¿Qué es el síndrome urológico felino?

Cristina · 25 julio, 2015

Que la salud es lo más importante es una gran verdad. Una manera de cuidar de ella es reconocer cualquier señal de que se está viendo debilitada para así poder actuar.

Hoy en Mejor con Mascotas te hablamos de una de las enfermedades que puede sufrir nuestro gato: el síndrome urológico felino. Toma buena nota.

El síndrome urológico felino

El síndrome urológico felino consiste en la inflamación de la uretra debido a una cistitis o una uretritis.

Sus síntomas principales son orinar con frecuencia, con restos de sangre y también puede producirse una obstrucción total o no de la uretra de los animales.

Cómo detectar el síndrome urológico felino

arenero gato

No es algo que debamos tomar a broma ya que, de no poner remedio, podría tener consecuencias fatales para nuestro gato, puesto que requiere un tratamiento específico.

La mejor manera de diagnosticar la enfermedad es mediante la observación por parte del dueño del animal de ciertas señales de alarma.

Por dicho motivo no podemos pasar por alto cualquier indicio que pueda sugerir que algo no va bien.

Puede consistir en que el animal cambie su comportamiento habitual a la hora de orinar. Tiene dificultades para realizarlo, lo hace más veces de lo normal y no en el sitio que tiene establecido e incluso tiene restos de sangre.

Todo ello pueder ser prueba de que padece el síndrome urológico felino

También nos puede llevar a sospechar que nuestro gato padece la enfermedad el que sufra vómitos, se vuelva apático y pierda las ganas de comer. Si esto sucede es de vital importancia que acudamos prestos al veterinario para que pueda evaluar a nuestra mascota.

Factores de riesgo para el síndrome urológico felino

Hay una serie de causas que hacen más probable la aparición del síndrome urológico felino:

Edad

Como ocurre con tantas otras enfermedades, las posibilidades de padecer este síndrome aumentan con la edad del gato.

Peso

La obesidad podría ser otro factor desencadenante.

Sexo

Aunque es cierto que la enfermedad se da en ambos sexos, por simple anatomía es más frecuente en los machos y, además, presenta más complicaciones.

Dieta

Puesto que la inflamación es consecuencia de la presencia de cristales en la orina la forma en la que alimentamos al gato puede ser determinante. Es más probable que la sufran aquellos felinos que ingieren una gran cantidad de alimento y muy poco líquido.

Cómo prevenir el síndrome urológico felino

gato fuente agua

Cuando tenemos un gato, como cualquier otra mascota, disfrutamos de un sinfín de beneficios producto de la convivencia con él. Pero, como todo en esta vida, viene acompañado de grandes responsabilidades.

Voluntariamente hemos decidido adoptar al animal por lo que, al mismo tiempo, hemos aceptado llevar a cabo todas las acciones que redunden en que esté bien atendido.

Por lo tanto, es fundamental que nos ocupemos de evitar cualquier cosa que pueda dañar a nuestro amigo y, en este caso, que pueda derivar en que padezca el síndrome urológico felino. Por lo tanto, tenemos que darle una buena alimentación para que no se acumule el magnesio en su dieta, lo que puede ser origen del problema.

También es imprescindible extremar los cuidados en lo que tiene que ver con la higiene, su arenero debe estar limpio y tenemos que esforzarnos porque sea así.

No te olvides de que es necesario que haga la cantidad suficiente de orina y para ello es muy importante que beba bastante agua.

Llegados a este punto tenemos que recalcar que un exceso de alcalinidad en la orina incide directamente en la aparición del síndrome urológico felino. Las causas pueden ser muy variadas, desde la clase de alimentos y la cantidad a las infecciones originadas por bacterias.

Qué hacer si nuestro gato contrae el síndrome urológico felino

Puede que, a pesar de todos nuestros esfuerzos, nuestra mascota finalmente contraiga la enfermedad. En ese caso, sobre todo si el tracto urinario se ha obstruido por completo, nuestra mascota no conseguirá vaciar la vejiga, lo que puede suponer un problema muy serio.

Si esto sucede es imprescindible que tomemos medidas de manera inmediata y acudamos con nuestro gato a las urgencias veterinarias.

Lo normal es que el animal requiera pasar unos días hospitalizado ya que habrá que hidratarlo adecuadamente, restablecer sus niveles sanguíneos y eliminar cualquier cálculo que pueda estar impidiendo la salida de la orina.

Pero pronto lo superará y disfrutará de nuevo de un excelente estado de salud, ya lo verás.