El perro guía que el 11-S regresó para salvar la vida de su dueño

Alba Muñiz 3 octubre, 2016

Cada vez que se cumple un aniversario del atentado a las Torres Gemelas de Nueva York, surgen distintas formas de recordar a sus muertos y a sus supervivientes. En esta oportunidad, te contamos la historia del perro guía que regresó para salvar la vida de su dueño.

Un hombre, su perro guía y los recuerdos del horror

Tras 15 años del 11-S, os traemos un recuerdo del ingeniero colombiano Omar Eduardo Rivera y de Salty, su perro guía.

 

Ese fatídico día, el hombre, que es ciego, estaba trabajando en el piso 71 de la Torre 1. Allí funcionaban las oficinas del Departamento Tecnológico de Servicios de Información de la Autoridad de Puertos de Nueva York y Nueva Jersey. El lazarillo estaba, como siempre, junto a él.

De pronto, Rivera escuchó un gran estruendo y notó que el edificio empezaba a temblar. También advirtió que el animal se inquietaba. Entonces, tomó a Salty de la correa y comenzó a caminar hacia la salida de emergencia más cercana.

El ingeniero relata que, enseguida, tuvo la sensación de que, dada su incapacidad visual, la iba resultar muy difícil salir con vida de esa situación, entre tanta gente desesperada por abandonar el edificio.

Conoce la historia de Salty, el perro guía que salvó a su dueño invidente de morir en la Torre 1, en Nueva York, el 11 de septiembre de 2001. A quince años de la tragedia, os traemos el relato de Omar Eduardo Rivera evocando a su querido y fiel lazarillo.

Salty se negó a abandonar a su dueño y le salvó de morir en la Torre 1

Ante esta realidad extrema, Rivera tomó la decisión de que se salvara el perro. Soltó la correa y le ordenó que se fuera sin él. Pero Salty, a los pocos minutos, estaba de nuevo junto a su querido amo.

Fue así que paso a paso, en medio del caos generado por esa situación extraña -un avión estrellándose contra un edificio- los dos lograron descender los 70 pisos y salir del lugar.

La travesía duró más de una hora. Cuando hombre y perro guía llegaron finalmente a la calle, el animal pronto logró abrirse camino y conducir a su dueño a un sitio más seguro. Pocos minutos después, la torre se había derrumbado.

Un perro guía que acompañó siempre a su amo

perros guia

En ese momento supe que Salty me quería tanto como yo a él”, recuerda Rivera, que en 2001 tenía 44 años. La fidelidad de su perro guía le permitió al hombre continuar con la vida junto a su familia. Y así  pudo disfrutar de sus nietas, nacidas tiempo después del atentado.

En cuanto a Salty, el hermoso Labrador dorado, siguió acompañando al ingeniero invidente un buen tiempo más. El can falleció en 2008. Pero antes fue reconocido en muchas oportunidades por su actitud heroica.

Entre los premios recibidos por el lazarillo destaca la medalla Dickin. Esta distinción es entregada por la Asociación Veterinaria People’s Dispensary for Sick Animals.

El perro guía de Rivera había sido entrenado en 1998 por la fundación Guiding Eyes for the Blind de Yorktown Heights, Nueva York.

Los perros, esos seres que tanto hacen por nosotros

Además, no debemos olvidarnos de mencionar que, tras el terrible atentado a las Torres Gemelas, los canes se volvieron fundamentales para el rescate de las víctimas sepultadas bajo los escombros.

Pero, en la historia que nos atañe, fue el amor y la fidelidad de un perro guía, lo que permitió que una persona ciega pudiera sobrevivir a esta terrible situación.

Sin embargo, Salty no fue el único lazarillo presente en los edificios colisionados por aviones el 11-S. También se encontraba Roselle. La perra acompañaba a su dueño invidente, Michael Hingson, en el piso 78 de la misma torre. Pero este noble animal, de raza Labrador, no solo condujo sano y salvo a su amo a la salida.  Contribuyó a que otras 30 personas pudieran escapar de ese infierno.

Fuente de la imagen principal: www.abc.es

 

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