¿Qué es la peritonitis infecciosa felina?

Irene Peláez · 6 marzo, 2015

La peritonitis infecciosa felina es una enfermedad incurable y mortal que afecta a los gatos. Está causada por un virus llamado coronavirus felino, que en circunstancias normales no provoca más problemas que una diarrea. Sin embargo, en raras ocasiones, el virus muta en el interior de un gato infectado y provoca una peritonitis infecciosa felina. El virus entonces invade y crece en uno de los tipos de glóbulos blancos, los macrófagos, y como respuesta, el sistema inmunitario causa una intensa inflamación en los tejidos. El desenlace de esta enfermedad es generalmente fatal.

Transmisión e infección

La transmisión del coronavirus felino es muy común, especialmente en lugares donde hay grandes grupos de gatos juntos, como casas de acogida o albergues. El virus se transmite por inhalación o ingestión, siendo las heces la fuente de transmisión más común, aunque platos de comida o vestimentas infectadas son también una posible fuente de contaminación.

Los gatos portadores del coronavirus no tendrán más síntomas que una diarrea, a menos que el virus mute y cause la peritonitis infecciosa felina. La posibilidad de adquirir esta enfermedad aumenta en gatos con la función inmunológica disminuida, como son los felinos muy viejos y los muy jóvenes.

¿Cómo es la enfermedad y qué síntomas presenta?

gato enfermo 3

La peritonitis infecciosa felina puede manifestarse en dos formas: la forma efusiva o húmeda y la forma no efusiva o seca. Ambas formas son mortales, pero la efusiva es más común y progresa más rápidamente que la no efusiva.

Forma efusiva o húmeda

La forma efusiva o húmeda es la presentación más aguda de la enfermedad. La invasión e inflamación de los macrófagos provoca daños en los vasos sanguíneos que pierden sus fluidos. Estos líquidos pueden llegar a inundar el abdomen (provocando la distensión del mismo) o la cavidad torácica (derrame pleural) provocando dificultades en la respiración, pérdida de peso, pérdida de apetito, fiebre, ictericia y diarrea.

Algunas formas de la enfermedad presentan lesiones inflamatorias en los ojos o en el sistema nervioso, lo que provoca alteraciones en la visión y problemas de comportamiento, andares temblorosos o tremores. Esta forma de peritonitis suele progresar de forma rápida, terminando de forma fatal.

Forma no efusiva o seca

La forma no efusiva o seca es la manifestación crónica de la enfermedad. En este caso, la infestación de los macrófagos provoca la inflamación de los tejidos neuronales y los gatos presentan signos neurológicos, como son dificultades para caminar, temblores de cabeza, ataques y sus ojos se mueven de un lado a otro, en lugar de estar enfocados en un punto.

Además de estos síntomas, pueden producirse signos clínicos vagos, como una pérdida de apetito, de peso, fiebre, diarrea y el pelaje adquiere un aspecto opaco. También puede presentar ictericia, es decir; el interior del parpado se vuelve amarillo, la nariz del gato palidece y amarillea, el iris se vuelve marrón e incluso pueden producirse sangrados y palpitaciones en el ojo.

¿Cómo se diagnostica esta enfermedad?

sida en gatos 2

Una complicación adicional que se añade a esta enfermedad es que es muy difícil de diagnosticar, porque presenta signos clínicos muy similares a los de otras enfermedades. El diagnóstico definitivo solo es posible post mortem u ocasionalmente, por biopsia, aunque tienen que darse circunstancias muy excepcionales para que la peritonitis infecciosa felina, pueda diagnosticarse por biopsia.

Si aparece algo de líquido en la cavidad pleural, la abdominal o ambas, uno de los test más útiles será el análisis de dicho fluido. Una radiografía o una ecografía serán de mucha ayuda para detectar pequeñas cantidades de líquido en las cavidades. Este fluido suele tener apariencia densa y de color pálido y contendrá una elevada cantidad de proteínas y pocas células.

La presencia de fluido en la cavidad abdominal, no confirma el diagnóstico de peritonitis infecciosa felina, ya que hay otras enfermedades que pueden presentar este síntoma. Sin embargo, si el líquido se acumula tanto en la cavidad abdominal como en la pleura, el diagnóstico de peritonitis infecciosa felina es muy probable. La investigación sobre esta enfermedad es indispensable, porque considerando que en general los gatos que la padecen son sacrificados, es absolutamente vital que se la pueda distinguir de otras afecciones tratables.