Basset Hound, Un perro que permaneció con su dueña pequeña hasta el final

Virginia Duque Mirón · 19 mayo, 2016

La fidelidad es sin duda la más característica cualidad de los perros y en historias como esta es cuando más marcada la vemos. Un perro de raza Basset Hound demostró un amor abnegado hacia su pequeña dueña de 6 meses. ¿Quieres saber su historia?

El Basset Hound llega a su hogar

John y Mary son amantes de los perros. Por eso, cuando se casaron, adoptaron un bello cachorro Basset Hound para que compartiera su vida con ellos. No entraba en sus planes tener un bebé, al menos en ese momento. Querían disfrutar de su matrimonio y de un nuevo miembro más en su pequeña familia.

El bello Basset Hound creció feliz junto a sus papás humanos y fueron queriéndose más y más cada día. Hasta que después de unos años, Mary hizo un anuncio importante para la familia: tendrían que comprar un carrito de bebé, pues ¡estaba embarazada!

El perrito de la familia (desconocemos su nombre, pero lo llamaremos Basset), no sabía por qué sus dueños reían y lloraban a la vez, pero él no podía dejar de saltar a su alrededor.

Pronto vio que a Mary le crecía su barriga y le daba mimos y más mimos. Le olía la barriguita curioso por saber qué estaba pasando. Los meses pasaban y pasaban y Mary llegó un día llorando del médico. había complicaciones en su embarazo y todo parecía indicar que el bebé no nacería sano.

Basset quería jugar, pero pronto vio a John y Mary llorando desconsolados. No hizo falta que le dijeran que ese no era buen momento.

No obstante, la esperanza no se fue y siguieron llevando una vida normal durante todo el embarazo, hasta que llegó el día. El esperado día en que iban a ver la carita de su pequeña Nora.

Y llegó Nora…

niño bebe

Todo pareció ir bien, y Nora fue una niña preciosa. ¡Por fin había crecido la familia! No obstante, los médicos advirtieron que los papás deberían estar alerta y vigilar sus cuidados.

Basset amaba a Nora, no se separaba de su cuna, tenía una nueva amiga. Todo parecía ir bien hasta que Nora cumplió los 5 meses. Inconsciente tuvieron que llevarla al hospital donde le diagnosticaron un derrame cerebral.

Basset fue hasta el hospital, se negó a quedarse en casa y se subió en el coche aun a pesar de los mandatos de sus dueños de no hacerlo. John y Mary solo tenían una pregunta: ¿Cómo un bebé tan pequeño puede sufrir un derrame?

No había una explicación, pero sí había una cosa clara: el cerebro de Nora estaba tan dañado que debían inducirle el coma. Toda una fatal noticia para unos papás primerizos. Ahora ya solo quedaba esperar.

Pero Basset estaba seguro de que no dejaría a su familia pasar sola este trago. Se tumbó en la cama de Nora y allí permaneció sin moverse hasta que la pequeña finalmente murió. El papá de Nora también permaneció en la cama todo el tiempo junto a su fiel amigo y su pequeña.

Después de todo eso, se descubrió que Nora había nacido con hipertensión pulmonar, la cual es una enfermedad incurable. Después de todo, tristemente, la muerte de la pequeña estaba anunciada.

La hipertensión pulmonar consiste en un estrechamiento considerable de las arterias que transportan sangre de los pulmones al corazón. Cuando estas se estrechan, la sangre no pasa, produciendo así una presión que lleva a la muerte.

No obstante, aun dentro de la tristeza que esta historia trae, la fidelidad, lealtad, amistad y amor abnegado de Basset hacia la pequeña Nora y también hacia su familia es una muestra más de que el perro es el mejor amigo del hombre, incluso más que el hombre mismo.

No importa cuál sea la circunstancia que pasemos, nuestro perro jamás nos abandonará, y es muy probable que nos sorprenda con sus actos, como fue el caso de este peludito con tanto amor para dar.

Fuente de la imagen principal: www.abc.es