Perrito siempre espera a azafata después de cada vuelo afuera del hotel, finalmente decide adoptarlo

El amor es tan poderoso que puede romper muchas barreras. Así lo demostró este perrito y su futura dueña a quien le tomó tiempo ganarse su corazón.
Perrito siempre espera a azafata después de cada vuelo afuera del hotel, finalmente decide adoptarlo

Escrito por Jhoan Adrian

Última actualización: 08 julio, 2022

Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre. Por eso cuando decidimos adoptar a un perrito, sabemos que su amistad y amor nos cambiará la vida. Pero, para ello, debemos estar preparados para sobrellevar la responsabilidad que implica hacerse cargo de un animalito. 

Sin embargo, en algunas ocasiones, esto sucede al revés. Estas criaturas son tan nobles y empáticas que saben reconocer una conexión genuina con tan solo el primer vistazo. Así le sucedió a una azafata alemana que, en cada viaje a Argentina, encontraba a un tierno perrito callejero esperándola detrás del vidrio. 

Al principio ella no le prestó demasiada atención, solo un poco de comida y algunas caricias tras el tierno admirador que fijaba su mirada embelesado. Pero la espontaneidad se convirtió en una rutina que duró varios años hasta que la azafata no pudo resistirse más.

Unos ojitos que rogaban “llévame a casa”

El lindo perrito callejero, a quién la azafata decidió bautizar como Rubio, vivía en las calles de Puerto Madero, en Buenos Aires, Argentina.

Olivia Sievers, una azafata alemana, viajaba constantemente a Argentina por su trabajo. Como en cada ocasión, ella se hospedaba en su hotel de costumbre, el Hotel Hilton. Al regresar, notaba que había un perrito esperándola en la entrada. El canino la acompañaba y esperaba hasta el día siguiente para custodiar su paso por las calles argentinas. 

Incluso decidió desviarse del camino un par de veces pero Rubio estaba decidido a seguirla por donde sea que ella pasara. Olivia comenta sentirse un poco culpable cada vez que lo dejaba solito en la calle porque no podía subirlo a su habitación. Los trabajadores del hotel le comentaban que el se quedaba fijo esperando atento a que ella volviera a salir para poder acompañarla.

“La primera vez que recuerdo, traté de cambiar mi rumbo porque no quería que Rubio me siguiera al hotel, pero él siempre me observaba y me seguía“, dijo la mujer.

Rubio ya había elegido a su familia

Olivia, preocupada por el perrito cuando ella no estuviera, decidió contactar a la fundación Mascotas Puerto Madero Adopciones Responsables, con la intención de que rescataron a Rubio y lo ayudaran a conseguir una familia que le brindara todo el cariño y el amor que se merece. 

Y así fue, tras unas semanas Rubio había sido adoptado por una familia. Pero cuando encontró la oportunidad, se escapó de la casa y volvió al lugar donde sabía que tarde o temprano Olivia frecuentaría. 

Cuando Olivia regresó quedó totalmente conmovida. Su fiel amigo había decidido abandonar aquella nueva vida junto a una familia solo por estar junto a ella. Su corazón no pudo más y tomó una decisión.

Sabía que llevarse a Rubio a su país, en Alemania, sería una tarea difícil. Pero, ¿qué era eso comparado con todo lo que el perrito había enfrentado por ella? Olivia reunió todos los requisitos legales para poder montarse en un avión junto a su admirador número 1.

Al fin Rubio estaba junto a su amada Olivia. Y lo mejor de todo, tenía dos hermanitos en casa, la azafata ya contaba con un par de canes esperándola en su hogar. Para suerte de todos, Rubio se llevó genial con todos desde el primer momento, y nunca volvió a pisar las calles.

Ya han pasado 5 años desde aquel primer encuentro en el que un perrito callejero decidió con quien querría pasar el resto de su vida. Y Olivia encantada ganó el corazón noble de un hermoso perrito. Una historia con un final de cuento de hadas, ¡felicidades a ambos!


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