Qué hacer si tu perro tiene miedo al veterinario

Alba Muñiz · 16 mayo, 2016

Salvo excepciones, a nadie le gusta ir al médico. De niños hasta nos daba temor enfrentarnos al doctor, ese individuo de delantal blanco que nos auscultaba y nos hacía decir 33. Por eso no es de extrañar que a los perros tampoco les resulte agradable concurrir a un consultorio y que muchos de ellos directamente le tengan miedo al veterinario.

Miedo al veterinario, una fobia habitual en los peludos

veterinario

Este temor que algunos peludos sienten hacia el veterinario es una de las fobias caninas más habituales. Si lo analizamos bien, es muy lógico que esto ocurra.

En el consultorio no suelen pasarla bien. Los llevamos cuando están enfermos, heridos y, sobre todo, para que les pinchen cuando son vacunados.

De todas maneras, no desesperes, hay opciones para intentar que tu perro le pierda el miedo al veterinario.

Los perros suelen tener miedo al veterinario, sobre todo porque recuerdan los pinchazos que reciben cuando son vacunados. Te contamos algunos trucos para intentar que tu peludo pierda ese temor.

Crónica de una consulta anunciada

Los humanos solemos creer que los animales tienen un sexto sentido. Pero no olvidemos que los perros también son muy observadores.

La cuestión es que por uno u otro motivo, seguro que tu peludo suele darse cuenta con mucha anticipación de que lo aguarda una visita a su médico. Y lo más probable es que tú te estés delatando con tus actitudes.

Así que mejor busca dar la vuelta a la situación para que tu mascota no advierta de antemano la jugada y así no resulte tan traumático el viaje hasta el consultorio.

Cómo intentar que tu peludo le pierda el miedo al veterinario

Un perro con miedo al veterinario busca esconderse, ladra y gruñe y hasta puede hacer sus necesidades en la sala de espera o mientras está siendo atendido. Otros, en cambio, pueden quedarse como petrificados.

¿Pero cómo evitar este temor que siente tu mascota cada vez que visita a su médico? Prueba con las siguientes opciones:

  • Ve con tu peludo al consultorio solo para saludar al veterinario. Así el animalito se irá familiarizando con el lugar y no lo asociará con algo negativo.
  • Premia a tu peludo por su buen comportamiento cada vez que concurre a una consulta. Por otra parte, ignora las conductas malas que pueda tener. El refuerzo positivo siempre es tu gran aliado, no lo olvides.
  • Haz que tu mascota se acostumbre a ser manipulada. Así, cuando el profesional deba revisarla, no le será tan extraña ni incómoda la situación.
  • En la medida de las posibilidades, mantente junto a tu perro mientras lo revisan. Así se sentirá más seguro.

Más trucos para evitar que tu peludo sienta temor

Otras cuestiones a tener en cuenta para que tu can le pierda el miedo al veterinario son:

  • Si se trata de una visita de rutina al profesional, lo ideal es que primero lleves a tu peludo a dar un largo paseo y a disfrutar de una buena sesión de juegos. Así llegará más cansado al consultorio y opondrá menos resistencia.
  • Evita tú ponerte tensa/o ante el temor y la resistencia que ofrece tu mascota para concurrir a la consulta. Si estás relajado, le trasmitirás calma a tu peludo. De lo contrario, lo alterarás aún más.
  • Acarícialo y dale un masaje para tranquilizarlo antes de emprender el viaje hacia el consultorio.
  • No lo subas a un automóvil solo para llevarlo al veterinario. Así recorrerá el trayecto hasta la consulta con un poco menos de ansiedad.

Paciencia y perseverancia para conseguir que tu perro le pierda el miedo al veterinario

veterinario y perro

 

Considera también evaluar un cambio de veterinario. Quizá empezar de cero otra vez y utilizando los trucos aquí mencionados hará que las cosas funcionen mejor.

Además, es importante que el profesional y tu mascota empaticen. Es una gran manera de que las cosas sean más sencillas en el consultorio.

Pero si después de todos estos intentos no logras que tu peludo le empiece a perder el miedo al veterinario, quizá debas programar visitas a domicilio, al menos hasta que con paciencia y cariño puedas ir quitándole poco a poco sus temores.