Perro, gato y rata, 3 amigos inseparables

Si bien podemos pensar que hay algunas “enemistades” entre el reino animal, lo cierto es que en muchas ocasiones nos dan una lección de amor y compañerismo sin igual. En este artículo te contamos la historia de tres amigos inseparables: perro, gato y rata.

Los 3 mosqueteros: perro, gato y rata

Por sus naturalezas tan diferentes es común que un perro no se lleve bien con un gato. Mucho menos que un felino no quiera demasiado a un roedor. Pero por supuesto esta “regla” tiene una excepción y te la contamos a continuación.

Los protagonistas de esta historia tan bonita son una perra llamada Sasha, un gato bicolor que fue bautizado como Jack y una rata de color negro a quien apodaron como Tweaks y que se pasea tranquilamente entre sus fieles compañeros como si nada. Los tres animalitos fueron abandonados en la Oshkosh Area Humane Society de Wisconsin, Estados Unidos.

La vida de estos perro, gato y rata era como la de cualquier mascota que conocemos. Vivían los tres juntos en un hogar, donde eran amados y cuidados. En invierno no tenían frío, no padecían hambre ni maltratos. Hasta que la familia sufrió una gran crisis económica que les impidió seguir manteniéndolos.

Es por ello que tomaron la difícil decisión de dejarlos al cuidado de un refugio cercano a su casa. En este sitio los tres amigos viven y juegan muy felices. “La familia tuvo que reducir el tamaño de su hogar y no tenían espacio para los tres animales. Por eso los dejaron aquí. Son inseparables” dijo el coordinador de comunicaciones y educación del OAHS (por sus siglas) Cheryl Rosenthal.

Según los trabajadores del lugar, perro, gato y rata aprendieron a convivir y a llevarse bien, por eso es que no se los puede separar ni siquiera por un instante (ni pensar en que los adopten familias diferentes). Esta es una de las razones por las que los dueños tuvieron que dejarlos juntos en ese refugio.

La llegada de los tres amigos a su nuevo hogar

Cuando los anteriores dueños del perro, el gato y la rata los dejaron en el OAHS, fue necesario realizarles ciertos exámenes para analizar la salud de cada uno. Para comenzar, el felino fue separado de sus compañeros durante unos minutos. En ese momento notaron un cambio espontáneo en su comportamiento.

Según indicó Cheryl, el gato estaba muy asustado, no cooperaba con los veterinarios y gruñía por todo. Uno de los ayudantes recomendó llevarle al perro para que le hiciera compañía y el cambio en la actitud de Jack fue extraordinario. Se relajó de saber que su amigo estaba a su lado.

Tras ver ello decidieron llevar al tercer componente de este trío inseparable. Los voluntarios vieron cómo Tweaks corría detrás de Sasha (el can) y se lamían entre si. Luego los dejaron en una habitación para monitorearlos cuando de repente el roedor se acostó debajo de las patas del gato (que estaba durmiendo) y se quedaron los dos juntos descansando.

Desde ese momento los responsables del refugio los llamaron “The Rat Pack”. Luego permitieron que vivieran juntos en las instalaciones para animales.

Un día llegaron al refugio un matrimonio interesado en adoptar un perro y un gato. Cuando les mostraron a Sasha y Jack quisieron llevarlos a su casa… hasta que les avisaron que el “combo” incluía una rata. La posible adoptante, Kathy, se asustó y dijo que no. Pero después los empleados del lugar le presentaron a Tweaks y ella se “enamoró” de él por tratarse de un roedor fuera de lo común.

Es por ello que ahora los tres amigos viven juntos y felices en un nuevo hogar que les brinda todo lo que necesitan. Y lo mejor de todo sin tener que separarse el uno del otro.

Fuente de la imagen principal: larepublica.pe