¿Qué es un santuario de animales?

Laura Huelin · 3 diciembre, 2017

Vivimos en un mundo en el que animalismo y la conciencia contra el maltrato animal ganan adeptos cada día. Y es que las noticias sobre maltrato animal nos hacen estar cada día más concienciados sobre la necesidad de cuidar y proteger a los animales. De esta necesidad aparecen los santuarios de animales y te invitamos a descubrir cómo funcionan.

Qué es un santuario de animales

Un santuario de animales es un refugio permanente para animales rescatados de situaciones de maltrato. Es decir, es como una protectora de animales pero sin dar en adopción. Los animales que entran en un santuario se quedan allí durante el resto de su vida.

Normalmente, los santuarios son refugios situados en terrenos en zonas de campo más desconocidas. De hecho, algunos no comunican públicamente su localización para evitar robos, agresiones o abandonos cerca de sus muros.

Cierto es que también depende de qué clase de animales alberguen: hay santuarios de mariposas o luciérnagas que no tienen muros, porque los insectos viven libres en el bosque, y todo el terreno está protegido.

Fuente: www.eltelegrafo.com.ec

También existen otros santuarios dedicados a alojar a los delfines que vivían en delfinarios que han cerrado. En su caso, y como es de suponer, sus instalaciones estarán compuestas por piscinas para estos animales acuáticos.

Qué animales hay en un santuario de animales

Disponemos de santuarios especializados en ciertas especies, y hay otros que rescatan a animales en situaciones parecidas. Por ejemplo, hay santuarios dedicados a caballos o burros, que se centran únicamente em los equinos. Eso les permite a los voluntarios y veterinarios especializarse y conocer a fondo a sus animales.

Sin embargo, hay otros santuarios de animales que rescatan, por ejemplo, a animales descartados de las granjas para consumo de carne. Son santuarios con una fauna muy variada: desde vacas a ovejas, pasando por gallinas, cabras, e incluso algún conejo o bisón que se estuviera criando por su piel.

Los hay incluso dedicados a rescatar animales de circos, en los que se pueden ver tigres u osos. Otros protegen fauna marina y, si tienen espacio, pueden llegar a ciudar de orcas u otros cetáceos.

Finalmente, cabe reseñar que cualquier animal puede sufrir maltrato y, por lo tanto, es muy posible que haya un santuario para él y los de su especie.

Cómo se financia un santuario de animales

El gran problema al que se enfrentan los santuarios de animales es la financiación, y es que los cuidados veterinarios y la comida de los animales suelen tener un coste elevado. Sin embargo, los santuarios se mantienen en pie gracias a las donaciones de particulares.

Cada santuario tiene sus propios métodos de financiación: unos tienen socios, otros hacen eventos en los que recaudan dinero, otros se ayudan de páginas de crowdfunding

La realidad es que se cuentan con escasas ayudas públicas o subvenciones a las que los santuarios puedan recurrir, así que la gran mayoría del dinero que tienen lo consiguen gracias a personas particulares.

Por esto, normalmente no pueden permitirse tener personal contratado, así que la mayor parte de los santuarios funcionan gracias al trabajo de voluntarios. Son gente que ayudan en lo que pueden sin pedir nada a cambio, más que la satisfacción de colaborar con una buena causa, lo que es digno de alabar.

Cómo ayudar a un santuario de animales

Cada santuario tiene su manera de trabajar, por lo que si quieres echar una mano en uno de ellos, pregúntales qué necesitan. Lo que suelen pedir son donaciones económicas o de material: casetas o mantas en invierno, palés, cubos, material de limpieza, etc.

Albergue de animales

Hay santuarios que precisa de más voluntarios. Resulta que un voluntario puede desempeñar numerosos y variopintos trabajos: desde limpiar las instalaciones a colaborar en la difusión a través de las redes sociales, así como en el papeleo burocrático.

Hay algunos que consiguen parte de su financiación gracias a las visitas guiadas. Cobran la voluntad o un precio simbólico a los visitantes que quieran conocer sus instalaciones y cómo trabajan, y así consiguen recaudar lo suficiente para poder pagar a los veterinarios.

Si quieres colaborar en esta causa, busca por internet santuarios de animales y elige uno que proteja animales con los que te identifiques o que estén cerca de ti. El primer paso para saber qué necesitan es preguntarles directamente; están dirigidos por gente sensible que aprecia toda la ayuda que se les quiera aportar.

Como conclusión, es preciso apuntar que los santuarios de animales no son más que la consecuencia del mundo cruel y agresivo que azota a los animales. Gracias a estos lugares, animales que lo han pasado mal pueden empezar a vivir sin miedo y sin dolor. Todos podemos aportar nuestro granito de arena para ayudarles a seguir desarrollando su labor, así que ¡anímate y colabora!