Parásitos intestinales y cómo luchar contra ellos

Alba Muñiz · 13 julio, 2015

Los parásitos intestinales suelen afectar a nuestros queridos animales de compañía. Lo que ocurre es que, después de tantos años de evolución en conjunto, están tan adaptados a sus huéspedes que no será tarea fácil mantener a las mascotas libres de ellos.

De acuerdo al grado de infestación, pueden pasar inadvertidos o causar graves trastornos e incluso pueden ser transmitidos a los humanos, sobre todo a los niños. Por tal motivo, debes desparasitar periódicamente a tu querido amigo peludo, para prevenir posibles inconvenientes y contagios.

El veterinario sabrá indicarte el antiparasitario más conveniente y la dosis adecuada.


Detalles sobre los principales parásitos intestinales

perro acostado

Los perros y los gatos se ven afectados mayoritariamente por dos grupos de parásitos: los nematodos, también conocidos como gusanos redondos o lombrices y los cestodos o gusanos planos. Pero también pueden sufrir infestaciones de coccidias y giardia, que son organismos unicelulares.

Nematodos o lombrices

Los nematodos más comunes en canes o felinos son los áscaris y los ancilostomas o gusanos ganchudos,  que se adhieren a las paredes del intestino por medio de ganchos. En menor medida, pueden aparecer infecciones de estrongílidos y de trichúridos (con forma de látigo enrollado).

Los animales que tienen lombrices intestinales pasan la infección a otros a través de la materia fecal. Tu mascota puede infectarse comiendo tierra, bebiendo agua o lamiéndose el pelaje o las patas contaminadas.

Las infecciones con la lombrices intestinales son clasificadas como zoonosis, lo que significa que pueden ser transmitidas al ser humano.

Cestodos o gusanos planos

Por su parte, los cestodos que pueden parasitarlos son las tenias.

Los gusanos planos son delgados y aplastados y roban los nutrientes de los alimentos que ingiere tu mascota. Los perros y gatos los adquieren cuando comen pulgas, piojos o roedores infestados.

Por eso, aunque hay disponibles antiparasitarios eficaces contra las tenias, la mejor prevención es mantener a tu mascota libre de pulgas.

Signos de parasitosis en mascotas

intoxicacion perro

Los principales signos de parasitosis son de tipo digestivo. Puede presentarse diarrea (que suele contener mucosidad e incluso sangre) o vómito, ya sea de forma esporádica o crónica. En los animales que aún están en etapa de crecimiento se advierten estas señales:

  • Abdomen distendido
  • Pelaje sin brillo
  • Retraso en el crecimiento
  • Delgadez
  • Mucosas pálidas
  • Prurito anal

A veces también aparecen dermatitis y problemas respiratorios (tos, flujo nasal o respiración ruidosa), a causa de la migración de las larvas a los pulmones y tráquea.

En los animales adultos las infestaciones son, por lo general, asintomáticas.

Otros parásitos

Otros parásitos que pueden afectar a tu mascota son las coccidias y la giardia.

Coccidias

Las coccidias son organismos unicelulares que no se ven a simple vista. En este caso, los gatos y perros afectados presentan diarrea acuosa sanguinolenta y corren el riesgo de deshidratarse.

Estos organismos se propagan fácilmente en animales jóvenes, sobre todo en los hogares donde habitan muchas mascotas. Por eso, hay que extremar los cuidados de higiene.

Giardia

La Giardia, por su parte, es también un parásito unicelular que provoca lesiones en la parte interna intestinal y reduce la absorción de nutrientes. Si la infestación con este microorganismo es severa, puede causar diarrea.

Es un parásito difícil de diagnosticar y suele ser muy contagioso, por lo que la higiene se impone ante todo como la mejor medida preventiva.

En la actualidad existen en el mercado gran variedad de medicamentos para tratar las parasitosis internas de las mascotas, con distintas vías de aplicación.

Ya hay incluso sistemas similares a los que se utilizan para controlar las parasitosis externas. Con las pipetas, seguramente le ahorrarás  al animal –y a ti también– el momento traumático que es para una gran mayoría de perros y gatos tener que tomar por vía oral una pastilla o emulsión.

Pero, como siempre es mejor prevenir que curar, lo ideal es que consultes al veterinario sobre la forma más adecuada de mantener a tu mascota lejos de los indeseables parásitos. El profesional te indicara la mejor opción para la realización de tratamientos preventivos periódicos.

Y recuerda siempre recoger rápidamente las heces y mantener limpias las zonas de tu casa que utiliza tu mascota. Estas también son buenas maneras de demostrarle cuánto la quieres y de asegurar un ambiente sano para todos los miembros de la familia, incluidos –por supuesto– los de cuatro patas.