¿Qué hago si mi perro no quiere que lo peine?

Virginia Duque Mirón · 29 junio, 2018
El cepillado es clave para mantener la higiene del manto del can, así como para su brillo y su apariencia, de ahí la importancia de acostumbrarle poco a poco a este accesorio

Nuestros perros nos quieren con locura, de eso no hay duda, pero cuando nos ven con el cepillo, ¡huyen de nosotros! No importa si acabamos de bañarlo, o si simplemente queremos hacerles un cepillado diario, pues siempre salen huyendo. Si eres de los que afirma “mi perro no quiere que lo peine”, te damos unos consejos para que esto cambie.

Mi perro no quiere que lo peine, ¿qué puedo hacer?

El cepillado forma parte esencial de la higiene del perro, pues gracias a él se eliminan los pelos muertos, se mantiene limpio y con brillo, y mejora su apariencia. Además, también permite que se eliminen las células muertas de la piel, o lo que llamaríamos el cuero cabelludo.

Por estas razones, debemos poner todo nuestro empeño en lograr que nuestro perro deje que lo peinemos. La pregunta es cómo lograrlo. Aquí te damos unos consejos para ello.

Acostúmbralo al cepillo

Si tu pero parece temer al cepillo cada vez que lo ve aparecer, puedes ayudarle a que ‘sean amigos’ haciendo que se acostumbre a su presencia. Puedes colocar el cepillo en el suelo y rodearlo de sus galletas o golosinas preferidas. Deja que se acerque, lo huela y que se coma las golosinas.

Es posible que, una vez que no haya nada comestible a su alrededor, comience a jugar con el cepillo. No lo fuerces, deja que sea él quien se acerque y lo busque. No lo quites del suelo, pues tiene que ser una parte más de sus objetos de entretenimiento con el fin de que pronto se acostumbre a su presencia y se dé cuenta de que no pasa nada por tenerlo cerca.

Perro no quiere que lo peine

Revisa los cepillos

Mira qué cepillos estás usando, porque quizá no sean los adecuados para tu perro. Piensa que por el simple hecho de ser un cepillo de perro no tiene por qué ser válido para todos, sino que dependerá del tamaño del perro, de su tipo de pelo y de la largura de este.

Para elegir el más adecuado, habla con tu veterinario, que seguramente sabrá darte las indicaciones correctas. Piensa que un cepillo inadecuado, puede hacer daño en la piel de tu perro y esta podría ser la razón por la que sale huyendo cada vez que lo ve.

Elige el momento

Si ya estás seguro de tener el cepillo correcto, no vayas directamente a tu perro para peinarlo. Podrías colocar el cepillo escondido cerca de dónde te sientas normalmente. Seguro que tu perro no tardará mucho en acercarse a ti.

Es el momento de que lo cojas, lo acaricies y, cuando esté tranquilo y sin mirarte, entonces empezar a cepillarlo de manera suave. Puedes comenzar primero con las manos, luego con el cepillo e ir alternando para que no sea tan agresivo para él.

Analiza tu forma de cepillar

Es posible que tu perro no quiere que lo peines porque la manera en la que lo haces no es la correcta. A veces, podemos hacerlo demasiado despacio por miedo a hacerle daño, cuando sucede todo lo contrario, o hacerlo de forma demasiado brusca.

Cómo peinar a tu perro

Dependiendo del pelo del perro, habrá que cepillar de una forma u otra. Piensa que las mascotas que tienen un pelo en el que se crean nudos no se pueden peinar del mismo modo.

Quita los nudos primero

Un perro al que se le hagan nudos puede sufrir mucho si le metemos el cepillo e intentamos desenredarlo. Lo mejor es que busquemos los nudos con las manos y los intentemos deshacer, con estas, o con la ayuda de un peine.

Si está demasiado enredado, podemos valernos de la ayuda de unas tijeras. Aunque, si los nudos ya son demasiado grandes porque hace mucho que no peinas a tu perro, es posible que tengas que cortarle el pelo.

Usa productos suavizantes

Sea que lo peines después del baño o a diario, en las tiendas veterinarias hay productos que ayudan a desenredar su pelo en mojado o en seco. Si usas estos productos, el cepillo se deslizará mejor y harás que esto ya no sea un suplicio para tu mascota.

Sabemos que ciertas tareas, especialmente las relacionadas con la higiene de nuestra mascota, pueden resultar tediosas, pero con paciencia y poniendo en practica nuestros consejos, puedes lograrlo. Así, ya nunca más tendrás que decir: ¡Mi perro no me deja que lo peine!