Rana de Hall, una especie redescubierta

23 abril, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por el biólogo Francisco Morata Carramolino
Tras numerosas búsquedas fallidas, investigadores chilenos han conseguido localizar a este misterioso anfibio endémico. Su situación podría requerir acciones conservacionistas inmediatas.

En la crisis de biodiversidad actual, la extinción de especies es un fenómeno cada vez más frecuente. Por suerte, no todos los seres vivos que parecen extintos lo están realmente. Una pequeña porción de ellos vuelven a ser encontrados mediante búsquedas exhaustivas, décadas después de su desaparición. Este es el caso de la rana de Hall.

Este pequeño anfibio no se había visto desde que fue descrito por la ciencia, hace más de 80 años. Un equipo de zoólogos chilenos ha anunciado su redescubrimiento en un artículo reciente, publicado en la revisa científica Zootaxa.

Esta es una oportunidad tan escasa como valiosa, que permitirá a los investigadores aprender más sobre la biología de este anfibio y establecer medidas que permitan su conservación. En este espacio, te hablaremos sobre su descubrimiento.

Características de la rana de Hall

La rana de Hall, cuyo nombre científico es Telmatobius halli, es un anfibio anuro de pequeño tamaño. La longitud corporal de su forma adulta varía entre los 4,5 y 7 centímetros, aproximadamente.

La coloración de este animal es bastante discreta. La parte dorsal del cuerpo y las extremidades son de un gris oliváceo, mientras que la sección ventral es blanquecina con manchas naranjas. La superficie corporal es ligeramente rugosa, pero carece de las grandes verrugas que caracterizan a otros anuros.

La cabeza de la rana de Hall destaca por su gran tamaño. Los ojos situados están frontalmente, son muy redondos y presentan unas pupilas circulares bastante grandes. Junto con su boca gigante, esto le da al animal un aspecto simpático y sonriente. Las patas traseras están ligeramente palmeadas.

En el estado larvario, los renacuajos de esta especie miden entre 16 y 17 centímetros de longitud total, aunque la cola ocupa en torno al 60 % de esta longitud. El cuerpo tiene forma ovoide y la cola está aplanada lateralmente.

La coloración del renacuajo es verde y amarilla, con pequeños puntos negros en casi todo el cuerpo. La barriga es translúcida, blanquecina y presenta manchas grises. A través de la capa dérmica, pueden verse los órganos internos del animal.

Una rana en un estanque.

Ecología y hábitat

Por el momento, el modo de vida de la rana de Hall es ampliamente desconocido, ya que no se habían observado individuos de la especie desde 1935. Aunque aún queda mucho por descubrir, los autores de este reciente estudio, publicado en la revista científica Zootaxa, señalan algunos aspectos básicos de su ecología.

Los escasos ejemplares encontrados habitan únicamente en Aguas Calientes, un pequeño manantial de aguas termales próximo a Ollagüe, en Chile. El hábitat estimado para esta especie se reduce a este manantial, por lo que tendría un área de distribución de tan solo unos 105 metros cuadrados.

La vegetación de esta zona consiste en plantas de la familia de las verbenáceas, como Lampaya medicinalis y Acantholippia tarapacana. En el agua, se pueden encontrar carrizos y otras plantas acuáticas, bajo las que se refugian los renacuajos. Los adultos, que son muy acuáticos, aparecen en las orillas rocosas del manantial.

Otros animales se han detectado en este lugar, como sapos espinosos (Rhinella spinulosa) y peces del género Orestias. Todos ellos comparten la característica de ser seres vivos eminentemente acuáticos

¿Cómo se encontró de nuevo la rana de Hall?

Para localizar a este esquivo anfibio, los investigadores se valieron del artículo que describió a la especie originalmente, así como de las crónicas escritas sobre la International High Altitude Expedition to Chile de 1935.

Esta expedición pretendía estudiar los efectos fisiológicos de la altitud en el cuerpo humano, pero también fue responsable de la primera descripción científica de este animal, y relata las circunstancias de este descubrimiento.

También fue imprescindible la ayuda de los habitantes locales, cuyo mayor conocimiento sobre el terreno y relación estrecha con la fauna local siempre resulta indispensable en estos casos. Tras varios viajes por la zona, que les llevaron a descubrir otras especies de anfibios, los investigadores lograron encontrar a esta rana en 2015.

La importancia de este redescubrimiento

La rana de Hall ha vuelto a ser descubierta, pero no todo son buenas noticias. Tan solo se han encontrado 6 ejemplares de esta especie, 3 adultos y 3 renacuajos. Además, su única localización es muy pequeña, vulnerable y está muy degradada por la presión humana.

Aunque hayan sobrevivido hasta hoy, es posible que estas ranas sean un microendemismo, una especie que solo existe en ese pequeño punto de todo el mundo, y que su población esté gravemente reducida.

La zona se utiliza con fines recreativos y turísticos, lo que ha perturbado en gran medida su ecosistema. Las aguas del manantial se han desviado para llenar una piscina artificial, que se ha construido al lado del manantial. También hay una zona de camping, con merenderos techados.

Además del turismo, otras amenazas para la especie son la minería, agricultura y más actividades que pudieran alterar o secar el manantial. Sin este agua las ranas no pueden sobrevivir, pues no existen otros lugares cercanos apropiados para ellas.

Por ello, su redescubrimiento brinda una oportunidad excepcional para estudiar la especie e implementar medidas urgentes de conservación, antes de que la especie desaparezca del planeta.

Un sapo en riesgo de extinción.

De momento, el conocimiento científico sobre esta especie es tan pobre que está considerada como «con datos insuficientes» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), pero su clasificación podría cambiar a «en peligro crítico» tras próximas investigaciones. Es imprescindible conservar este pequeño animal, único en el planeta.

  • Cuevas, C. C., Formas, J. R., Alvarado-Rybak, M., Peñafiel-Ricaurte, A., & Azat, C. 2020. Rediscovery of the enigmatic Andean frog Telmatobius halli Noble (Anura: Telmatobiidae), re-description of the tadpole and comments on new adult's characters, type locality and conservation status. Zootaxa, 4834: 195–206.
  • https://laderasur.com/articulo/redescubren-enigmatica-rana-en-desierto-de-atacama-luego-de-80-anos-de-estar-perdida-para-la-ciencia/