La reaparición de la abeja australiana que se creía extinta

La abeja que ha vuelto de la extinción después de haber pasado un siglo desaparecida ha dejado atónitos a los biólogos del mundo entero.
La reaparición de la abeja australiana que se creía extinta
Ana Díaz Maqueda

Escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda.

Última actualización: 17 marzo, 2021

La diversidad animal en el planeta es sumamente rica. Tanto es así que seguirle la pista a todas las especies ya descubiertas y las que quedan por descubrir es una ardua tarea. Muchas veces, una simple casualidad puede reactivar trabajos de conservación que quedaron abandonados: este es el caso de la reaparición de la abeja australiana.

Cuando los animales pertenecen a especies de tamaño pequeño o con un rango de distribución muy reducido, puede ocurrir que se den por extintas o, al menos, como posiblemente desaparecidas. Así ocurrió con la abeja australiana, cuando en 1923 fue vista por última vez.

La casual reaparición de la abeja australiana

A finales del año 2020, el candidato a doctorado James Dorey estaba realizando un trabajo de campo en el estado de Queensland, Australia. De forma totalmente fortuita, este joven descubrió un pequeño ejemplar de Pharohylaeus lactiferus, única en su género.

Hasta la fecha, solo se habían detectado 6 individuos de la especie y el último encuentro tuvo lugar en el año 1923. Entonces, se dio por hecho que la abeja había desaparecido del planeta. Tras el descubrimiento, Dorey decidió dirigir toda su investigación relativa a las abejas australianas hacia esta nueva especie.

Según sus propias palabras, haber descubierto a este individuo le ofrecía las claves para comenzar todo un estudio de conservación de la especie y, lo más complicado, establecer un punto de partida desde donde iniciar la búsqueda.

De este modo, Dorey realizó distintos trabajos de campo en más de 245 áreas diferentes entre Queensland y Nueva Gales del Sur. Estos experimentos se centraban en la recolección y posterior liberación de ejemplares o simplemente su observación directa sobre las flores.

Una abeja negra sobre una flor.

James Dorey, cargado con un cazamariposas, recorría los distintos campos de investigación a diario. Pasó horas y horas buscando, con el fin de recolectar todos los insectos que había sobre las flores y así intentar detectar la especie objetivo.

A pesar de que la reaparición de la abeja australiana es un hito en el campo de la zoología, es necesario destacar que también lo es en el ámbito de la ecología de especies. El gran trabajo de Dorey ha puesto en evidencia el deplorable estado de conservación de las especies de abejas. Concretamente, la situación de aquellas que habitan en Australia.

La abeja australiana enmascarada

La biología de las distintas especies de abejas australianas es poco conocida, más aún si fijamos nuestra atención en esta nueva especie. Sin embargo, gracias a los estudios de Dorey, ahora se conoce un poco más sobre cuáles son sus periodos de actividad, su forma de alimentarse y su reproducción.

La abeja australiana enmascarada, como se conoce a Pharohylaeus lactiferus , tiene un tamaño muy similar a la abeja europea de la miel ( Apis melifera ). A diferencia de esta, su cuerpo es totalmente negro, pero está decorado con 3 líneas blancas en la cabeza y un par el una región torácica.

Según la investigación de Dorey, la presencia de este animal en el campo está muy limitada por la presencia de ciertas especies vegetales. Si estas especies concretas de plantas no están o son poco abundantes, la abeja parece no elegir ese ecosistema.

Por otro lado, se ha descubierto que la abeja australiana es más visible entre los meses de Noviembre y Mayo. No obstante, esto no quiere decir que no pueda presentar ciertos rangos de actividad durante todo el año.

Asimismo, la presencia o no de la especie también se ve limitada por los lugares de nidificación. Este himenóptero necesita encontrar agujeros con un sustrato muy concreto, que es habitualmente ofrecido por las selvas de Australia. Por desgracia, estos ecosistemas se reducen día tras día.

¿Podría volver a desaparecer la abeja?

Huelga decir que la desaparición de la abeja australiana nunca tuvo lugar. Simplemente, sus poblaciones se redujeron tan drásticamente que fue dificilísimo encontrarla.

El hecho de la reaparición quizá ponga una luz de esperanza sobre la conservación de las abejas. No obstante, esta preservación ambiental no puede llevarse a cabo si los distintos ecosistemas australianos siguen sufriendo, como lo han hecho hasta el día de hoy.

Las grandes amenazas para todos los ecosistemas del planeta son la pérdida de hábitats, la fragmentación y la degradación. En concreto, los ambientes australianos han perdido más del 40 % de sus bosques y selvas desde la colonización por parte de los europeos.

Lo peor de todo es que esta destrucción sigue ocurriendo de forma progresiva en la sociedad actual, a pesar de los conocimientos que se tienen ahora sobre el medio ambiente en todas las partes del mundo.

La reaparición de la abeja australiana que dejó a todos atónitos.

Pese a la importancia de las abejas en todo el planeta y concretamente en Australia, se conoce muy poco sobre su biología y menos aún sobre su estado de conservación. La reaparición de la abeja australiana quizá pueda suponer un punto de partida para comenzar más proyectos para intentar salvar a estos animales tan importantes dentro del ciclo de la vida.

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  • Baker, H. (March, 2021). Rare Australian bee rediscovered after nearly a century. Live Science. Disponible en: https://www.livescience.com/rare-australian-bee-rediscovered.html
  • Dorey, J. B. (2021). Missing for almost 100 years: the rare and potentially threatened bee, Pharohylaeus lactiferus (Hymenoptera, Colletidae). Journal of Hymenoptera Research, 81, 165.

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