Los rebecos resistentes a un virus letal

26 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Eugenio Fernández Suárez
Un virus letal afecta a los rebecos del Pirineo, aunque algunos de ellos parecen presentar una fuerte inmunidad

Los rebecos son unos de los primeros animales salvajes que se han visto afectados por un peligroso virus, en concreto un pestivirus conocido como la enfermedad de la frontera.

La enfermedad de la frontera

Conocida en el mundo de la ganadería, esta enfermedad es inofensiva para el ser humano. Sin embargo, sus brotes generan una gran mortalidad en las poblaciones de rebecos infectados, algo que ocurre con todas las poblaciones de esta especie, presente en los Pirineos.

Desde 2001, esta enfermedad se extiende por los Pirineos, lo que ha generado picos de mortalidad de más de un 80 %. En 2005, por ejemplo, murió prácticamente toda la población del Alt Urgell y la Cerdanya.

Sin embargo, algo llamaba la atención de los científicos: algunas poblaciones de rebecos parecían ser inmunes al pestivirus. Y es que en el caso de algunas zonas del Pirineo más oriental, como es el caso de la comarca de Ripollès, parece que se han mantenido estables.

Gamuza en la montaña

Los rebecos de Ripollès

Un estudio realizado en esta comarca por los investigadores de Sanidad Animal y del Servicio de Ecopatología de Fauna Salvaje de la Universidad de Barcelona, el SEFaS, parece apuntar a la causa en un artículo científico sobre lo que está ocurriendo con los rebecos y el pestivirus en esta comarca.

Resulta que existen dos cepas del virus, dos versiones de diferente mortalidad. La cepa más dañina es la que afecta a gran parte del Pirineo Occidental, lo que también incluye a las poblaciones de rebecos andorranos.

Sin embargo, una segunda cepa mucho menos dañina, conocida como ‘atenuada’, parece ser la que ha afectado a las poblaciones orientales del Pirineo. Este virus no sería mortal, y ha permitido que los rebecos desarrollen anticuerpos, lo que sería similar a una forma de vacunación natural.

Ahora, los rebecos de Ripollès son inmunes a ambas cepas, tanto a la menos virulenta como a la que causa mortalidad en las zonas más occidentales, lo que ha convertido a estos animales en inmunes a la enfermedad de la frontera.

Rupicapra rupicapra en la montaña

Un virus cambiante

Los investigadores son conscientes de la naturaleza del virus, un virus RNA que sufre mutaciones con más frecuencia, por lo que son habituales las nuevas cepas, algunas de ellas como la que ha afectado a estas poblaciones.

Las enfermedades que golpean a la fauna salvaje como a estos rebecos pueden parecernos ajenas, pero muchas de ellas pueden afectar a la ganadería e incluso al ser humano. Afortunadamente, los investigadores descartan que estas cepas afecten a rumiantes domésticos.

Los rebecos son unos rumiantes que se encuentran en varias montañas de Europa y su frontera con Asia. Aun así, ha sido introducido en países como Argentina o Nueva Zelanda.

Son animales que pueden llegar a vivir a 3000 metros de altitud, por lo que se encuentran en las grandes cadenas montañosas del continente europeo, como los Alpes, el Cáucaso o los Pirineos.

Los rebecos machos o hembras son sociales y se reúnen en la época de cría. Son animales que no están en peligro de extinción, pero a los investigadores les preocupa el futuro de las poblaciones del Pirineo debido a este virus letal.

Colom‐Cadena, A., Marco, I., Fernández Aguilar, X., Velarde, R., Espunyes, J., Rosell, R., ... & Cabezón, O. (2019). Experimental infection with high‐and low‐virulence strains of border disease virus (BDV) in Pyrenean chamois (Rupicapra p. pyrenaica) sheds light on the epidemiological diversity of the disease. Transboundary and emerging diseases.