El perro como enfermero

Francisco María García 16 mayo, 2016

Su nombre es Champi y le gusta ser enfermero. El inconveniente es que es un perro. Cuando se dio cuenta de que se llevaban a su dueño, un anciano de 89 años, al hospital Reina Sofía de Murcia, tomó la decisión de acompañar a su viejo protector hasta el centro hospitalario, donde, como era lógico pensar, no le dejaron entrar.


Guardia en la puerta del hospital del perro enfermero

Pero el animal no se marchó, y quiso hacer guardia en la puerta y esperar a que a su dueño le dieran el alta. Allí ha estado, casi sin moverse, dos días con sus noches, ante el asombro de los transeúntes y el personal sanitario, y allí seguiría fiel si los empleados de la perrera municipal no hubiesen avisado a los hijos de su amo para que lo llevaran a su piso, cercano al hospital.

Su nombre, Champi, es un diminutivo de Champion. En cuanto a su raza, es un cruce entre pastor alemán y perro callejero. Aunque su última acción en la puerta del hospital ha trascendido más, la realidad es que no es la primera vez que lo hace. También hace unos meses, a causa de una piedra en el riñón de su dueño, estuvo tiempo en la puerta del centro. Ahora lo ha repetido.

El animal se ha ganado la simpatía de todos, y no le ha faltado agua, comida y cariño durante todo el tiempo que ha estado haciendo guardia en la calle. Ya hace doce años que fuera adoptado para que sirviera de terapia para la mujer de su actual dueño, una anciana que se encontraba en la fase terminal de una enfermedad. Como vemos, la vocación de enfermero le viene a Champi desde hace mucho tiempo.

Apoyo social al perro enfermero

A pesar de que la perrera municipal no quiere que Champi esté en la puerta del hospital y más desde que se ha hecho famoso, muchas personas se acercan al lugar para conocer a este pequeño perro y darle comida y afecto. Sin embargo, Champi no es un animal abandonado y Sergio, hijo del dueño, bajaba a menudo a la calle para ver cómo estaba la mascota y para que no le faltara alimento.

Fue tal el revuelo de gente acercándose a fotografiarse con Champi, que técnicos de la perrera municipal fuero a la puerta del hospital y comunicaron que el animal no podía permanecer ahí o, de lo contrario, se lo tendrían que llevar a la fuerza.

Las reacciones comenzaron y muchas personas se opusieron a que Champi fuera trasladado a la perrera. Sergio ha tenido que meter en casa al perro. Amigos de la familia aseguran que el animal “no está acostumbrado a estar solo, pues siempre iba a todos lados con ellos”. Además, mantienen que “el pobre perro no para de ladrar porque lo que quiere es estar esperando a su dueño en el hospital”.

Las redes sociales

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Foto: http://noticias.lainformacion.com

Los foros y redes en Internet se han llenado de comentarios sobre la historia de Champi, especialmente desde que haya sido obligado a abandonar la puerta del hospital. “Qué asco de gente, la calle es libre y no es un animal abandonado. Deberían haber hecho una excepción y dejar al perro en la habitación del dueño mientras se recupera”, afirma Vanesa Marín, mientras que Paqui Sánchez dice: “Tantos perros andan sin dueño por la calle y no los recogen…y ese que está esperando a su dueño les molesta, qué disparate. Más vale que se ocupen de los abandonados y dejen al pobre Champi que vea a su dueño salir”.

“Les molesta este perro que espera a su dueño en la puerta del hospital, pero no les molestan los que están sucios, malolientes y sin comer tirados por las calles. Siento vergüenza ajena”, asegura en Facebook Mari Trini Rocamora. Amparo Hernández añade que “si yo estuviera ingresada en el hospital como el dueño de Champi y dejaran que mis 2 perritas subieran a verme creo que me curaría solo por ver que me necesitan. Por favor dejen que este pobre animal vea a su dueño, que seguro será muy beneficioso para ambos”.

Lo que molesta es ver como los animales aman hasta el final y son capaces de estar años esperando por alguien, cosa que el ser humano carece de eso… por eso les molesta, porque el verlo allí les da que pensar y el no saber de esos sentimientos les jode”, afirma Noelia Ortiz. Lorena Jiménez hace el siguiente comentario: “Se obliga a una persona a que encierre a su perro porque espera a su dueño en la puerta de un hospital (cuando el animal puede ser incluso terapéutico para su dueño), pero ante aquellos que abusan, maltratan y abandonan animales no hacen nada… Sigamos así, a ver quién tiene el comportamiento más animal”.

Desgraciadamente, Champi ya no podrá reencontrarse con su amado dueño, pues el hombre ha fallecido y su historia no tendrá un final feliz. Pero su andadura continuará junto a Sergio.

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