¿Sabías que tu perro puede ser intolerante al gluten?

Virginia Duque Mirón · 8 octubre, 2016

Hoy día podemos ver productos sin gluten por doquier. Cualquier establecimiento de comida cuenta con decenas de ellos. Y es que la celiaquía es algo que muchas personas están padeciendo. Desgraciadamente, esto es algo que también afecta a nuestras mascotas.

Para saber qué es esta enfermedad, cómo llevarla y de qué manera saber si tu perro es intolerante al gluten, hemos decidido dedicar este post.

Qué es la intolerancia al gluten

perro no mastica bien la comida

El gluten es una proteína que está presente en diversos alimentos como el trigo, la avena, la cebada y otros. Cualquiera de estos cereales u otro alimento que contenga algo, aunque sean pequeñas trazas de ellos, podría decirse que contiene gluten.

Ahora bien, hay organismos que no son capaces de tolerar y digerir esta proteína. Ello causa una intolerancia que puede generar problemas mayores.

No hay que confundir intolerancia con alergia. Una alergia es una reacción del cuerpo a algo que el organismo no tolera. Mientras, la intolerancia al gluten es una enfermedad que, según se vayan consumiendo los alimentos “prohibidos”, irá dañando las paredes del intestino. También podría ocasionar peores daños, tanto en el sistema digestivo como en otros órganos.

Cualquier perro puede sufrir esta intolerancia, aunque por norma general es de valor genético. Hay razas más propensas a sufrirla, como podrían ser el Setter Irlandés o el Samoyedo.

Cómo saber si tu perro es intolerante al gluten

Esto podría parecer algo difícil de determinar, pero te damos todas las herramientas necesarias para facilitarte la tarea.

Esto son algunos de los síntomas que un perro con esta intolerancia podría presentar:

  • Vómitos y diarreas. Como bien hemos dicho, el gluten ocasiona daño en el sistema digestivo del perro, por lo que la primera reacción que el organismo tendrá será expulsarlo a través de vómitos y diarreas. Estos siempre sucederán a los pocos minutos de haber comido y serán constantes. Es decir, no creas que porque tu can vomita o tiene diarrea un par de veces después de comer ya está frente a un caso de intolerancia.
  • Picor. La reacción de la intolerancia al gluten puede ser sequedad en la piel e irritación anal. Si tu perro se lame más de la cuenta, especialmente su trasero, o se arrastra rozándolo por el suelo más de lo que lo hace normalmente, no hay duda de que es intolerante.
  • Dificultad para respirar. El gluten también puede afecta a las vías respiratorias, causando inflamación, picor y estornudos, ya que irrita la garganta y las fosas nasales.
  • Convulsiones. Si has pasado por alto durante mucho tiempo las otras señales, es posible que tu perro llegue a un punto en que convulsione. En este caso necesita atención médica urgente. Ya no hay tiempo que perder.

Para cerciorarse de que los cambios en la conducta y el cuerpo del perro son realmente una intolerancia al gluten, deberás llevarlo al veterinario. Este realizará exámenes de orina, sangre y heces, así como una radiografía abdominal y una prueba de insuficiencia pancreática.

¿Qué hago si mi perro es celíaco?

mastin rascandose

¿Y qué sucede si tras observar a tu perro y hacerle las pruebas debidas resulta que es intolerante al gluten? No es nada difícil solucionarlo.

Hoy día, con tantos avances, ya existe la comida de perro sin gluten. La podrás encontrar en casi cualquier tienda veterinaria, pues todas las primeras marcas como Affinity, Pedigree y otras la fabrican.

Si complementas la dieta de tu perro con comida cruda, recuerda que esta no podrá contener harina ni cualquier otro componente que tenga gluten. También podrás encontrar latas de comida de canes sin gluten, que podrías usar para sustituir la dieta cruda y asegurarte de que tu animal no sufrirá ningún daño.

Aunque es posible que la noticia te haya tomado por sorpresa, quizá ni sabías que tu perro podría sufrir tal intolerancia, no te preocupes. El mundo avanza muy rápido y no siempre es para mal. En el caso de enfermedades que antes eran grandes desconocidas como la celiaquía, hoy día son de lo más normal.

Esto favorece la labor de encontrar productos aptos, bien sea para personas o para perros que la padezcan. Un logro más para la ciencia y para aquellas marcas que se arriesgan con algo desconocido pero necesario.