Un perrito abandonado protege y guía a su hermana hasta que son rescatados

Virginia Duque Mirón · 6 diciembre, 2015

Los animales no dejan de sorprendernos cada día. Muchas veces, nos preguntamos cómo pueden saber lo que les estamos diciendo o lo que tienen que hacer. La verdad es que demuestran una inteligencia muy por encima de la que la ciencia ha demostrado.

Hemos sabido de muchas historias de perros que han ayudado a seres humanos e incluso que les han salvado la vida o que han salvado la vida de otros animales. En este caso, vamos a contaros una historia de cómo los animales, a diferencia de lo que dicen muchos, sí pueden mostrar amor natural. Ese amor es lo que tenemos de forma natural por aquellos que son nuestra familia.

Muchas personas creen a los animales incapaces de sentirlo, ya que, según ellos, no muestran sentimientos de nostalgia cuando se les separa de su familia. Pero la historia de dos cachorros galgos podrá conseguir no solo conmover corazones, sino también cambiar la opinión de muchos.

La historia de Pisper y Blinder

galgo

Así fue como llamaron a estos dos cachorros de galgo, macho y hembra: Pisper y Blinder. Al parecer, estos cachorros habían sido abandonados en algún lugar remoto en una montaña. Se cree así ya que son perros que normalmente son utilizados para la caza.

Blinder es la hembra de esta pareja y tiene la particularidad de ser ciega. Ambos cachorros son hermanos entre sí y el recorrido que hicieron no fue ni fácil ni corto, pero Pisper nunca se separó de su hermana.

Nadie los vio en su recorrido, pero el hecho de que Pisper y Blinder llegaran juntos no deja lugar a duda de que Pisper se desvivió por guiar, cuidar y proteger a su hermana Blinder.

Su llegada a la ciudad

galgo español

Un día aparecieron cerca de una casa de acogida para mujeres víctimas de malos tratos en Navalcarnero, Madrid. Pisper y Blinder no pudieron llegar a mejor lugar, ya que las mujeres de la casa de acogida los aceptaron de buena gana y les dieron alimento y lo necesario para que estuvieran bien.

Pronto, la protectora El Refugio de la misma localidad se los llevó para darles los cuidados veterinarios y buscarles una nueva familia. Una vez allí se supo que la ceguera de Blinder tenía solución, pues no era más que un problema vírico.

Según uno de los integrantes de El Refugio, “es increíble que un perrito tan pequeño como Pisper supiera que él y su hermana habían sido abandonados, que ella era ciega y que por tanto no podía dejarla sola y que debía cuidarla y protegerla”. También asegura que van a hacer todo lo posible por que los adopten juntos para no separarlos, ya que Pisper y Blinder han demostrado un amor que va más allá de todos los prejuicios que hay sobre el amor natural de los animales.

Los echan de menos

Aunque en la casa de acogida todas están contentas de que Pisper y Blinder estén bien atendidos, no pueden evitar echarlos de menos, y es que ya se habían acostumbrado a ellos. Desde el primer día que los vieron, les dieron comida, ropa de abrigo para dormir y hasta una casita donde pudieran estar.

Siempre que volvían de trabajar, Pisper y Blinder estaban ahí para darles la bienvenida y ellas de nuevo les daban de comer y jugaban con ellos.

Pero estas mujeres, que fueron las que avisaron a la protectora, entienden que ellas no pueden hacerse cargo y que encontrarán muy pronto un hogar en el que los cuiden y los quieran mucho.

Si te gustan los galgos y te ha conmovido la historia de Pisper y Blinder, si vives en España puedes adoptarlos entrando en la web de El Refugio. Seguro que te lo agradecerán de por vida.

Te dejamos aquí el vídeo para que los conozcas.