¿Qué dar de comer a tu perro en verano?

Francisco María García · 26 agosto, 2018
La alimentación durante el periodo estival debe centrarse en reforzar la hidratación de la mascota, y es que es habitual que los canes beban más agua y coman menos

Aunque nuestras mascotas necesiten una dieta equilibrada durante todo el año, es esencial redoblar la atención con la llegada del verano. Con el calor excesivo, es natural que nuestros mejores amigos reduzcan su apetito y tengan más sed que hambre. La información siempre es muy conveniente, y es esencial saber qué dar de comer a tu perro en verano para reforzar su hidratación y conservar una buena nutrición.

A continuación, analizaremos por qué los perros suelen cambiar sus hábitos alimenticios en los días más cálidos. Además, ofrecemos algunos consejos para brindarle una alimentación completa y refrescante a tu perro en verano.

¿Es normal que tu perro coma menos en verano?

Cuando llegan las altas temperaturas, el organismo de nuestros peludos muestra requerimientos nutricionales específicos. Por consiguiente, sus hábitos alimenticios también deben cambiar para suplir estas nuevas necesidades orgánicas.

Si hace mucho calor, lo más probable es que tu perro quiera tomar mucha agua e ingerir menos comida. Ello les ayuda a refrescarse y disminuir la sensación de pesadez, que es muy común en verano.

Como los perros solo tienen glándulas sudoríparas en sus almohadillas, no consiguen traspirar por toda su piel. Por eso, en verano los perros suelen jadear todo el tiempo para ayudar a regular su temperatura corporal.

La intensidad y disponibilidad de luz en verano también influyen en el apetito de tu mejor amigo. Se ha observado que los mamíferos suelen reducir naturalmente su ingesta de alimentos cuando hay más horas de sol en el día.

Golpe de calor en mascotas

Se estima que el cerebro de nuestros animales asocia la disminución de la luminosidad con la llegada del invierno. Cuando hay menos luz, su pequeño cerebro ‘ordena’ al sistema endocrino acelerar el metabolismo, para almacenar alimentos y prepararse para la escasez del invierno.

Al contrario, si existe una gran disponibilidad de luz y la comida abunda, el metabolismo asume un ritmo más tranquilo. Al moverse menos y tener un comportamiento más sereno, su cuerpo requiere menos calorías.

¿Qué debes dar de comer a tu perro en verano?

Durante el verano, es muy recomendable que tu perro coma una dieta más ligera y de forma más esparcida. No obstante, hay que evitar hacer cambios radicales o repentinos en su alimentación. Ello podría provocarle síntomas negativos como diarreas y vómitos, además de un natural rechazo inicial a la nueva comida.

Lo ideal es dividir la cantidad total de alimentos en pequeñas porciones. De esta forma, nuestra mascota se alimentará regularmente y no tendrá la sensación de pesadez por ingerir mucha comida. Además, al no sobrecargar su estómago de una sola vez, se facilita el proceso de digestión y mejora el tránsito intestinal.

Si tu perro no demuestra interés por comer su pienso seco en verano, una excelente opción es prepararle una comida húmeda casera. También podemos templar el propio pienso seco con caldo de pollo o agua caliente, para ablandarlo y formar una papilla.

Además, podemos complementar su dieta habitual incorporando frutas y verduras como golosinas refrescantes y saludables. En este sentido, hay que recordar que es importante ofrecer estos alimentos de forma moderada, pues contienen muchos azúcares y fibras que pueden provocar diarrea.

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Agua, más necesaria durante el verano

Con el calor excesivo, el organismo de los perros suele perder una buena cantidad de líquidos y electrolitos. Por ello, el animal necesita tomar agua u otras bebidas saludables, para mantenerse bien hidratado y recuperar el equilibrio de su organismo.

Cuando nuestro mejor amigo no bebe suficiente agua en verano, ello puede provocarle una baja metabólica. Consecuentemente, aparecen síntomas como cansancio o letargo, descenso de la presión arterial, mareos y hasta desmayos. Si la ingesta continúa siendo deficiente, el animal puede deshidratarse.

Por otro lado, las funciones renales de tu perro también pueden verse muy perjudicadas por un consumo deficiente de líquidos. Con el avance del daño renal, aumenta el riesgo de una insuficiencia.

Además de dejar agua fresca y limpia a su disposición en el bebedero, también podemos estimular su curiosidad y apetito con batidos y zumos con frutas y verduras. Lo más importante es que estas preparaciones contengan un alto porcentaje de líquidos, e ingredientes beneficiosos para la salud de tu mejor amigo.

Pol último, debemos recordar siempre que la orientación de un veterinario es crucial para ofrecer una excelente nutrición a nuestras mascotas. Antes de incorporar cualquier nuevo alimento a su dieta o cambiar sus horarios, recuerda consultar al profesional de tu confianza.