Omo, la primera jirafa blanca que no es albina

Virginia Duque Mirón · 21 marzo, 2016

Las jirafas… Son unos animales encantadores. No hace mucho tuve la oportunidad de verlas muy de cerca e incluso les pude dar de comer. Como no conocía muy bien la especie, estaba un poco reticente a acercarme mucho pero pronto descubrí que son pacíficas y muy cariñosas, además de muy suaves en sus movimientos. Pero hoy el interés lo centra una jirafa blanca que no es albina.

Ahí fue cuando entendí por qué para ellas es tan difícil la supervivencia en la jungla. Son confiadas y tranquilas, por lo que se convierten en presa fácil.

Hoy queremos hablarte de una jirafa muy especial, Omo, una jirafa blanca pero que no es albina.

Omo, ¿una jirafa blanca albina?

Omo fue vista la primera vez por unos investigadores en Tanzania, concretamente en el Parque Nacional Tarangire.

Todos pensaron que habían hecho un descunrimiento único: una jirafa albina. Estaban totalmente convencidos de ello, e incluso la observaron por varios días para encontrar un comportamiento diferente.

jirafa blanca
Fuente: Pinterest

Hasta llegaron a decir que no se relacionaba con las otras jirafas y que siempre huía cuando ellas llegaban. Pero realmente Omo no es una especie especial (valga la redundancia) ni tampoco se aísla de sus compañeras.

Tan solo es un bebé. Tiene un año de vida y ya nació de este color. Tiene un color blanquecino en el que apenas se distinguen sus manchas características de las jirafas. Su cresta que cae por todo su cuello es de un color fuego intenso, pero es tan o más bella que cualquier otra jirafa que puedas ver.

Pero si no es una jirafa albina, ¿qué es entonces?

Omo no es una jirafa albina

Tan solo es una jirafa blanca, diferente y especial. ¿Que por qué es blanca? Su color tiene que ver con el leucismo, su piel ha sido incapaz de producir el pigmento que la coloraría.

Esto no tiene nada que ver que con el albinismo, ya que los animales albinos carecen de melanina que es la sustancia que colorea la piel y otras partes de nuestro cuerpo. Pero la diferencia es que la falta de melanina también se refleja en los ojos dejando ver hasta la más pequeña venita.

Sin embargo el leucismo, como en el caso de Omo, tan solo afecta a su piel, por lo que podemos decir que Omo simplemente es una jirafa blanca.

El leucismo ya fue diagnosticado en otros animales antes como búfalos y avestruces, pero Omo es la primera jirafa que padece de esto.

Jirafa blanca
Fuente: Pinterest

¿En qué puede afectar su color a Omo?

Este color especial que Omo tiene en su piel afortunadamente no le afecta en nada a su salud, pero es posible que sí a su supervivencia.

Y es que el color natural que las jirafas tienen en su piel con tonos dorados y chocolate son un buen traje de camuflaje en su hábitat natural.

Omo nació el año pasado y aunque ha sobrevivido al primer año, el cual es el más difícil, pues las jirafas pequeñas son un manjar para muchos depredadores, Omo aún no ha salido de la manada a la selva, al mundo real, y es posible que su color la haga una presa fácil por no poder camuflarse de forma natural como sus compañeras.

¿De dónde viene su nombre?

Esta es una anécdota divertida ya que este nombre se lo puso uno de los guías locales del parque de Tanzania por una famosa marca de detergente blanqueadora llamada del mismo modo. Divertido y al dedillo.

Esperamos que Omo sea una luchadora que sepa estar siempre cerca de su manada y que los depredadores no la encuentren. Aún no se sabe si el leucismo es hereditario, pero si lo es podríamos tener pronto una nueva especie de jirafas blancas.

Siempre me ha gustado lo diferente, lo auténtico y especial y sin duda, Omo lo es. Le deseamos lo mejor.

Fotos cortesía de Pinterest.com