Policía arriesgó su vida para rescatar a un perro 

Mariela Ibarra Piedrahita 8 septiembre, 2015

Son incontables los casos de animales que ayudan a personas. No obstante, tampoco es difícil encontrar situaciones en las que sea el humano el que esté dispuesto a hacer lo que sea para proteger a otro ser.

Un ejemplo de esto fue el del policía que arriesgó su vida para rescatar a un perro.

El caso se presentó en mayo de este año en Salgar, un pequeño municipio colombiano que se vio gravemente afectado por una inundación.

Momentos del desastre

Los meses de abril y mayo se caracterizan en Colombia por ser épocas con fuertes lluvias, que tienden a causar inundaciones graves que terminan afectando a la población y, obviamente, a los animales.

El 18 de mayo, a las tres de la madrugada, las fuertes lluvias que se presentaron durante todo el mes en la región de Antioquia provocaron la creciente de la quebrada Liboriana, muy cercana al municipio rural de Salgar.

La creciente generó una avalancha que arrasó con todo lo que se encontró a su paso, incluyendo puentes y viviendas. El resultado de este evento fue de 98 personas muertas, 13 desaparecidas y la mitad de la infraestructura del pueblo destruida.

Rescate en medio de la tragedia

perro terapeuta

Las labores de rescate se iniciaron de inmediato con el fin de evitar que el número de fatalidades aumentara, y para ello se contó con la fuerza de cientos de hombres que se prestaron a ayudar a todos lo que se encontraban heridos o habían sido afectados de alguna forma por la tragedia.

Sin embargo, dos días después de la avalancha las lluvias no cesaban, por lo que el cauce de la quebrada que había generado la emergencia inicial se encontraba desbordado y presentaba una corriente fuerte.

Ante la inminencia de otra avalancha se agilizaban las labores de búsqueda de sobrevivientes.

Un grupo de policías patrullaba las orillas de la quebrada cuando escucharon quejidos y aullidos. Empezaron a buscar alrededor entre la maleza y, río arriba, vieron que algo luchaba por salir del río desesperadamente.

Se trataba de Príncipe, un perro mestizo que había caído al arroyo y trataba de salir mientras era golpeado por palos y piedras, a la vez que la violencia del cauce lo arrastraba río abajo.

Sin pensarlo dos veces los policías salieron al rescate del perro, corriendo contra la corriente tratando de darle alcance.

Rescatar al animal se convirtió en una prioridad para el patrullero Jeison Amaya, quien se lanzó a las enfurecidas aguas para dar tratar de salvar al perro, que para ese momento había desaparecido de la superficie.

Amaya, a quien no le importó ser arrastrado por la corriente, pudo sacar del río con mucho esfuerzo al animal y fue recibido por otro policía, que inició de inmediato un masaje cardiaco para reanimar a Príncipe, que permanecía inconsciente.

Jeison Amaya, con ayuda del otro policía, le practicó al perro respiración boca a boca, y no desistieron hasta que el animal volvió en sí.

Todo un superviviente

perro jugando hombre

Una vez reanimado, Príncipe (que fue el nombre que le dieron los mismo policías) fue atendido de urgencias en un centro veterinario improvisado que se había instaurado para atender a los animales que habían resultado lastimados en la catástrofe.

Afortunadamente el perro fue sacado de agua a tiempo y, a pesar de estar asustado y exhausto, no tenía heridas de consideración.

Los siete policías que participaron en el rápido rescate de Príncipe fueron condecorados por la institución policíaca, siendo un ejemplo no solo de valerosidad, sino también de humanidad y solidaridad ante los más indefensos.

Amaya, que recibió el trato de un héroe por esta hazaña, pidió a la institución le permitieran adoptar a Príncipe, quien por entonces permanecía en la estación de policía de Salgar.

Actualmente los dos viven juntos y esperan llevar una vida feliz y armoniosa.

Vea a continuación el video con el rescate de Príncipe:

 

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