Se prohíben las carreras de perros

Alba Muñiz · 29 diciembre, 2016

2016 cierra con un balance positivo para los animales en Argentina. A la reconversión del zoológico de la ciudad de Buenos Aires en un ecoparque, y a la posibilidad de que las mascotas viajen en el metro, se suma ahora la prohibición de las carreras de perros en todo el territorio.

Una norma que despierta adhesiones y rechazos

perro corriendo

La Cámara de Diputados convirtió en ley la iniciativa que castiga con penas de hasta 4 años de cárcel y multas de hasta 80 mil pesos (alrededor de 4900 euros) a quienes realicen, promuevan u organicen carreras de perros de cualquier raza.

El debate de la norma fue seguido en las puertas del Congreso de la Nación por grupos a favor y en contra de la propuesta.

Durante todo el día, las organizaciones proteccionistas y los sectores que defienden las carreras de galgos se manifestaron frente al palacio legislativo argentino. Por momentos, se produjeron enfrentamientos entre miembros de los distintos sectores.

Finalmente, la ley se aprobó con 132 votos a favor, 17 en contra y 32 abstenciones.

Con la prohibición de las carreras de perros, los animales cierran un buen año en cuanto a obtención de derechos en Argentina. Este logro se suma a la reconversión de un zoológico en ecoparque y a que las mascotas ya pueden viajar en metro.

Prohibición de las carreras de perros, un paso más a favor de los derechos de los animales

Lo cierto es que 2016 se recordará en Argentina como el año en que la mayoría de las personas vieron afectada su calidad de vida a causa de las medidas económicas del gobierno que encabeza Mauricio Macri. Y también en el que los animales empezaron a ganar más derechos.

Así que entre tarifazos, desempleo, endeudamiento e inflación por las nubes, uno de los pocos motivos para alegrarse de algunos argentinos fue que los perros dejarán de ser explotados en el negocio de las carreras.

Sin embargo, ahora comienza la ardua tarea de hacer cumplir la ley.  Y, sobre todo, de vigilar más que nunca que este tipo de actividad no se realice de forma clandestina.

Una actividad lucrativa para los hombres y que daña a los canes

Entre los argumentos que esgrimieron los diputados para aprobar la ley, se señaló que las carreras de perros son un negocio de juego ilegal en el que las prioridades son las ganancias.

Es que en esta lucrativa actividad se repartían premios como:

  • Departamentos de 2 ambientes en la costa atlántica
  • Automóviles
  • Motos
  • 150 mil pesos (alrededor de 9100 euros)

Sin embargo, para los animalistas, el tema pasa por el maltrato sufrido por los perros, en su mayoría galgos.

La triste vida de los perros utilizados en carreras

Los activistas vienen denunciando desde hace años las penurias por las que pasan los canes utilizados en las carreras:

  • Suministro de distintas drogas para mejorar el rendimiento. Se utilizan sustancias como efedrina, arsénico, estricnina y, en algunos casos, cocaína.
  • Búsqueda de montas forzadas para que las hembras, en vez de las dos crías por año habituales, tengan hasta tres.
  • Empleo de anabólicos para que desarrollen una mayor musculatura y tengan más energía para correr.

Todas estas prácticas dañan el corazón y los riñones de los peludos. Por eso, el promedio de vida “útil” de los animales que se utilizan en esta actividad no supera los 5 años.

Una situación que debe cambiar de forma urgente

Autor: Los perros creen demasiado en los hombres https://misanimales.com/los-perros-creen-demasiado-en-los-hombres
Autor: Los perros creen demasiado en los hombres
https://misanimales.com/los-perros-creen-demasiado-en-los-hombres

Cuando los perros ya no rinden lo suficiente en las carreras, suelen ser vendidos para ser empleados en la caza. Y allí empieza otro calvario para los peludos. O, en muchos casos, son sacrificados o abandonados. Lo mismo sucede con los cachorros que se supone no servirán para correr.

Es de esperar entonces que a partir de la sanción de esta ley, la terrible situación de los perros explotados en esta actividad comience a cambiar más temprano que tarde.

Mientras tanto, los animalistas continúan su tarea de rescate y de promoción de la adopción de estos canes.