Perros, una terapia para los presos

Luis Francisco · 14 abril, 2016

En la vida existen situaciones en las que las personas necesitan de algún tipo de terapia para resolver sus problemas, ya que esta es la única que le ayudará a retomar lentamente su vida normal.

Lo más peculiar es que cuando uno piensa en esto, lo primero que le viene a la mente es algún problema como la depresión o la inestabilidad mental, ya que por lo general estos suelen ser los inconvenientes más recurrentes por lo que las personas recurren a las terapias para poder curarse.

Sin embargo, una de la situaciones más delicadas que existen es cuando se está preso, ya que en este contexto no existe solo la culpabilidad del acto cometido y sus sensaciones adyacentes, sino también un fuerte grado de aislamiento que le dificulta a la persona volver a socializar una vez que está libre.

A pesar de esto, en los últimos tiempos se ha incluido a los canes en las terapias para los presos, medida que lejos de resultar ineficiente, ha demostrado ser lo suficientemente efectiva tanto para disminuir la depresión y ansiedad como para hacerlos sentir mejor en el terrible contexto en el que viven.

Si no conocías este hecho, a continuación te hablaremos sobre él.

Una terapia vanguardista

perro jugando

Lo que ahora resulta una auténtica y heterodoxa sesión con el psicólogo, comenzó como una medida en la que mediante la recreación con los canes, los prisioneros tuvieron la oportunidad de rehabilitarse a través del trato con ellos.

Y es que mediante algunos juegos como lanzar la pelota, los reclusos tienen la oportunidad de despejar su mente y sentirse tranquilos con la compañía de estos pequeños amiguitos de cuatro patas, los cuales llenan momentáneamente de cariño un lugar en el que este simplemente no existe.

Esta impresionante “pet therapy” comenzó hace poco más de un año en la prisión Bollate de Italia, una cárcel experimental de seguridad media en la que al igual que en otras del país transalpino, existe una preocupante sobrepoblación de reos que ha generado mucho desasosiego en la comunidad internacional por los evidentes peligros que representa.

Para tratarse con el psicólogo, los presos deben organizar grupos de 12 para pedir una cita a la semana y verse con él, quien contará en el lugar con una serie de canes que con su mera presencia logrará que los pacientes se sientan mucho más cómodos y menos rígidos, hecho que facilitará el ser tratados psicológicamente.

Es importante señalar que la sobrepoblación de esta prisión se redujo en un 20 por ciento desde la llegada de los canes, además de una serie de cursos que han resultado ser también muy efectivos para rehabilitar a los presos, como cursos de pintura o ejercicios relajantes como el yoga.

Reacciones de los presos

Una de las máximas pruebas de la efectividad de esta terapia puede manifestarse en las opiniones que algunos presos han llegado a emitir acerca de la misma, aprobando su aplicación y asegurando que es un auténtico soplo de aire fresco gracias a la ayuda que significa para ellos el interactuar con el mejor amigo del hombre.

perro labrador

Por ejemplo, Nazareno Capolari , quien está condenado a cadena perpetua por homicidio, ha revelado que esta terapia ha significado para él una experiencia maravillosa al haber sido toda la vida amante de los animales, tras vivir en su infancia y juventud con perros y gatos en su hogar.

Así mismo, mientras el recluso juega con un hermoso Labrador retriever, ha deseado que la llamada pet therapy sea puesta en práctica también con otras personas que sufran de Alzheimer o niños con problemas psicológicos, ya que esta favorece considerablemente la socialización y la relajación.

De igual forma, otro recluso ha declarado que gracias a esta terapia ha perdido el miedo y la depresión que sentía estando preso, además de que ha sentido ganas de trabajar en un futuro con animales para especializarse en zoología una vez que tenga el diploma de biología.

Es importante destacar que este tratamiento psicológico con canes hacia los reclusos también se ha puesto en práctica en España, donde ha conseguido igualmente grandes resultados por la forma en la que estos pequeños amigos de cuatro patas permiten al paciente poder sentirse relajado y expresar todo lo que siente con facilidad.