Raju, el elefante lloró tras ser rescatado por una ONG 

Virginia Duque Mirón · 26 febrero, 2016

Nos da mucha lástima contarte esta historia, pero esperamos que para todos aquellos animales que son maltratados y denigrados este final sirva de precedente y que todos puedan tener el mismo final feliz. Hoy te hablaremos de Raju, el elefante que tuvo una vida difícil.

Raju, el elefante. Su historia

Raju, el elefante nació y creció en la India, pero al poco de nacer fue separado de su mamá por cazadores furtivos de este mismo país. Los elefantes son un bien muy reconocido en el estado asiático por ser usados como atracciones y por el valor de algunas partes de su cuerpo.

Por eso, después de ser separado de su mamá, Raju, el elefante fue vendido al mejor postor y fue pasando así de mano en mano hasta tener la friolera de 26 dueños. Este pobre elefante no nació con estrella, pues es difícil que entre 26 dueños no hubiera ninguno que lo tratara de una forma mínimamente digna.

El trato que recibió Raju

A cuál peor. Raju, el elefante fue usado para diversas tareas: como atracción, como transporte, como amuleto, como modelo de fotografía… y un sinfín de vejaciones más.

Ninguno de los dueños que tuvo durante la friolera de 50 años le ofreció cuidados de higiene y algunos ni siquiera la alimentación mínima.

De hecho, el último dueño no se preocupó de eso. Vio a Raju, el elefante como una máquina de ganar dinero en la que no era necesario invertir ni siquiera para que siguiera con vida. El pobre Raju sobrevivió gracias al alimento que los turistas le daban. ¡Qué tristeza, se me encoge el corazón!

No contento con esto, este “señor” lo tenía atado con unas cadenas que causaban heridas profundas en sus tobillos y no tenía ningún lugar donde resguardarse en la noche. Los pelos de su cola le habían sido arrancados para venderlos como amuleto.

Y por fin su situación llegó a los oídos indicados

Raju, elefante maltratado
Fuente: www.stopalmaltratoanimal.com

La situación de Raju llegó a oídos de la ONG Wildlife SOS quienes no se quedaron de brazos cruzados y rápidamente viajaron a la India para saber qué estaba sucediendo.

Por suerte su dueño, era tan descuidado con lo legal como lo era con los cuidados de Raju. No tenía ni un solo papel que acreditara que Raju, el elefante, era de su propiedad, por lo que sumado a las precarias condiciones en las que vivía el animal, no fue difícil que el juez diera la autorización inmediata para quitarle al paquidermo.

Y las lágrimas llegaron…

No fue fácil, pues el “señor” que tenía al animal se resistió e incluso gritaba a Raju para hacer que se pusiera violento. No sabemos qué pasó por la cabeza de Raju, él estuvo sorprendentemente quieto, quizá sabía que le esperaba algo mejor.

No importaron los esfuerzos de este hombre porque no se llevaran al animal, un equipo de expertos y policías rescataron a Raju de noche para evitar que el pobre estuviera expuesto a los duros rayos de sol.

Según el portavoz de Wildlife SOS, Raju, el elefante, lloraba de alegría mientras era puesto en libertad. Cincuenta años con grilletes casi le hacen olvidar lo que es caminar en libertad.

La escena fue de lo más emotiva como te mostramos más abajo en el vídeo que fue grabado en esa ocasión. Sus lágrimas no dejaban de caer, era algo incontrolable. ¡Pobrecito! Por fin empezaba su nueva vida…

Fue llevado junto con otros elefantes donde fue muy bien acogido y donde Raju se sintió como en un sueño del que no quería despertar. Sigue soñando amigo, nadie te va despertar.

Recibió los cuidados médicos necesarios y alimento a diario, por lo que Raju, el elefante, se recuperó estupendamente. Hizo falta muchos fondos que Wildlife recaudó gracias a generosos amantes de los animales.

Algo que recordar

Entendemos que se te hayan encendido los nervios y que tu sangre se haya puesto a hervir contra los dueños por los que pasó Raju. Pero hay un mensaje subliminal en esta historia.

Si usaron a Raju como atracción, es porque hubo quienes pagaron por ello.

Si lo usaron como transporte, es porque alguien pagaba por ello.

Si vendieron los pelos de su cola como amuleto, es porque pagaron por ello.

A buen entendedor, pocas palabras bastan. No pagues para que maltraten a un animal.

Fuente de las fotos: www.stopalmaltratoanimal.com