un seguro médico para tu gato, tienes que prestar atención a ciertas cuestiones. Y analizar bien si merece la pena el gasto mensual o anual:

1. Identifica la cobertura

Por ejemplo, si no tienes coche y cada vez que llevas al veterinario a tu gato usas un taxi, quizás te conviene un seguro médico que incluya veterinario a domicilio. También es necesario saber si cubre gastos por internación, qué pruebas o tratamientos son sin pago adicional y cuántas consultas veterinarias están incluidas al mes o al año.

Puedes hacer la cuenta según lo que te cobren y compararlo con el gasto por llevar a tu gato al veterinario. Recuerda que debe ser revisado por un profesional al menos dos veces al año como rutina, sin contar alguna enfermedad o situación inesperada.

2. Analiza los gastos veterinarios

Llevar al gato al veterinario no es nada asequible, incluso cuando se trata de una visita de control. Si el médico indica ciertos exámenes o análisis, probablemente termines gastando una fortuna. Eso sin contar en el caso de que se le diagnostique alguna enfermedad.

Gato en el veterinario

Haz la cuenta del dinero que necesitas cada vez que llevas a tu mascota al médico y lo que te cobran por el seguro. Aun sin usarlo para ninguna emergencia, es probable que termines gastando mucho menos con la cobertura total.

Incluso existen diferentes opciones en cuanto a precios y prestaciones. Algunos seguros incluyen todos los gastos (operaciones, internaciones, medicamentos, tratamientos, consultas, veterinario a domicilio) y otros más económicos tienen ciertas limitaciones o requieren de pagos adicionales.

3. Según la edad del gato

También puedes optar por contratar un seguro médico para tu gato en ciertas situaciones puntuales. Por ejemplo, cuando es cachorro necesita muchas vacunas y controles, y puede ser más propenso a ciertas enfermedades.

Otro momento ‘crítico’ es cuando una hembra está preñada o si decides esterilizar a tu mascota. Y, por supuesto, al envejecer, ya que el animal es más vulnerable a muchas patologías propias de la raza o de cualquier felino doméstico; también será más propenso a accidentes, caídas o roturas de huesos.

La verdad es que los seguros médicos para mascotas no son tan costosos como para quitarlos del presupuesto de un hogar. Y, ante cualquier eventualidad, tendrás la seguridad de que tu gato estará protegido y cuidado.

  • Palmeiro, M., & Carballez, V. (2010). Enfermedades infecciosas felinas. SERVET LA EDITORIAL DE LOS VETERINARIOS.