¿Puede un perro tener demencia senil?

Muchas de las enfermedades que sufren los perros son como las que padecemos los humanos. Algunas nos parecen más increíbles que otras, es decir, nos parece increíble que una mascota pueda tenerla. Por ejemplo, la demencia senil.

¿Puede un perro tener demencia senil? Pues sí, y hemos querido dedicar un artículo a ello. Te contamos todo lo que sabemos sobre esta terrible enfermedad que no entiende de especies.

La demencia senil en perros

perros mayores

Los perros mayores de 7 años pueden presentar faltas de equilibrio, mareos, confusión, desorientación y un sinfín de síntomas más que conforman esta terrible enfermedad: la demencia senil.

No es más que un desgaste del sistema nervioso que normalmente se genera en perros mayores.

Síntomas de la demencia senil canina

Los síntomas de la demencia senil pueden observarse también en otras patologías, por lo que es vital que en cuanto veas uno o más de estos signos, acudas sin falta al veterinario, ya que podría tratarse de algo más grave.

  • Pierde la orientación. Esto se refiere a lugares que son muy conocidos por el perro. Si no sabe dónde está o hacia dónde tiene que ir para hacer una u otra cosa, es posible que esté sufriendo la demencia.
  • No responde a estímulos. Si ha perdido el interés y ya no le gusta estar con personas o todo lo contrario, se vuelve apegado de forma compulsiva, es posible que también tenga demencia.
  • Mirada perdida.
  • Caminar sin objetivo.
  • Agitado de día y deambulando de noche.
  • Tarda en reconocer a la familia
  • Trastornos en el apetito.
  • Hace sus cositas dentro de la casa.

Tratamiento de la demencia senil en perros

Estar muy en contacto con el veterinario en estos casos es necesario, no solo para diagnosticar el grado de la demencia, sino para aplicar el tratamiento adecuado así como recibir consejos que hagan la vida del animal más fácil.

Cada propietario decidirá si quiere o no administrar fármacos a su animal, ya que estos solo funcionan cuando la demencia no es muy avanzada, de lo contrario, estos no tienen sentido.

Los fármacos más usados, en caso de que el veterinario prescriba algunos, son:

  • IMAO. Son unos inhibidores de la enzima amino oxidasa que reducen los radicales libre, por tanto, actúan como neuroprotectores.
  • Ginko Biloba. Este mejora el riego sanguíneo al cerebro y mejora el sistema cognitivo.
  • Nicergolina. Aumenta el flujo del cerebro y también disminuye los radicales libres, por lo que protege la zona neuronal.

Cómo ayudar a un perro con demencia senil

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Como siempre te decimos y lo seguiremos haciendo, el cariño y el amor es vital para que un animal se sienta bien.

  1. Acaricia a tu mascota siempre y tanto como puedas, pero procura no interrumpirle cuando está durmiendo
  2. Hazle comida casera para que estimule su sentido del gusto y del olfato, ya que las comidas secas fabricadas no tienen el mismo olor y sabor
  3. Haz que no encuentre muchas barreras en su entorno. Uno de los principales síntomas es la pérdida de orientación, por lo que facilitarle su camino de la cama hasta el comedero, por ejemplo, le hará la vida más fácil
  4. No rompas su ciclo de sueño y si deambula por la noche, asegúrate de que lo hace en un lugar seguro
  5. Ten paciencia y no le regañes por su comportamiento. Recuerda que es algo que se escapa de su control. Hará cosas que no te gusten y que antes no hacía
  6. Quiérelo como nunca antes y haz que se sienta amado, protegido, ayudado…

Nada mejor que el cariño, el amor y la paciencia para mejorar la calidad de vida de los últimos días de tu mascota. ¡Ánimo!