Razas autóctonas de Cataluña

Eugenio Fernández · 6 diciembre, 2018
Las razas autóctona de Cataluña reflejan la gran riqueza en cuanto a ganado de esta región de España

Las diferentes razas de animales domésticos de una región nos cuentan muchas cosas sobre nuestra cultura. Por ello, las razas autóctonas de Cataluña nos muestran cómo esta región de la península ibérica ha aprovechado sus ecosistemas y se ha relacionado con sus animales.

Aunque existen muchas razas de ganado en Cataluña que no solo se explotan en esta región (por ejemplo, no existe raza autóctona de cerdo, si bien se explota el ganado porcino), vamos a tratar aquellas razas que son puramente catalanas.

Razas autóctonas de Cataluña: burro catalán

El burro catalán –en la imagen que encabeza este artículo– es una raza de asno que se originó en la provincia de Girona, y es considerada una raza en peligro de extinción, pues solo persisten 400 ejemplares. Su desaparición se debe principalmente a la sustitución del trabajo de carga de estos animales por el uso de maquinaria pesada.

Se desconoce lo antigua que es esta raza, aunque lo cierto es que Plinio el Viejo ya mencionaba la presencia de asnos en la Plana de Vic, cuando los ausetanos habitaban esta región en el 200 antes de Cristo.

La mayoría de burros catalanes viven en Cataluña, donde son conocidos como ruc català, si bien hay algunos en el sur de Francia. Se trata de un asno robusto y negro, de gran resistencia y que se considera todo un símbolo en la región, de forma similar al toro de Osborne en el resto del país.

La raza está muy relacionada con otras razas autóctonas europeas, principalmente el asno de Panteleria en Italia y el asno mallorquín, ambos de aspecto similar. También se cree que tiene un gran parentesco con el asno zamorano-leonés.

Razas autóctonas de Cataluña: gallinas

Si hablamos de gallinas, existen dos grandes razas autóctonas de Cataluña: la gallina ampurdanesa es una de ellas, criada en Ampurdán y de plumaje pardo.

Gallinas de granja

Es similar a otras gallinas rústicas de la península ibérica, y puede llegar a producir 170 huevos al año, aunque algunas poblaciones se han especializado en la producción de carne. La cresta es sencilla y de color rojo, y los tarsos amarillos.

Otra de las razas de gallina más importantes es la gallina del Prat, conocida localmente como pota blava. Esta raza es autóctona de El Prat de Llobregat y curiosamente posee un color azulado en las patas, la única raza de pollo con Indicación Geográfica Protegida (IGP) en la Unión Europea.

Razas autóctonas de Cataluña: la vaca pirenaica

Aunque común en otras regiones de España, la principal raza autóctona de Cataluña en lo que a vacas se refiere es la raza pirenaica. Este animal es usado para la producción de carne en todo el Pirineo, e incluso existen núcleos en Extremadura, Burgos o Chile.

Razas autóctonas de Cataluña: vaca pirenaica

La raza pirenaica es rubia con degradaciones, y sus mucosas son claras. El cuerno de este animal tiene puntas amarillentas, forma de medialuna y color blanco en el cuerpo.

A finales del siglo XX existían más de 25 000 cabezas de ganado, pero la introducción de la raza Parda Alpina casi acaba con la raza. Actualmente tiene protección especial, especialmente en Pais Vasco y Navarra con la ganadería extensiva, y es una de las principales razas explotadas en Cataluña.

Existen, además, otras razas vacunas en Cataluña, como puede ser la vaca Pallaresa, la Bruna dels Pirineus o la vaca Alberesa.

Razas autóctonas de Cataluña: ovejas y cabras

Aunque de menor popularidad, lo cierto es que existen diversas razas de pequeños rumiantes en Cataluña. La oveja aranesa es una oveja cárnica del Pirineo que resiste temperaturas bastante extremas, y que está en vías de extinción.

Otro ejemplo es la raza Ripollesa –con unas manchas características en el rostro y en las extremidades– que, junto a la Xisqueta, es la raza rústica más importante del norte catalán.

Cataluña no es una región con gran producción caprina, aunque podemos destacar la cabra blanca de Rasquera y la raza de cabra catalana, una raza que se ha estado recuperando a partir de un pequeño núcleo durante la última década.

Razas autóctonas de Cataluña: el pastor catalán

Sin duda una de las razas autóctonas más conocidas fuera de Cataluña es el llamado gos d´atura, o pastor catalán en castellano. Aunque no es una especie de ganado, es cierto que tradicionalmente ha sido vital para entender la ganadería extensiva y la trashumancia de esta zona, especialmente en los Pirineos.

Razas autóctonas de Cataluña: pastor catalán

El pastor catalán es una raza antigua y, al igual que otros perros de trabajo, ha sido el manejo y el ecosistema que le rodea el que ha moldeado a esta raza a lo largo de cientos de años. Se ha visto que podría tener una antigüedad de más de 4 000 años en yacimientos como los de Minferri.

La raza casi se extingue a principios del siglo XX, pero en los 70 el criador Ángel Jorba comienza una cría rigurosa de la raza, y actualmente se considera un perro fuera de peligro. Actualmente es un perro muy carismático, y ha sido mascota de las Olimpiadas a través de Cobi, o incluso mascota de Hollywood en Regreso al Futuro.

Razas autóctonas de Cataluña: el caballo de Merens

El llamado cavall de Merens en tierras catalanas es un animal que se encuentra en Francia, Andorra y Cataluña, aunque es una raza muy popular en Alemania. De escasa altura, no es considerado un poni, sino un caballo.

Razas autóctonas de Cataluña: caballo de Merens

El caballo de Merens es de extremada belleza, con un pelaje negro profundo y un peso de alrededor de 400 kilos. A pesar de su escasa altura, es un caballo robusto sin llegar a ser de tiro. Antiguamente era un caballo de trabajo, pero actualmente se le han buscado otros usos como la hipoterapia, el horseball, el tiro ligero o el turismo.

Existen muchas otras razas, como la vaca pallaresa, la oveja ripollesa o la cabra catalana. Sin duda, al igual que otras regiones, Cataluña posee una enorme riqueza en cuanto a su ganado.