Psicología canina: préstale atención

La Psicología canina, mejor conocida como Etología, es la ciencia que se ocupa de estudiar la conducta de los perros. Por medio de esta disciplina podemos saber más de nuestros amigos peludos y aprender a relacionarnos mejor con ellos.

Entendiendo a los amigos de cuatro patas

parasitos en perros y gatos

Estudiar el comportamiento de los canes a través de la Etología implica todo lo relacionado con su entorno. Esto incluye:

  • Otros perros
  • Otros animales
  • Los humanos

Además, entre otros temas se profundiza en:

  • El instinto
  • El apareamiento
  • La agresividad

Para qué sirve la Psicología canina

La Psicología canina, al posibilitarnos conocer más a nuestros peludos, ayuda a entender mejor qué necesitan estos nobles animales y cuál es la mejor forma de tratarlos, respetando siempre su naturaleza de perro y determinando cuáles de sus conductas son innatas y cuáles aprendidas.

Por eso, es una herramienta indispensable a la hora de educar y entrenar a estos entrañables amigos de cuatro patas, para que la convivencia con ellos no presente mayores problemas.

El comportamiento de los propietarios tiene una importancia fundamental para evitar problemas de conducta en el perro.

Qué aporta la Etología para conocer mejor a los perros

Por medio del estudio del comportamiento de los canes, se pudo establecer, por ejemplo, que:

  • Son muy inteligentes. Pueden entender la misma cantidad de palabras que un niño de dos años.
  • Son muy sociables. Por lo tanto, no es bueno dejarlos solos por más de 8 horas.
  • Necesitan hacer mucho ejercicio para evitar que sufran ansiedad. Esta suele canalizarse por medio de destrozos en la casa, agresividad, ladridos en exceso, etc.

Aprender a respetar las conductas innatas de los perros

Los canes son animales muy instintivos. Por tal motivo, no debemos impedirles conductas innatas tales como:

  • Marcar con las pezuñas el suelo después de hacer sus necesidades
  • Dar varias vueltas sobre su cama antes de acostarse
  • Revolcarse con algún desperdicio
  • Olerse el trasero

Comportamiento humano y canino

El comportamiento de los propietarios tiene una importancia fundamental para evitar problemas de conducta en el perro.

De nosotros depende que el cachorro tenga un correcto período de socialización (entre las 3 y las 12 semanas) para que pueda, por ejemplo:

  • Acostumbrarse a nuevas situaciones
  • Controlar la agresividad
  • Convivir con otros animales
  • Perder el temor a los ruidos

Algunos trastornos de conducta de los perros

Al ser animales sociales, los canes necesitan tener un contacto adecuado con sus dueños para estar felices y equilibrados.

Ten muy presente que si un perro no puede interactuar con su grupo humano y no logra sentirse integrado, es muy posible que comience a evidenciar distintos trastornos, como las conductas destructivas y compulsivas, que están consideradas consecuencia del estrés o la frustración.

El perro manifiesta estas conductas de diversas formas. Entre ellas:

  • Dando vueltas sobre sí mismo
  • Persiguiendo su cola o reflejos de luz
  • Mordiéndose las patas
  • Masticando ropa
  • Lamiéndose o rascándose de forma compulsiva
  • Con ladridos o aullidos constantes

Principales patologías del comportamiento canino

Autor: Mariano García-Gaspar
Autor: Mariano García-Gaspar

Ten en cuenta, además, que las patologías más habituales del comportamiento de un perro son:

  • Fobias o miedos a situaciones concretas. Por ejemplo, el ruido de los petardos.
  • Ansiedad producida por una fobia no superada, o por algún trastorno relacionado con la capacidad de comunicación. También, puede deberse a la incapacidad de adaptación a nuevas situaciones.
  • Depresión originada en traumas. En este caso, puede tratarse de la muerte de un ser querido, el abandono o el estrés.

Perros sanos y felices

Como habrás podido observar, contar con algunas nociones de Psicología canina te ayudará a tener una convivencia feliz con tu perro.

Recuerda que cada animal es único e irrepetible. Su personalidad depende tanto de su carga genética y de las particularidades de su raza, como del trato y de la educación que se le da.

Es de suma importancia cuidar tanto su salud física como la emocional. Para ello, y antes que nada, además de quererlo y mimarlo, debes aprender a respetar su naturaleza de perro.

Imágenes cortesía de Kristine Paulus y Mariano García-Gaspar.

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