Un perro con una vara de acero atravesada se recupera

Virginia Duque Mirón · 25 noviembre, 2015

Dicen que los milagros no existen, pero hay veces en que las circunstancias son tan extremas y parecen tan imposibles de arreglar que cuando se solucionan, casi ni lo podemos creer. Este es el caso de un perro al que se le atravesó una vara. Hoy te contamos su historia.

El perro atravesado por una vara de acero

Espen, un perro de tamaño grande y de raza cruzada con labrador, estaba con su cuidador de animales durante unas vacaciones que sus dueños se estaban tomando. Espen estaba en el jardín jugando cuando, sin saber cómo, apareció ante su cuidador con una vara de acero atravesada.

Este, asustado, casi no pudo dirigir la mirada a Espen. La vara de acero atravesada iba desde el pecho del animal hasta un costado. ¡Estaba totalmente atravesado! Su cuidador se asustó mucho, llamó al veterinario primero para saber si lo podía llevar en su coche hasta la clínica y qué precauciones debía tener a la hora de cargarlo.

Acto seguido, lo llevó hasta la clínica y desde allí llamó a la familia de Espen para decirles que su perro tenía una vara de acero atravesada. No fue fácil contarles algo así, y la familia se asutó tanto que rápidamente cogieron un avión de regreso a casa.

No se dejaban de hacer preguntas, nadie entendía cómo había podido suceder algo así, pero ahora había que intentar salvar la vida de Espen, eso era lo que importaba.

El diagnóstico

Autor: Hessyz
Autor: Hessyz

La vara de acero atravesada medía metro y medio de longitud. Después de hacerle unas radiografías a Espen, vieron que la vara había perforado los pulmones, el diafragma y había agujereado parte del hígado también.

La situación era muy crítica. Había que operar para extraer la vara de acero atravesada, pero había daños graves en órganos vitales de Espen. Nadie pensó que sobreviviría. Incluso la familia, aun a pesar de intentar mantener la esperanza, creyeron que su mejor amigo se iría para siempre.

La operación y su recuperación

No fue nada fácil sacar esa vara de acero atravesada en el cuerpo de Espen. Cuando lo metieron sedado en la sala de operaciones, su familia humana no dejaba de decirle que por favor no se muriera, pero la situación era muy delicada.

Ya en quirófano, los médicos se vieron ante una difícil tesitura: si abrían demasiado, Espen se podía desangrar. Si deslizaban la vara de acero atravesada, podrían dañar más sus órganos vitales. Si cortaban la vara, existía el peligro de que se quedara algún pedazo dentro de un órgano.

Los médicos no explicaron cómo lo hicieron, pero lo cierto es que sacaron la vara de acero atravesada en el cuerpo de Espen y que este sobrevivió a la operación. ¡Nadie podía creerlo!

Dos días después de la operación se hizo el primer informe de su estado que fue: “Su recuperación va muy bien”. Así lo definió el Hope Advanced Veterinary Center, el centro en el que fue operado Espen. Dos días más después, decidieron llevar a Espen a un lugar más cómodo y su madre pudo verlo con la esperanza de que esta lo motivara a comer.

Espen volvió a ser el de siempre

perro labrador pelota

Varios días más en el hospital sirvieron para que Espen se recuperara y pudiera salir de la clínica por su propio pie volviendo a ser el perro feliz y juguetón que era antes que tuviera este terrible accidente que aún nadie se explica.

Sin duda, todo parece indicar que sucedió un milagro. Pero, sea como sea, es reconfortante pensar que existen médicos en cualquier lugar del mundo que saben hacer muy bien su trabajo teniendo la vista fija en su principal objetivo: mantener a salvo a nuestra mascota.