Phoebe, la perrita que pasa una semana junto a su amiga atrapada

Virginia Duque Mirón · 4 enero, 2016

Que los animales son mejores que las personas es algo que muchas veces hemos dicho. Su lealtad y amor incondicional llega a límites insospechados. Hoy te vamos a contar una historia que demuestra esto. Nuestras protagonistas se llaman Tillie Y Phoebe.

Su historia es conmovedora, si sigues leyendo, podrás juzgarlo por ti mismo.

La desaparición de Tillie, la perrita setter y su amiga Phoebe

perros ancianos

Tillie, la perrita setter y su amiga Phoebe viven en Washington, Estados Unidos. Un día, el dueño de Tillie organizó una fiesta de trabajo y tanto Tillie como Phoebe desaparecieron. No sabemos si por la multitud de gente o porque se asustaron por algo o tal vez se pusieron a jugar, pero cuando acabó la fiesta y su dueño las buscó, ya no estaban ninguno de los dos animales.

Pronto empezó la búsqueda por el bosque cercano a la casa de Tillie, la perrita setter y su amiga Phoebe, pero la búsqueda no tuvo muchos resultados los primero días.

Mientras, los dos animalitos no sabían cómo volver a casa y caminaban y caminaban sin llegar a ningún lugar cuando. De repente, Phoebe cayó en una cisterna profunda, afortunadamente sin agua.

La lealtad de Tillie, la perrita setter

Tillie, la perrita setter no estaba dispuesta a dejar a su “hermana” por lo que se quedó a su lado todo el tiempo que la pobre Phoebe pasó “encarcelada”.

Tillie, la perrita setter iba cada día en busca de ayuda a un lugar cercano, pero nadie lograba entender lo que el animalito quería.

Pero un día, la organización protectora de animales Vashon Island Pet Protectors publicó unas fotos en Facebook de ambas perritas para saber si alguien las había visto y rápidamente se recibió un reporte de un vecino de la localidad que decía que un perro “rojizo” (Tillie, la perrita setter) había estado merodeando cada día durante una semana por su propiedad y volviendo a una quebrada cercana.

El rescate de Tillie y Phoebe

El dueño de las dos perritas se alegró de haber tomado la decisión de avisar a Vashon Island Pet Protectors, ya que en pocos días consiguieron saber dónde estaban ubicadas las “hermanas”.

Cuando emprendieron el camino hacia la quebrada, pronto vieron a Tillie, la perrita setter sentada junto a una cisterna y muy contenta de oler a su dueño. Su dueño creyó lo peor al no ver a Phoebe, pero pronto notaron que esta estaba dentro de la cisterna.

Al parecer, Tillie, la perrita setter, no solo había permanecido junto a ella sin comer ni beber durante una semana sino que había ido a pedir ayuda todos los días para rescatar a su amiga.

El final feliz de Tillie y Phoebe

perro sacude la cabeza

Toda una heroína canina. Pronto se llevaron a los animales a casa, quienes estaban en muy buen estado aunque hambrientas, con frío y algo sucias. Pero un buen plato de comida, una ducha caliente y un poco de amor solucionó todos los problemas que esta experiencia traumática les hizo vivir.

Nunca nos cansaremos de decir cuánto amamos a los animales, pero no como obligados, sino como agradecidos porque su amor y lealtad superan nuestros sentimientos y son capaces de hacer cosas que muchos seres humanos no estarían dispuestos.

Su amor, lealtad incondicional, empatía y fidelidad no tienen límites. Esta solo ha sido una de muchas historias que demuestran una realidad que aunque suene dura es cierta: los animales son mucho mejores que muchas personas.

Y es que sea de donde sea que vengan, como todo en esta vida, su existencia tiene un propósito, y aunque siempre he pensado que este era alegrarnos la existencia y hacer de nuestro planeta un lugar más bello, cada vez estoy más segura de que además de eso, los animales están aquí para enseñarnos lecciones.

A veces me pregunto: ¿cómo sería el mundo si todos imitáramos a los animales en lo que a amor, lealtad y empatía se refiere? ¿Alguien puede negar que el mundo sería muy diferente? Y luego decimos que ellos son los irracionales…